El Gobierno de Burundi debe exigir cuentas a todas las partes responsables de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad antes y durante los 16 años de conflicto armado en este país. La declaración marca el quinto aniversario de la masacre en el campamento de refugiados de Gatumba, donde más de 150 refugiados congoleños fueron asesinados en un ataque reivindicado por el grupo rebelde Fuerzas Nacionales de Liberación (FNL).