La decisión de la UNESCO anunciada el 21 de octubre de 2010 de suspender indefinidamente el premio creado por el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, y nombrado en su honor, respondió a una protesta global de intelectuales y defensores de los derechos humanos, Human Rights Watch y otras organizaciones anunciaron el día de hoy. Entre los críticos del premio se encuentran, entre otros, el arzobispo emérito de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu, figuras galardonadas con el Premio Nobel y más que 60 profesionales de Guinea Ecuatorial.