Las políticas de muchos gobiernos en todo el mundo hacia los migrantes los exponen a abusos de derechos humanos, incluyendo la explotación laboral, el acceso inadecuado a la atención de la salud, y la detención prolongada en condiciones deficientes y de hacinamiento.
La Unión Europea debe presionar al recién elegido Gobierno griego a poner fin a la detención abusiva y expulsiones sumarias de migrantes, incluyendo a niños no acompañados, y a reformar el sistema de asilo roto del país.
Se calcula que 150 niños migrantes no acompañados detenidos en un centro de detención en la isla de Lesvos estuvieron en huelga de hambre por cuatro días para protestar sobre sus condiciones de vida.
El empeño de España por repatriar a los menores extranjeros no acompañados que llegan en el país de forma ilegal puede ponerles en situaciones de peligro, trato degradante y provocar su detención.
La oficina del Defensor del Pueblo Español inició una investigación independiente en septiembre de 2007, impulsada por el informe de Human Rights Watch “Responsabilidades no bienvenidas: España no protege los derechos de los menores extranjeros no acompañados en las Islas Canarias”. El informe documenta serias violaciones de los derechos humanos de cientos de menores extranjeros no acompañados alojados en los centros de emergencia de las Islas Canarias. Las conclusiones de esta investigación del Defensor del Pueblo han sido ahora hechas públicas.
Cientos de menores extranjeros no acompañados provenientes de África alojados en centros del Gobierno canario corren el peligro de ser víctimas de violencia y malos tratos.
Las trabajadoras domésticas se enfrentan a la explotación laboral y toda una serie de abusos graves, que incluyen el maltrato físico y sexual, el confinamiento forzado, el impago de salarios, la negación de alimentos y atención sanitaria, y el exceso de horas de trabajo sin días de descanso.
(Rabat, Marruecos, 20 diciembre, 2005) – Decenas de miles de niñas trabajando como criadas domésticas en Marruecos enfrentan abusos físicos y sicológicos, también como explotación económica, afirmó Human Rights Watch en un reporte lanzado hoy. La ley marroquí les niega a estos niños los derechos laborales básicos y las autoridades raramente castigan a los empleadores que abusan de ellos.