17 de Enero de 2011
El regreso de Duvalier a Haití debe ser para un solo propósito: enfrentarse a la justicia. Bajo la presidencia de Duvalier y sus Tonton Macoutes, miles fueron asesinados y torturados, y cientos de miles de haitianos huyeron al exilio. Hace tiempo le llegó su hora para rendir cuentas.

(Nueva York) - Haití debe arrestar y procesar al ex dictador Jean-Claude "Baby Doc" Duvalier por violaciones graves de los derechos humanos, Human Rights Watch señaló hoy.

Duvalier, regresó ayer a Haití de Francia, donde se encontraba en el exilio desde 1986.

"El regreso de Duvalier a Haití debe ser para un solo propósito: enfrentarse a la justicia", dijo José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. "Bajo la presidencia de Duvalier y sus Tonton Macoutes, miles fueron asesinados y torturados, y cientos de miles de haitianos huyeron al exilio. Hace tiempo le llegó su hora para rendir cuentas".

Jean-Claude Duvalier fue "presidente vitalicio" de Haití, de 1971 a 1986, sucediendo a su padre, François "Papa Doc" Duvalier. Se estima que los Duvalier ordenaron la muerte de entre veinte y treinta mil civiles haitianos. La brutalidad de su gobierno creó la diáspora haitiana moderna, lo que conllevó que cientos de miles de haitianos buscaran exilio en Canadá, Francia, Estados Unidos, la República Dominicana y en otros lugares.

La tortura y los asesinatos oficiales eran prácticas comunes en tanto en el gobierno del padre como el del hijo, Human Rights Watch señaló. Los Duvalier estancaron el crecimiento de la sociedad civil con fuertes represiones sobre cualquier signo de independencia entre los partidos políticos, el comercio, los sindicatos y la prensa.

Los Duvalier crearon varias instituciones militares y paramilitares para imponer su voluntad sobre la población civil y para evitar la creación de un solo centro de poder fuera de la presidencia, dijo Human Rights Watch. Estas incluyen varias unidades del Ejército: la Guardia Presidencial, los Casernes Dessalines, los "Leopardos" y la policía militar. Como contrapeso al Ejército, "Baby Doc" Duvalier creó los Paramilitares Voluntarios para la Seguridad Nacional, conocidos como Tonton Macoutes”, cuyo poder y membresía terminaron superando al Ejército. En el ámbito local, los jefes de sección ejercieron control y presidieron a menudo de manera corrupta y violenta sobre cada uno de las 565 secciones rurales de Haití. Jean-Claude Duvalier se basó en los Tonton Macoutes y otras instituciones paramilitares para imponer su voluntad, hasta que él y su familia huyeron de Haití el 7 de febrero de 1986, a bordo de un avión militar de EE.UU. en la primera etapa de su viaje para exiliarse cómodamente en Francia.

Duvalier nunca ha enfrentado persecución en el extranjero. En septiembre de 1999, cuatro haitianos víctimas de tortura presentaron una denuncia ante un fiscal francés por crímenes de lesa humanidad. El fiscal rechazó la denuncias porque la ley francesa de 1994 sobre los crímenes contra la humanidad no tenía efecto retroactivo.

"Haití tiene suficientes problemas sin Duvalier", dijo Vivanco. "La presencia de Duvalier - a menos que sea detenido inmediatamente- es una bofetada en la cara de aquellas personas que ya han sufrido tanto".