El aumento del racismo, el antisemitismo, la islamofobia, la homofobia y otras formas de discriminación en las escuelas de Alemania es sorprendente y más aún, el fracaso del sistema escolar, los profesores y los políticos que abordan la problemática.

Esta entrevista inició y se enfoca en una experiencia personal, pero desde que comencé a investigar esta horrible tendencia, ha quedado claro que el problema es grave y generalizado en Alemania. La discriminación es probablemente, en algunos lugares, incluso institucionalizada. Se debe hacer mucho y aquellos que prefieren mirar  hacia otro lado, deben rendir cuentas.

Ahora es el momento de actuar. Las autoridades tienen que dejar la actitud del avestruz y dar la cara antes de que sea demasiado tarde. Si no se hace nada ahora, los que propagan el odio y el miedo y quieren convertir a Alemania en una autocracia fascista, volverán a ganar.