Primera visita del jefe de Naciones Unidas y el presidente de España
25 de Junio de 2014
El gobierno de Obiang utiliza las visitas de destacados líderes para legitimar sus 35 años de desgobierno. Lo mínimo que pueden hacer a cambio es exigir al presidente Obiang que desista de perseguir a activistas y otras personas que critican su desempeño.
Tutu Alicante, originario de Guinea Ecuatorial, quien lidera la organización EG Justice desde el exilio en Estados Unidos

(Nueva York) – Los líderes mundiales que viajarán a Guinea Ecuatorial para asistir a una cumbre de la Unión Africana deberían exigir al gobierno del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo que adopte medidas para mejorar la situación de los derechos humanos y aborde con urgencia los problemas de corrupción, señalaron hoy EG Justice y Human Rights Watch.

Se espera que el 26 de junio de 2014 el Secretario de las Naciones Unidas Ban Ki-moon y el presidente de España Mariano Rajoy pronuncien discursos a los jefes de estado africanos y otros mandatarios que estarán presentes en la Cumbre de la Unión Africana en las afueras de Malabo, la capital del país.

“El gobierno de Obiang utiliza las visitas de destacados líderes para legitimar sus 35 años de desgobierno”, observó el abogado Tutu Alicante, originario de Guinea Ecuatorial, quien lidera la organización EG Justice desde el exilio en Estados Unidos. “Lo mínimo que pueden hacer a cambio es exigir al presidente Obiang que desista de perseguir a activistas y otras personas que critican su desempeño”.

Entre otros participantes en la Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno de la UA, que tendrá lugar el 26 y 27 de junio en el marco de la Cumbre de la UA, se incluyen los presidentes Jacob Zuma de Sudáfrica, Abdel Fattah el-Sisi de Egipto, Mohamed Ould Abdel Aziz de Mauritania y Salva Kiir de Sudán del Sur, así como el presidente electo de Guinea-Bissau, José Mário Vaz, y John Kufuor, ex presidente de Ghana, según consta en documentos oficiales e información difundida en los medios.

La cumbre se enfocará particularmente en temas relacionados con inversiones en agricultura y la reducción de la incidencia del hambre en África. También se espera que los líderes gubernamentales aborden la seguridad regional y otras cuestiones.

Si bien las condiciones en Guinea Ecuatorial no forman parte del programa formal del evento y no se ha incluido a representantes de las asediadas organizaciones independientes de activistas del país, que son apenas unas pocas, el tema difícilmente pueda ser eludido por algunos de los asistentes.

Será la primera vez que un presidente español visite a esta ex colonia española desde 1991. Si bien hubo en el pasado visitas recíprocas de los ministros de relaciones exteriores de uno y otro país, y el presidente Obiang ha sido recibido en Madrid, a menudo estos encuentros han estado marcados por controversias.

A principios de este año, el presidente Rajoy rehusó ser fotografiado con Obiang durante un funeral de Estado, reunirse con este de manera bilateral o asistir a una cena a la que acudieron miembros de la UA y la Unión Europea, y durante la cual estaba previsto que fueran sentados uno junto al otro. Cuando Guinea Ecuatorial fue criticada en el parlamento español, el gobierno de Obiang respondió con contundencia a esta reprimenda.

El presidente Obiang ha gobernado Guinea Ecuatorial desde que asumió el poder tras un golpe de Estado en agosto de 1979, y se ha convertido en el mandatario africano que más tiempo ha permanecido en el cargo. Existen en Guinea Ecuatorial graves restricciones al derecho de asociación y reunión, lo cual limita considerablemente la posibilidad de que haya organizaciones independientes. Los periodistas locales no tienen oportunidad de criticar al gobierno ni analizar temas que incomodan a las autoridades sin exponerse a censura o represalias. Es común que se detenga arbitrariamente, se intimide y se persiga a opositores políticos. El parlamento del país, compuesto por dos cámaras con 170 escaños en total, cuenta con un solo representante de la oposición.

Guinea Ecuatorial es uno de los productores de petróleo más importantes del África Subsahariana y presenta una población poco numerosa. Aunque su PBI per cápita iguala al de Arabia Saudita y supera al de Portugal, las condiciones socioeconómicas son peores que las de gran cantidad de países africanos con muchos menos recursos.

Los recursos naturales del país han servido para enriquecer a una elite reducida, próxima al presidente. Numerosas investigaciones han expresado señalamientos de corrupción y lavado de dinero en las altas esferas, los cuales han afectado también a Teodoro (“Teodorín”) Nguema Obiang Mangue, hijo mayor y eventual sucesor del presidente Obiang. Presuntamente con la intención de concederle inmunidad diplomática y evitar que sea juzgado en el extranjero, Teodorín fue nombrado por su padre Vicepresidente Segundo, entre otros cargos.

Los mandatarios extranjeros que asistan a la cumbre de la UA, entre ellos el secretario general Ban Ki-moon y el presidente Rajoy, deberían exhortar a Obiang a poner fin a la represión de activistas, opositores políticos, periodistas y personas que son perseguidas por su supuesta deslealtad; e instarlo a combatir la corrupción y utilizar fondos públicos para atender derechos sociales y económicos básicos, manifestaron Human Rights Watch y EG Justice.

“Los enormes recursos de Guinea Ecuatorial deberían ser utilizados para asegurar los derechos económicos y sociales de su población, y no simplemente para financiar eventos que transmiten una imagen falsa”, indicó Lisa Misol, investigadora sénior del programa de empresas y derechos humanos de Human Rights Watch. “A menos que los visitantes distinguidos se pronuncien sin reparos sobre los problemas de derechos humanos y corrupción, el presidente Obiang continuará en su rol de anfitrión y hará caso omiso de estos gravísimos abusos”.