Las fuerzas de seguridad de Yemen invadieron y bombardearon hospitales, desalojaron a pacientes a punta de pistola y golpearon a médicos durante la represión de un movimiento de protesta el año pasado en la ciudad de Taizz, foco de los disturbios, que dejó un saldo de al menos 120 muertos. El presidente yemení Ali Abdullah Saleh, quien se encuentra en Estados Unidos recibiendo tratamiento médico, obtuvo el beneficio de la amnistía por los ataques en Yemen.