La ley que despenaliza el aborto en el Distrito Federal otorga a las mujeres una opción vital. Para algunas, esta opción representa la diferencia entre la vida y la muerte. La próxima sentencia de la Suprema Corte sobre la constitucionalidad de esta ley determinará si las mujeres y niñas en la capital continuarán accediendo a servicios de aborto legal en condiciones sanitarias seguras y en instituciones públicas de salud con personal calificado, o si se verán forzadas a volver al uso de servicios inseguros y, muchas veces, a las prácticas peligrosas realizadas por personal no calificado ni autorizado en clínicas inseguras, farmacias y mercados.