Children look through a destroyed classroom window at Yerwa Primary School, Maiduguri, Borno state, damaged by Boko Haram during attacks in 2010 and 2013. The school, established in 1915, was the first primary school in northeast Nigeria. 

© 2015 Bede Sheppard/Human Rights Watch

Mallorca se está preparando para acoger a partir del 28 de mayo una conferencia internacional que abordará la protección de los estudiantes, maestros y escuelas en conflictos armados. España se ofreció como anfitriona de la III Conferencia Internacional sobre Escuelas Seguras para mostrar su compromiso con la protección de la educación contra ataques. Es un tema urgente.

La educación se ve amenazada cuando los países sostienen conflictos armados. Desde 2013, se ha registrado un patrón de atentados contra la educación en al menos 34 países, según la Coalición Mundial para Proteger la Educación del Ataque.

Los estudiantes, maestros y demás personal educativo están siendo secuestrados y asesinados a tiros. Las escuelas son bombardeadas, saqueadas o incendiadas. En al menos 30 países, las escuelas han sido utilizadas con fines militares, convertidas por los combatientes en bases militares o utilizadas como almacenes para armas y municiones. Obligan a los estudiantes a abandonar sus aulas o a compartir sus escuelas con combatientes armados, lo que pone a los estudiantes y sus maestros en grave peligro.

En Colombia, por ejemplo, grupos armados han llevado a cabo repetidos ataques contra escuelas y estudiantes. Han colocado minas terrestres a lo largo de caminos que conducen a escuelas y las han escondido en patios de recreo. Estudiantes y maestros han salidos heridos y, en algunos casos, han muerto como consecuencia de estos ataques. Hay escuelas que llevan cerradas largos períodos de tiempo. En Nigeria, los militantes de Boko Haram han incendiado escuelas primarias y secundarias, han llevado a cabo atentados suicidas y han secuestrado a estudiantes de las aulas, entre ellos cientos de niñas.

Las escuelas también han sido blanco de ataque en Europa, donde el conflicto en el este de Ucrania es una barrera devastadora para la educación. Además de los ataques directos contra las escuelas, tanto las fuerzas gubernamentales como los grupos armados respaldados por Rusia han ocupado edificios escolares y universitarios, a menudo obligando a los estudiantes a abandonar las instalaciones. En 2014 incautaron una universidad entera. Los estudiantes fueron evacuados a punta de pistola y las residencias universitarias fueron convertidas en cuarteles para combatientes.

El uso militar de las instalaciones educativas tiene consecuencias que van más allá de la interrupción de la educación. El edificio se convierte en un blanco de ataque y habitualmente sufre daños que dejarán a los estudiantes sin escuela, incluso cuando los combatientes ya se han marchado.

Los ataques contra la educación tienen un efecto negativo en los estudiantes, los educadores y los propios países. A menudo provocan un aumento de las tasas de abandono escolar y el debilitamiento de la calidad de la educación, además de causar daños físicos y psicológicos directos a los estudiantes y al personal. Los ataques también afectan a la capacidad de las escuelas para proteger a los estudiantes de la explotación, el trabajo infantil o el matrimonio precoz y el embarazo.

Los países participantes se reunirán en Mallorca con el objetivo de apoyar un acuerdo político conocido como la Declaración de Escuelas Seguras, redactado en 2015 para ayudar a acabar con los ataques contra la educación. Hasta el momento, 87 países se han unido, y se espera que la conferencia dé lugar a un mayor respaldo.

La declaración brinda a los países la oportunidad de expresar su apoyo político a la protección de la educación contra ataques. Incluye varias medidas concretas que los países se comprometen a adoptar para proteger a sus estudiantes, maestros y escuelas. Mantener las escuelas abiertas y operativas durante los conflictos, investigar y procesar a los responsables de ataques contra escuelas, e incorporar tácticas para evitar el uso de las escuelas con fines militares en el entrenamiento y las políticas militares, son algunas de las medidas a considerar.

Es más importante que nunca que los países se unan para encontrar soluciones. Mallorca está desempeñando un importante papel como anfitriona de esta conferencia, y ahora depende de los países que asistan desempeñar su papel para acabar con los crímenes devastadores que se cometen contra los estudiantes que solo están tratando de aprender.

La Tercera Conferencia Internacional sobre Escuelas Seguras se llevará a cabo en Palma de Mallorca los días 28 y 29 de mayo. Se celebrará una mesa redonda, gratuita y abierta al público, sobre la necesidad de proteger a las escuelas en tiempos de guerra, de 15:30 a 17:30, el 27 de mayo en el Centro Cultural Can Balaguer.

Una versión de este artículo se publicó en la edición impresa de Última Hora el 25 de mayo de 2019.