La Unión Europea y los Estados miembros no se mostraron dispuestos a abordar los abusos a los derechos humanos en el ámbito interno durante el año 2011, incluso cuando proclamaron la importancia del tema a la hora de inspirar la Primavera Árabe.
Las prohibiciones del Estado alemán al uso de vestimenta y símbolos religiosos de profesores y otros servidores civiles discriminan en contra de las mujeres musulmanas que usan velo en la cabeza.