Los gobiernos deberían destacar el Día Mundial contra el Trabajo Infantil (12 de junio de 2013), mediante el fortalecimiento de la protección jurídica de los 15,5 millones de niños que trabajan en el servicio doméstico en todo el mundo. Los gobiernos deberían ratificar la Convención sobre los Trabajadores Domésticos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que contiene disposiciones específicas para los niños, incluyendo normas para la educación y la protección contra la violencia.