Las autoridades del estado brasileño de Roraima no investigan ni juzgan casos de violencia doméstica, y esto exponea las mujeres a un mayor riesgo de sufrir abusos. Los graves problemas que se manifiestan en Roraima —el estado con la tasa más alta de asesinatos de mujeres de Brasil— son un síntoma de que, en todo el país, no se brinda a las víctimas de violencia doméstica el acceso a la justicia y la protección que necesitan.