On the dock in Port Augusta, Sicily, weary sub-Saharan migrants await an initial health screening after three days at sea. (September 2014)

©2015 Giles Clarke/Getty Images Reportage

(Milán) – Las noticias de 400 vidas perdidas en el Mediterráneo entre el 11 y el 13 de abril de 2015 deberían obligar a la Unión Europea (UE) a implementar una amplia operación de búsqueda y rescate, dijo hoy Human Rights Watch. Hasta ahora se han conseguido recuperar 11 cadáveres de un naufragio confirmado en los últimos días.

“Si se confirman las noticias que llegan, el pasado fin de semana constituiría una de las mayores tragedias en uno de los tramos marítimos más peligrosos del mundo para los inmigrantes y solicitantes de asilo”, dijo Judith Sunderland, directora adjunta interina para Europa y Asia Central de Human Rights Watch. “Pero el doloroso número de vidas perdidas en el mar sólo crecerá si la Unión Europea no actúa ahora para garantizar las operaciones de búsqueda y rescate en todo el Mediterráneo”.

La organización Save the Children Italia estima que 400 personas murieron el fin de semana pasado en su intento por cruzar a Europa, citando los testimonios que recogió entre los miles de migrantes y solicitantes de asilo rescatados por la Guardia Costera italiana desde el 10 de abril. Las cifras oficiales indican que más de 7.000 personas fueron rescatadas entre el 10 y 13 de abril. Save the Children dijo que en torno a 450 eran niños, de los cuales 317 viajaban sin la compañía de un adulto.

Muchos de los migrantes que sobrevivieron el fin de semana siguen en embarcaciones italianas, conforme las autoridades tratan de buscarles un alojamiento temporal de emergencia. Human Rights Watch denunció la falta de preparación para las llegadas, ya que eran algo previsible; muchos ya habían presagiado que 2015 sería un año récord para la migración marítima.

La tóxica retórica política en torno a la inmigración en Italia y la UE es otro obstáculo. El 14 de abril, el líder de la Liga Norte, un partido anti-inmigrante, hizo un llamamiento a todas las autoridades locales para que hicieran todo lo posible para impedir la acogida de los solicitantes de asilo, y aseguró que su partido estaba dispuesto a ocupar edificios para evitar las llegadas. Otros países de la UE han mostrado una clara falta de voluntad política para ayudar a aliviarle a Italia la carga injusta de esta responsabilidad, dijo Human Rights Watch.

La Agencia de Fronteras Exteriores de la UE, Frontex, lanzó la Operación Tritón en el Mediterráneo en noviembre de 2014, cuando Italia redujo su gigantesca operación humanitaria naval, Mare Nostrum, que salvó decenas de miles de vida. El alcance geográfico de Tritón y su presupuesto son muchos más limitados que Mare Nostrum, mientras que Frontex se ocupa de la vigilancia fronteriza, no de la búsqueda y rescate.

Según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en 2015 ya han muerto 500 migrantes y solicitantes de asilo en el Mediterráneo, una cifra 30 veces mayor a las muertes registradas en el mismo período de 2014. Si las noticias sobre cientos de muertes adicionales en los últimos días son confirmadas, la cifra de bajas en solo tres meses sería de casi 1.000 personas. El balance para todo 2014 fue de al menos 3.200 muertos. Sin embargo, es probable que las cifras aumenten ya que más migrantes tratan de hacer la travesía por mar durante la temporada tradicional de cruce en los meses de primavera y verano.

Está previsto que la Comisión Europea presente en mayo una “completa agenda de migración” a los Estados miembros. Algunas de las propuestas, a pesar de su retórica humanitaria sobre la prevención de muertes en el mar, plantean serias preocupaciones de derechos humanos, advirtió Human Rights Watch. Entre ellas se destacan el establecimiento de centros de procesamiento en países del norte de África, la subcontratación del control fronterizo y las operaciones de rescate para impedir las salidas y un incremento de la asistencia financiera a países más represivos como Eritrea, uno de los países de origen clave de los solicitantes de asilo que tratan de cruzar el mar, Sin embargo, las propuestas no parecen incluir evidencias de reformas de derechos humanos.

Mientras que algunas propuestas contienen elementos que podrían abordar las causas fundamentales de la migración irregular y proporcionar alternativas seguras para los migrantes, la prueba de su éxito dependerá de si respetan los derechos de los migrantes y solicitantes de asilo, en lugar de limitarse a contener el flujo. Las primeras señales de intención sugieren que más que fortalecer la capacidad de protección, el énfasis estará en la mejora y la subcontratación de mecanismos de contención para prevenir las salidas.

“Es difícil no ver estas propuestas como cínicos intentos de limitar el número de migrantes y solicitantes de asilo que llegan a las costas de la Unión Europea”, dijo Sunderland. “Independientemente de cuáles sean las iniciativas a largo plazo que puedan surgir, la obligación humanitaria inmediata de la UE es salir ahí y salvar vidas”.