Grupos armados de oposición han sometido detenidos a maltratos y torturas y han cometido ejecuciones extrajudiciales o sumarias en Alepo, Latakia e Idlib, señaló hoy Human Rights Watch tras una visita a la provincia de Alepo.
La Unión Europea y sus estados miembros deberían adoptar medidas más enérgicas para ayudar a los miles de ciudadanos sirios que buscan conseguir asilo en Europa ante el agravamiento de la crisis en Siria y la proximidad del invierno.
Hay pruebas contundentes que señalan que en un ataque aéreo lanzado el 25 de noviembre de 2012 contra la localidad de Deir al-`Assafeer, próxima a Damasco, se habrían usado bombas de racimo que causaron la muerte de al menos 11 niños y dejaron varios heridos.
Grupos armados de oposición han sometido detenidos a maltratos y torturas y han cometido ejecuciones extrajudiciales o sumarias en Alepo, Latakia e Idlib, señaló hoy Human Rights Watch tras una visita a la provincia de Alepo.
Ex detenidos y desertores han identificado la ubicación, las agencias responsables, los métodos de tortura utilizados y, en muchos casos, los comandantes a cargo de 27 centros de detención administrados por los servicios de inteligencia sirios.
Soldados sirios en la frontera con Jordania se encuentran al parecer disparando indiscriminadamente contra cualquiera –incluyendo mujeres y niños civiles – que intente huir de Siria, Human Rights Watch señaló hoy.
Las fuerzas del Gobierno sirio mataron al menos a 95 civiles e incendiaron o destruyeron cientos de casas durante una ofensiva de dos semanas en la provincia norteña de Idlib, poco antes del alto el fuego. Los ataques se produjeron a finales de marzo y principios de abril, cuando el enviado especial de las Naciones Unidas, Kofi Annan, estaba negociando el cese de los combates con el Gobierno sirio.
Las fuerzas de seguridad sirias ejecutaron sumariamente a más de 100 civiles - y posiblemente a muchos más- e hirieron o capturaron a combatientes de la oposición durante los recientes ataques en pueblos y ciudades de este país.
Las fuerzas de seguridad sirias están cometiendo graves abusos en su campaña militar en al-Qusayr, una ciudad de aproximadamente 40,000 habitantes en la gobernación de Homs, cerca de la frontera con el Líbano. Testigos han descrito un intenso bombardeo de barrios residenciales, francotiradores que disparan a residentes en las calles y ataques contra quienes intentan escapar. Las condiciones humanitarias son graves, e incluyen escasez de alimentos y agua, cortes en las comunicaciones y poca asistencia médica.
Elementos armados de la oposición han llevado a cabo graves violaciones de los derechos humanos. Los abusos incluyen secuestros, detenciones y torturas de miembros de las fuerzas de seguridad, partidarios del Gobierno y personas identificadas como miembros del grupo de fuerzas paramilitares conocido como Shabeeha.