En un nuevo informe y reportaje fotográfico hecho público hoy, Human Rights Watch ha señalado que los grupos islamistas violentos han matado o herido en Filipinas a más de 1.700 personas en explosiones y otros atentados desde el año 2000. Los atentados, cometidos en su mayoría en Mindanao, Basilan, Jolo y otras islas meridionales, han incluido asimismo secuestros, ejecuciones y tiroteos.