La adolescente de 15 años, luciendo aún más joven de lo que era, yacía sobre un colchón en un refugio en el Congo oriental, su hijo recién nacido dormía su lado. "Regresaba del río de buscar agua", dijo Regine a Juliane Kippenberg, investigadora principal de los derechos del niño para Human Rights Watch. "Dos soldados se me acercaron y me dijeron que si se negaba a dormir con ellos, me iban a matar. Me golpearon y desgarraron mis ropas. Uno de los soldados me violó."