Los niños trabajadores enfrentan graves riesgos de intoxicación
28 de Octubre de 2011
Los esfuerzos para reducir el mercurio en la minería artesanal de oro son importantes, pero en el debate falta un fuerte enfoque de salud pública para las comunidades mineras artesanales. El tratado no debería abordar el mercurio sólo como un problema técnicamente medioambiental, sino también como una cuestión del derecho a la salud
Juliane Kippenberg, investigadora principal de los derechos del niño de Human Rights Watch

(Nairobi) – Los gobiernos de todo el mundo deberían proteger la salud de millones de mineros artesanales de oro que trabajan con mercurio,  Human Rights Watch señaló hoy. Previamente a las negociaciones, Human Rights Watch presentó una serie de recomendaciones a los gobiernos para una convención internacional jurídicamente vinculante sobre el mercurio.

La minería artesanal, a menudo descrita como la “minería de los pobres”, se lleva a cabo en aproximadamente 70 países de todo el mundo y se caracteriza por el empleo de una intensiva mano de obra y métodos de baja tecnología. Los mineros utilizan mercurio para extraer oro del mineral, ya que es barato y fácil de usar. Pero el mercurio es una sustancia muy tóxica que ataca el sistema nervioso central y es particularmente perjudicial para los niños. Altos niveles de exposición pueden afectar el desarrollo de su cerebro, riñones y el sistema digestivo, y pueden causar retrasos en su desarrollo, aseguran los expertos médicos. Los mineros artesanales se exponen al mercurio cuando mezclan mercurio con oro con sus manos descubiertas, y más aún, cuando queman la amalgama para separar el oro e inhalan el vapor.

"Los esfuerzos para reducir el mercurio en la minería artesanal de oro son importantes, pero en el debate falta un fuerte enfoque de salud pública para las comunidades mineras artesanales," dijo Juliane Kippenberg, investigadora principal de los derechos del niño de Human Rights Watch. "El tratado no debería abordar el mercurio sólo como un problema técnicamente medioambiental, sino también como una cuestión del derecho a la salud."

Las negociaciones tendrán lugar en Nairobi, Kenia, del 31 de octubre al 4 de noviembre de 2011, durante ​​la tercera sesión del Comité Intergubernamental de Negociación, bajo la dirección del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

La minería figura entre los trabajos más peligrosos del mundo. Sin embargo, alrededor de un millón de niños trabajan en la minería artesanal de oro en Asia, América Latina y África, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Algunos empiezan a trabajar a la edad de seis años. Human Rights Watch ha documentado la exposición infantil al mercurio en Papúa Nueva Guinea, Malí y Nigeria. En Malí, una niña de 11 años dijo a Human Rights Watch:

Una vez que el mineral se ha cribado, se pone un poco de mercurio. Entonces hay que frotar el mineral y el mercurio con las dos manos. Cuando el mercurio ha atraído el oro, se pone sobre una caja de metal y se quema. Cuando he terminado, vendo el oro a un comerciante. Lo hago todos los días. ... Sé que el mercurio es peligroso, pero no sé cómo. No uso protección.

Los niños, bebés incluidos, también están expuestos al mercurio cuando las madres llevan consigo a sus hijos a trabajar, y al extraer el oro queman la amalgama justo a su lado. El mercurio también se puede transmitir a los niños lactantes a través de la leche materna y los fetos en desarrollo están en riesgo cuando sus madres trabajan con mercurio.

Bajo el derecho internacional, los gobiernos tienen prohibido permitir que los niños trabajen con mercurio, lo que se considera como una de las peores formas de trabajo infantil. El derecho internacional también exige a los gobiernos que mejoren la salud ambiental, por ejemplo, mediante la prevención y reducción de la exposición de las personas a sustancias nocivas.

Actualmente, no existen alternativas simples para el uso de mercurio en la minería artesanal de oro, pero su cantidad puede ser reducida en gran medida y sus efectos pueden ser mejor controlados, señaló Human Rights Watch. Los mineros deberían utilizar los recipientes llamados “retortas," que atrapan el vapor de mercurio, y se debería poner fin a las prácticas especialmente nocivas, como el uso de mercurio en zonas residenciales. Las minas industriales de oro se basan en una tecnología más costosa y compleja, sin mercurio, pero que utiliza cianuro.

En la propuesta presentada, Human Rights Watch dijo que el tratado debería exigir a los gobiernos que adopten planes de acción nacionales para reducir el uso de mercurio en la minería artesanal de oro, en los que se estipulen las siguientes medidas:

·         Exigir un enfoque de salud para proteger a las comunidades y en particular a los niños. Esta medida debería incluir pruebas y tratamientos médicos en las comunidades ya afectadas por el uso de mercurio, la recolección de datos de salud, la formación de los trabajadores de la salud y el suministro de información a través de los centros de salud para crear conciencia sobre los peligros del mercurio.

·         Desarrollar estrategias dentro de un plazo determinado para evitar el uso de mercurio por niños y mujeres embarazadas que trabajan en la minería artesanal de oro a pequeña escala. Estas estrategias deberían incluir campañas de concienciación, el cumplimiento de las leyes de trabajo infantil y programas para retirar a los niños completamente de la minería artesanal.

·         Fijar objetivos específicos para la reducción de mercurio a plazos de 5, 10 y 20 años.

"Los gobiernos han hecho muy poco para proteger a los niños de la exposición al mercurio y poner fin al trabajo infantil en la minería artesanal," dijo Kippenberg. "Con este tratado, los gobiernos pueden salvar a cientos de miles de niños de la exposición al mercurio, y en última instancia, de la intoxicación."