La pérdida de vidas y medios de subsistencia provocada por las municiones de racimo empleadas por Rusia y Georgia durante el conflicto armado de agosto de 2008 subraya la importancia del nuevo tratado para su prohibición.
Un proyecto de ley que fue aprobado el 11 de marzo de 2009 por el presidente Obama hará permanente la prohibición de casi todas las exportaciones de bombas de racimo de Estados Unidos.