A Human Rights Watch le entristeció leer el comentario de su presidente fundador, Robert L. Bernstein, en el diario The New York Times el 20 de octubre de 2009, donde manifiesta que debe “unirse a los críticos” de nuestro trabajo relativo a Israel. Estamos en profundo desacuerdo con los puntos de vista del señor Bernstein.

Human Rights Watch no cree que las trayectorias de las sociedades “cerradas” en materia de derechos humanos sean las únicas que ameritan escrutinio. Si ése fuera el caso, no trabajaríamos en torno a los abusos de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, los abusos de la policía en Brasil, los “intocables” en la India o las personas migrantes en Sudáfrica. También las sociedades y las democracias “abiertas” cometen abusos contra los derechos humanos, y Human Rights Watch tiene un importante papel que jugar en documentar esos abusos y presionar para que se les ponga fin.

Human Rights Watch no dedica más tiempo y energía a Israel que a otros países de la región o del mundo. Desde enero de 2000 hemos producido más de 1,700 informes, cartas, comunicados de prensa y otros comentarios sobre el Medio Oriente y el Norte de África, y la gran mayoría de éstos fueron sobre países que no eran Israel. Más aun, nuestra división para el Medio Oriente es sólo uno de 16 programas de investigación de Human Rights Watch. El trabajo sobre Israel es una pequeña fracción de la labor de Human Rights Watch en conjunto.

No es cierto que Human Rights Watch “no tuvo acceso al campo de batalla” después de la operación israelí en Gaza en enero de 2009. Aunque el gobierno de Israel nos denegó el acceso, nuestros investigadores entraron a Gaza por la frontera con Egipto y realizaron entrevistas extensas con víctimas, testigos presenciales, funcionarios de las Naciones Unidas, autoridades locales y otras personas. Al igual que en zonas de guerra en otras partes del mundo, también visitamos sitios de ataque, analizamos pruebas balísticas, fotografiamos heridas y examinamos informes de autopsias y otros reportes médicos.

El señor Bernstein manifestó sus preocupaciones acerca de nuestro trabajo en Israel durante una reunión en pleno de la Junta Directiva de Human Rights Watch en abril. La Junta rechazó unánimemente su opinión en cuanto a que Human Rights Watch debería informar sólo sobre sociedades cerradas y expresó su apoyo total a la labor de la organización.

Human Rights Watch defiende plenamente el trabajo que ha realizado sobre Israel y otros lugares del mundo.