El Gobierno venezolano ha adoptado e impulsa medidas que reducen la capacidad de los críticos del Gobierno para expresar sus opiniones y que limitan seriamente la libertad de expresión en Venezuela.
El gobierno de Chávez debe poner fin inmediatamente a la persecución de un canal de televisión privado crítico del gobierno y debe clausurar la injustificada investigación que lleva a cabo sobre la conducta de dicho canal.