Patrullas del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York en Time Square.

(Washington, DC) – El Departamento de Justicia de Estados Unidos debe investigar sin demora a la Policía de la Ciudad de Nueva York por haber presuntamente aplicado criterios discriminatorios de tipo religiosos en los operativos de vigilancia de comunidades musulmanas, y debería dar a conocer al público sus conclusiones, señaló hoy Human Rights Watch en una carta dirigida al fiscal general de Estados Unidos Eric Holder. Recientemente, Holder señaló que el asunto “estaba siendo analizado” por el Departamento de Justicia, pero en ningún momento se anunció que se llevaría a cabo una investigación formal.

Desde agosto de 2011, la agencia Associated Press ha publicado varios informes donde se precisan las medidas de vigilancia e inteligencia aplicadas por el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York entre 2006 y 2008, tanto en la ciudad como fuera de esta, y que estuvieron dirigidas a comunidades musulmanas. Estas medidas de inteligencia destinadas a obtener información tuvieron en cuenta exclusivamente el perfil religioso o étnico de tales comunidades en vez de indicios sobre presuntas actividades delictivas. Diversos funcionarios de la ciudad y del estado de Nueva York se han negado a investigar a policías en relación con estas denuncias. Conforme al derecho federal, el Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene facultades para investigar denuncias de violaciones de derechos civiles por parte de personas físicas y entidades que reciban fondos federales, como la Policía de la Ciudad de Nueva York.

“La Policía de la Ciudad de Nueva York ha participado en la aplicación de un patrón de vigilancia de mezquitas y organizaciones estudiantiles musulmanas sin que existieran sospechas de actividades delictivas”, afirmó Andrea Prasow, especialista sénior en lucha contra el terrorismo de Human Rights Watch. “Ante la inacción del alcalde de Nueva York y el fiscal general del estado, el Departamento de Justicia debe intervenir e impulsar una investigación adecuada de estas denuncias sobre discriminación”.

Un informe de 60 páginas preparado por el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York, que fue obtenido por la agencia Associated Press, describe las actividades de vigilancia de miembros de la comunidad musulmana de Long Island y de Newark, New Jersey, llevadas a cabo durante 2007. En estas actividades, policías vestidos de civil pertenecientes a la Unidad Demográfica se infiltraron y tomaron fotografías en decenas de zonas identificadas como “áreas preocupantes”, que incluían mezquitas, organizaciones de estudiantes musulmanes y comercios que pertenecen a musulmanes o son frecuentados por miembros de esta comunidad.

Con esta información, el departamento de policía creó diversas bases de datos que identifican lugares donde viven musulmanes, o donde estos acuden para rezar, comprar víveres o usar el Internet. El informe reconoce que algunas de las medidas de inteligencia excedieron la jurisdicción del departamento de policía, y no hace referencia a pruebas de terrorismo u otras actividades delictivas que podrían haber justificado el operativo.

En declaraciones públicas, el alcalde Michael Bloomberg ha defendido la actuación del departamento de policía de su ciudad, y calificó a todos los aspectos del operativo como “lícitos”, “adecuados” y “constitucionales”. Afirmó que la policía debe investigar “indicios o amenazas con independencia de dónde provengan”, pero en ninguno de los documentos revelados por los medios de comunicación se advierte algún tipo de actividad delictiva evidente, expresó Human Rights Watch.

El Alcalde de Newark, Cory Booker, ha instado a que se realice una investigación independiente del programa de vigilancia, y señaló al respecto: “Debemos estar atentos para proteger a nuestros ciudadanos del delito y el terrorismo, pero vigilar a un amplio sector de una comunidad religiosa sin una causa legítima y sin que medie provocación es una medida que claramente sobrepasa los límites”. Según indicó, el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York había informado a su departamento de policía que ingresaría a Newark como parte de una investigación en curso sobre terrorismo, pero no que se trataba de “una investigación indiscriminada de personas basada únicamente en su religión”.

Associated Press informó además que durante 2006 y 2007 la Policía de la Ciudad de Nueva York vigiló a estudiantes universitarios musulmanes en la región noreste de Estados Unidos, incluidas Syracuse University, Yale University y University of Pennsylvania. Los rectores de distintas universidades han repudiado en forma pública los operativos de la Policía de la Ciudad de Nueva York.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), ratificado por Estados Unidos en 1992, protege el derecho a la libertad religiosa, de expresión y de asociación, así como el derecho a la privacidad. Los gobiernos están obligados a respetar y asegurar a todas las personas los derechos reconocidos en el PIDCP, sin hacer distinción por motivos de ningún tipo, como religión o cualquier otra condición, así como a investigar las presuntas violaciones. La responsabilidad por la aplicación del PIDCP se extiende a las autoridades locales y de los estados, así como a funcionarios federales.

“La policía debería proteger al público de actos de discriminación que respondan a motivos religiosos, en vez de participar en este tipo de hechos”, aseveró Prasow. “Llevar a cabo una investigación exhaustiva y transparente del programa de vigilancia de la Ciudad de Nueva York sería un paso importante para restablecer la confianza del público”.