La Ley Personal Chiita debe ser revocada o enmendada para proteger los derechos
15 de Abril de 2009
"El presidente Karzai no debe sacrificar a las mujeres para la alcanzar un acuerdo político de corto plazo. Él está jugando con fuego. ¿Cómo será capaz de rechazar las demandas de las leyes discriminatorias similares de otras comunidades?"
Brad Adams, director de la división de Asia de Human Rights Watch.

(Nueva York) - El gobierno de Afganistán debe escuchar a las mujeres afganas que tienen previsto celebrar una protesta bajo un gran riesgo personal el 15 de abril de 2009, y derogar o reformar la ley del Estatuto Personal Chita, dijo Human Rights Watch hoy.

La nueva ley regula el matrimonio, el divorcio y la herencia para la población chiita del país. Incluye disposiciones que exigen a la mujer pedir permiso para salir de la casa, excepto cuando se trata de asuntos urgentes, el deber de "arreglarse" o "vestirse" para su esposo cuando se le exija, y el deber de no negarse a tener relaciones sexuales cuando su marido así lo quiera.

"El presidente Karzai no debe sacrificar a las mujeres para la alcanzar un acuerdo político de corto plazo", dijo Brad Adams, director de la división de Asia de Human Rights Watch. "Él está jugando con fuego. ¿Cómo será capaz de rechazar las demandas de las leyes discriminatorias similares de otras comunidades?".
Las mujeres en el Parlamento se quejaron de que la ley fue acelerada mediante la ayuda de varios líderes prominentes chiitas. A pesar de las peticiones de los defensores de los derechos de la mujer de no firmar la ley, el presidente Hamid Karzai la firmó en un aparente intento de obtener el apoyo político de las grandes facciones políticas de Afganistán.

Las disposiciones de la Ley del Estatuto Personal Chiita contradicen directamente la Constitución afgana, que prohíbe cualquier tipo de discriminación y distinción entre los ciudadanos de Afganistán. El artículo 22 establece que los hombres y las mujeres "tienen los mismos derechos y deberes ante la ley". La ley también contraviene la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, de la cual Afganistán es parte.

"Todo lo que las mujeres afganas quieren es ser libres, esto es lo que estamos demostrando", dijo a Human Rights Watch una activista de Afganistán que está ayudando a organizar la protesta. "Esta ley es ridícula, las mujeres no podemos creer que es real. Intenta quitarnos nuestras libertades, y es por esto que tenemos que expresarnos en su contra".

Aunque Karzai ha pedido al Ministerio de Justicia la revisión de la ley, a Human Rights Watch le preocupa que la revisión no sea independiente porque los encargados del proceso en el Ministerio de Justicia tienen un antecedente conservador chiita. Human Rights Watch acogió con satisfacción la fuerte preocupación por dicha ley expresada por muchos otros gobiernos, incluyendo Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Italia y Canadá, así como la OTAN, pero dijo que necesitan seguir ejerciendo presión para lograr los cambios necesarios en la ley y para garantizar los derechos de las mujeres de manera más general.

"El gobierno afgano se ha comprometido a proteger los derechos de la mujer", dijo Adams. "El gobierno tiene que actuar en ese compromiso y derogar o modificar una ley que quebranta desastrosamente sus libertades fundamentales".

Muchos activistas que se han pronunciado en contra de la ley han recibido amenazas. Los temores de las mujeres activistas se han visto agravados por el asesinato ocurrido esta semana de una destacada activista de derechos de la mujer y concejal local, Sitara Achakzai, quien fue asesinada a tiros en Kandahar después de recibir amenazas de muerte.

Activistas de la sociedad civil han dicho a Human Rights Watch que la gestión del gobierno de la ley chita les deja aún más preocupaciones por los planes del gobierno de Karzai de entablar conversaciones con los talibanes.

"Cualquier acuerdo con los talibanes y otros grupos fundamentalistas no debe ser a expensas de los derechos de la mujer", dijo Adams. "Los pequeños logros que han sido obtenidos por las mujeres en Afganistán no debe ser sujetos a negociación".