Como en tantos otros conflictos modernos, los civiles han sido los que más han sufrido las consecuencias de la guerra de Georgia. Desde el principio, el Ejército georgiano usó la fuerza indiscriminadamente y de forma desproporcionada en Osetia del Sur, provocando muertes entre los civiles. Desde entonces, las tropas rusas también han respondido con el uso indiscriminado de sus fuerzas en Osetia del Sur y en el distrito de Gori, y aparentemente, han atacado a convoyes llenos de civiles liberados.