Hasta el 13 de mayo de 2009, 33 países han notificado oficialmente 6,497 casos de infección de gripe porcina A(H1N1). Se han reportado 56 muertes en México, tres en Estados Unidos, una en Canadá y una en Costa Rica a causa de esta nueva cepa de influenza.
Los temores respecto a la propagación de la enfermedad pueden conducir a llamados a restringir los derechos de las personas infectadas o de quienes se cree que tienen la infección. Aunque algunas limitaciones pueden justificarse en aras de la salud pública, éstas deben ser coherentes con las normas legales aceptadas internacionalmente, lo cual incluye que se fundamenten en pruebas científicas, sean de duración limitada y respeten la dignidad humana. También deben dirigirse a un objetivo legítimo del interés general y ser el método menos invasivo y restrictivo que esté disponible para lograr ese objetivo. Además, las restricciones no deben ser discriminatorias, ya sea mediante intención o impacto, por motivos de raza, nacionalidad, sexo o religión.
Informes
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- Acceso de las mujeres a los anticonceptivos y al aborto en Argentina


