Las investigaciones y los juicios posteriores a los episodios de violencia interétnica, que sacudieron el sur de Kirguistán en junio de 2010, han sido fundamentalmente defectuosos y socavan los esfuerzos de brindar justicia.
Algunas fuerzas del Gobierno facilitaron, a sabiendas o sin darse cuenta, una serie de ataques contra vecindarios de origen uzbeko durante los disturbios violentos que tuvieron lugar en el sur de Kirguistán en junio de 2010.
Los residentes de la ciudad de Osh, al sur de Kirguistán, están sufriendo ataques brutales, palizas y violaciones, a pesar de las afirmaciones oficiales de que la situación se ha estabilizado.
El Gobierno de Kirguistán debe adoptar medidas inmediatas para garantizar la seguridad de las personas que están intentando huir de la violencia incontrolada en el sur del país.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidad debe adoptar medidas urgentes para ayudar al Gobierno kirguiso a detener la escalada de violencia en Osh y garantizar la protección de la población.
El Gobierno de Kirguistán debe adoptar medidas urgentes para proteger a todos los grupos en el sur de Kirguistán de represalias étnicas a raíz de los disturbios recientes.
Nueva evidencia demostró que en el 2005 los malos tratos y tortura formaron parte de una estrategia deliberada de contraterrorismo del gobierno de Bush.