La invocación de creencias religiosas no justifica la discriminación
26 de Febrero de 2014
La legislatura de Arizona ha posibilitado un retroceso sin precedentes al reconocer una protección jurídica especial a empresas e individuos que discriminen a personas LGBT. Si la gobernadora Jan Brewer no veta esta ley, las consecuencias no solo serían desastrosas para Arizona, sino que además posiblemente propiciarían la adopción de este tipo de leyes nefastas en otros estados del país.
Graeme Reid, director de la División de Derechos de las Personas LGBT

(New York, February 26, 2014) – La gobernadora del estado de Arizona, Estados Unidos, debería vetar un proyecto legislativo que permitiría negar servicios comerciales a parejas del mismo sexo y admitiría que se invoque como defensa el argumento de la “creencia religiosa” en demandas por discriminación interpuestas por lesbianas, gais, bisexuales y personas transgénero (LGBT), señaló hoy Human Rights Watch. El 20 de febrero de 2014, la legislatura del estado de Arizona aprobó el proyecto del Senado (Senate Bill, SB) 1062, que reforma la Ley de Restablecimiento de la Libertad Religiosa de ese estado. La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, tiene plazo hasta el 28 de febrero para vetar o refrendar la medida.

“La legislatura de Arizona ha posibilitado un retroceso sin precedentes al reconocer una protección jurídica especial a empresas e individuos que discriminen a personas LGBT”, observó Graeme Reid, director de la División de Derechos de las Personas LGBT de Human Rights Watch. “Si la gobernadora Jan Brewer no veta esta ley, las consecuencias no solo serían desastrosas para Arizona, sino que además posiblemente propiciarían la adopción de este tipo de leyes nefastas en otros estados del país”.

En caso de promulgarse, la ley sería la primera norma en Estados Unidos que permitiría que las empresas nieguen servicios a personas LGBT invocando una “sincera creencia religiosa”, indicó Human Rights Watch. Brewer vetó el año pasado una medida similar.


La ley contra la discriminación del estado de Arizona no protege a personas de la discriminación por razones de orientación sexual o identidad de género. Sin embargo, las ciudades de Phoenix, Flagstaff y Tucson han aprobado ordenanzas a nivel local que prohíben la discriminación por motivos de orientación sexual.

Si esta ley se promulga, no solo será posible que empresas e individuos nieguen servicios a personas LGBT, y a quienes se perciban como tales, sino que además permitiría apelar a creencias religiosas como defensa contra señalamientos de discriminación por razones de orientación sexual, incluso en ciudades que han prohibido este tipo de discriminación.

El proyecto legislativo de Arizona guarda similitud con medidas que procuran permitir la discriminación de personas LGBT por razones de índole religiosa y que han sido impulsadas recientemente en varios estados de Estados Unidos, como Kansas, Idaho, Dakota del Sur, Tennessee y Oklahoma. No obstante, la legislatura del estado de Arizona es la única que ha aprobado una medida de este tipo.

La ley implicaría un fuerte revés para los avances conseguidos a través de casos que han marcado un hito en la historia de los derechos civiles en Estados Unidos, como Heart of Atlanta Motel, Inc. v. United States, indicó Human Rights Watch. Este caso ratificó disposiciones fundamentales de la Ley de Derechos Civiles (Civil Rights Act) de 1964 y prohibió que establecimientos de alojamiento público negaran servicios en función de factores como raza, sexo, color, religión u origen nacional.

“El proyecto legislativo de Arizona no solo supone una amenaza para las personas LGBT, sino que además atenta contra 50 años de reconocimiento de los derechos civiles en Estados Unidos, que exigen a las empresas prestar servicios de manera equitativa a todas las personas”, aseveró Reid.