Ola de asesinatos y amenazas socava la libertad de expresión
19 de Marzo de 2010
Es imposible saber cuál es el motivo detrás de estos ataques sin una investigación adecuada. Pero los asesinatos y las amenazas están generando un clima de temor que posiblemente generará un efecto inhibitorio en la prensa hondureña.
José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch

(Washington, DC) – Honduras debe llevar a cabo una investigación oportuna, exhaustiva e imparcial de la reciente ola de asesinatos y amenazas contra periodistas, señaló hoy Human Rights Watch. Tres periodistas fueron asesinados en marzo y otros cinco recibieron amenazas.

“Es imposible saber cuál es el motivo detrás de estos ataques sin una investigación adecuada”, afirmó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. “Pero los asesinatos y las amenazas están generando un clima de temor que posiblemente generará un efecto inhibitorio en la prensa hondureña”.

Este mes, fueron asesinados en Honduras los siguientes periodistas:

• El 14 de marzo, mientras conducía su automóvil, Nahún Palacios recibió varios disparos desde dos vehículos que se acercaron por detrás. Murió en forma instantánea en el lugar del hecho. Palacios, quien era director de Canal 5 de televisión de Aguán, cubría varios temas con implicaciones políticas, como manifestaciones en contra del golpe de estado, narcotráfico y conflictos agrarios. Dos días después del golpe del 28 de junio de 2009, que había sido criticado por Palacios, su vivienda fue allanada por varios militares, quienes incautaron sus equipos de trabajo, lo amenazaron y apuntaron con armas a sus hijos. El 24 de julio, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgó a Palacios “medidas cautelares” y ordenó a Honduras que lo protegiera. Palacios continuó recibiendo amenazas hasta que fue asesinado.
• El 11 de marzo, David Meza, un periodista de la radio local El Patio y corresponsal de la emisora nacional Radio America, se encontraba conduciendo su automóvil cuando fue alcanzado por disparos efectuados desde una furgoneta, perdió el control de su vehículo e impactó contra un edificio. Según la Relatoría Especial de la OEA para la Libertad de Expresión, Meza habría sido amenazado luego de publicar varios informes sobre narcotráfico.
• El 1 de marzo, Joseph Hernández Ochoa fue asesinado por personas no identificadas mientras conducía su automóvil con Carol Cabrera, otra periodista que sufrió lesiones como resultado del ataque. Ochoa conducía un programa de entretenimientos en el Canal 51 de televisión y Cabrera estaba al frente de un programa de radio en Cadena Voces. Cabrera, quien apoyó abiertamente al golpe de estado y conducía un programa de televisión en una estación estatal durante el gobierno de facto de Roberto Micheletti, recibió numerosas amenazas de muerte desde el golpe. Si bien normalmente está acompañada por una escolta policial, no estaba presente cuando ocurrió el ataque.

Asimismo, Human Rights Watch ha recibido denuncias creíbles de que otros cinco periodistas del país estaban siendo seguidos y/o han recibido amenazas de muerte, principalmente a través de mensajes de texto, durante las dos últimas semanas. La última amenaza informada a Human Rights Watch fue un mensaje de texto recibido el 18 de marzo por una periodista que decía: “deja de estar hablando porque te vamos a cerrar la boca”. Human Rights Watch no ha podido comunicarse directamente con las víctimas, ya que temen dar a conocer sus casos.

More reporting on: