El empeño de España por repatriar a los menores extranjeros no acompañados que llegan en el país de forma ilegal puede ponerles en situaciones de peligro, trato degradante y provocar su detención.
Cientos de menores extranjeros no acompañados provenientes de África alojados en centros del Gobierno canario corren el peligro de ser víctimas de violencia y malos tratos, señala Human Rights Watch en un informe hecho público hoy.