20 de Junio de 2013

20 Junio 2013

 

Excelentísimo Sr. Ministro,

El 19 de enero de 2013, diferentes gobiernos de todo el mundo acordaron el texto de un nuevo tratado internacional sobre el mercurio. El tratado fue denominado "Convenio de Minamata" en memoria de uno de los peores desastres en la historia de intoxicación por mercurio, que ha acabado con la vida de más de 900 personas en Japón desde 1956.

Este tratado supone un hito en los esfuerzos internacionales por proteger a las personas de todo el mundo de las consecuencias para la salud medioambiental y los derechos humanos de la intoxicación por mercurio. Apreciamos el papel que ha jugado su gobierno para garantizar un tratado sólido. Conforme avanzamos a la siguiente fase de este proceso crucial, instamos a su constante cooperación y apoyo. En particular, le solicitamos encarecidamente que se asegure de que su gobierno esté altamente representado en la conferencia diplomática, que se celebrará del 7 al 11 de octubre de 2013, en Kumamoto, Japón, y que ha sido convocada para que los Estados firmen el Convenio de Minamata. Después de la conferencia, exhortamos a que su gobierno tome todas las medidas posibles para asegurar la ratificación de la convención con la mayor urgencia posible.

Como saben, el mercurio es un metal líquido altamente tóxico que ataca el sistema central nervioso y es particularmente nocivo para los niños. El mercurio contamina el aire, el suelo y el agua, y puede viajar muy lejos.

Una de las razones de peso para secundar este tratado es el reconocimiento de los riesgos inherentes de la exposición al mercurio en la minería artesanal de oro. Los niños, particularmente, pueden enfrentar un mayor riesgo de envenenamiento por mercurio en la minería artesanal y de pequeña escala del oro, porque con frecuencia son ellos los trabajan con el mercurio o están presentes durante la quema de la amalgama de mercurio y oro. Según la Organización Internacional del Trabajo, más de un millón de niños trabajan en la minería artesanal en todo el mundo, y muchos más viven en las comunidades mineras artesanales. Human Rights Watch ha documentado el uso de mercurio entre los niños que trabajan, –una de las peores formas de trabajo infantil que debería ser erradicada inmediatamente—, en Malí, Nigeria y Tanzania (ver http://www.hrw.org/dangers-of-mercury). Nuestra investigación también halló que los sistemas de salud en estos países no están preparados para prevenir, evaluar o tratar enfermedades relacionadas con el mercurio.

El tratado aborda la utilización del mercurio en la minería artesanal de oro, en diversos productos y procesos, así como en las emisiones de instalaciones industriales, como las plantas eléctricas de carbón. En el área de la minería artesanal del oro –el sector que utiliza la mayor cantidad de mercurio y se destaca como una de las mayores fuentes de contaminación por mercurio en todo el mundo–, el tratado exige a los gobiernos a elaborar planes de acción nacionales obligatorios. Estos planes de acción nacionales deben incluir medidas para eliminar las formas más nocivas en las que se hace uso del mercurio, promocionar métodos de minería libres de mercurio, proteger a los niños y mujeres en edad fértil y tratar de mejorar la salud de los mineros.

Además de firmar y ratificar la convención, instamos a su gobierno a que tome las medidas adecuadas para afrontar las consecuencias de la exposición al mercurio sin demora, antes de que el tratado entre en vigor. En particular, le rogamos que aborde el problema del uso del mercurio en la minería artesanal de oro a nivel mundial mediante el respaldo financiero y técnico de programas para:

·        Eliminar el trabajo infantil en la minería artesanal de oro, así como erradicar el uso de mercurio por los niños, como parte de programas de gestión del mercurio o de formalización de la minería artesanal, o como programas independientes;

·        Llevar a cabo biomonitorización de los niveles de mercurio en cualquier comunidad minera artesanal de oro en el país, en particular en los niños;

·         Capacitar a los trabajadores de la salud sobre los efectos de la intoxicación por mercurio y su tratamiento, y en especial preparar a los trabajadores de la salud en las comunidades mineras artesanales del país;

·         Mejorar la capacidad del sistema de salud para evaluar y tratar enfermedades relacionadas con el mercurio.

Esperamos contar con su apoyo en este asunto tan importante y nos gustaría tener la oportunidad de estar en contacto con su gobierno. Si desea conocer más detalles sobre la Convención Minamata y otras recomendaciones, por favor póngase en contacto con Juliane Kippenberg (kippenj@hrw.org) o Jane Cohen (cohenj@hrw.org).

 

Atentamente,

Peggy Hicks

Global Advocacy Director

Human Rights Watch