La Unión Europea y sus estados miembros deberían adoptar medidas más enérgicas para ayudar a los miles de ciudadanos sirios que buscan conseguir asilo en Europa ante el agravamiento de la crisis en Siria y la proximidad del invierno.
La OTAN y sus Estados miembros deben brindar información que ayude a esclarecer la cadena de acontecimientos que culminó en la muerte de 63 migrantes a bordo de una embarcación en el mar Mediterráneo un año atrás.
El Reino Unido debe suspender inmediatamente las deportaciones a Sri Lanka de solicitantes de asilo de la etnia Tamil y revisar sus políticas y la información sobre la situación del país en materia de derechos humanos que utiliza para evaluar sus solicitudes.
La Unión Europea y los Estados miembros no se mostraron dispuestos a abordar los abusos a los derechos humanos en el ámbito interno durante el año 2011, incluso cuando proclamaron la importancia del tema a la hora de inspirar la Primavera Árabe.
Una serie de documentos descubiertos recientemente por Human Rights Watch en Trípoli revelan nuevos datos sobre el alto grado de cooperación entre los organismos de inteligencia de Estados Unidos, el Reino Unido y Libia para el traslado de presuntos terroristas. Estos documentos muestran la necesidad de que Estados Unidos y el Reino Unido rindan cuentas por abusos cometidos en el pasado.
El nuevo gobierno de coalición del Reino Unido debe derogar una facultad abusiva de la lucha contra el terrorismo que ha dado lugar a cientos de miles de personas detenidas y registradas sin sospecha razonable de infracción penal.
Las mujeres que temen graves violaciones a los derechos humanos si son devueltas a sus países de origen no están recibiendo la consideración justa a sus solicitudes de asilo bajo el sistema de asilo acelerado del Reino Unido.
El Gobierno del Reino Unido debe ordenar inmediatamente una investigación judicial independiente sobre la participación y la complicidad de los servicios de seguridad británicos en la tortura de sospechosos de terrorismo en Pakistán.
Cientos de muertes de civiles ocurridas en la invasión de Irak liderada por Estados Unidos pudieron haberse prevenido abandonando dos desacertadas tácticas militares, señaló Human Rights Watch en un nuevo informe exhaustivo publicado hoy.