Indonesia detiene y abandona a niños migrantes y en busca de asilo, señaló Human RightsWatch en un informe publicado hoy. Cada año, cientos de niños son detenidos en horribles condiciones, sin acceso a abogados y en ocasiones, golpeados. Otros quedan abandonados a su suerte, sin ninguna asistencia en forma de alimentos o acogida.
Las autoridades de Birmania y miembros de grupos arakaneses han cometido delitos de lesa humanidad como parte de una campaña de limpieza étnica contra musulmanes rohingyas en el estado de Arakán desde junio de 2012, señaló Human Rights Watch en un nuevo informe divulgado hoy.
El Gobierno birmano debe investigar a fondo y sancionar a los responsables de incitar y cometer actos de violencia mortal en Meiktila en el centro de Birmania entre los días 20 y 22 marzo del 2013. Así mismo, es preciso que tome acciones concretas para combatir la impunidad, poner fin a la discriminación, y promover la tolerancia entre los grupos religiosos, medidas necesarias para acabar con la ola de ataques contra las comunidades musulmanas.
Las fuerzas de seguridad birmanas cometieron asesinatos, violaciones y detenciones masivas de musulmanes rohingya después de no protegerles ni a ellos ni a los budistas arakaneses durante los episodios mortales de violencia sectaria ocurridos en junio de 2012 en el oeste de Birmania.
Miles de refugiados de la etnia kachin provenientes de Birmania se encuentran aislados en Yunnan, China, donde corren el riesgo de ser enviados nuevamente a una zona de conflicto y no reciben la ayuda humanitaria necesaria.
Se debe dar continuidad a la liberación de al menos 120 presos políticos en Birmania con reformas legales y políticas para garantizar el respeto a los derechos y libertades fundamentales.
La puesta en libertad de Aung San Suu Kyi, líder de la oposición democrática birmana, debería ser el primer paso para que las autoridades militares liberen a más de 2,100 presos políticos.
Estados miembros de la Unión Europea deberían apoyar públicamente la creación de una comisión internacional de investigación sobre los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Birmania antes de la sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre.
Estados Unidos debe presionar a los gobiernos que el Departamento de Estado ha identificado por utilizar a niños soldados para que pongan fin a esta práctica o pierdan la ayuda militar que reciben de este país.