La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha decidido entregar el Premio de investigación en ciencias de la vida, financiado por el dictador de Guinea Ecuatorial y nombrado en su honor, pese a las suplicas de cientos de indignados individuos y organizaciones alrededor del mundo. En una carta conjunta a la UNESCO, grupos de derechos humanos y otros grupos de la sociedad civil demandaron
hoy una investigación completa sobre las fuentes de este dinero.