Una niña labora como trabajadora domestica en Conakry

© 2007 Susan Meiselas/Magnum Photos

(Nueva York) – Diez organizaciones internacionales de primera línea instaron a ministros de trabajo de todo el mundo a proteger a los niños que laboran en el servicio doméstico y ratificar el Convenio de la OIT sobre Trabajadores Domésticos (Convenio 189 sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos), a través de una carta divulgada hoy. El Convenio, adoptado en junio de 2011, contribuirá a erradicar el trabajo infantil en el sector doméstico y a mejorar las condiciones de vida de los cerca de 15 millones de niños que, según se estima, laboran en el servicio doméstico, indicaron las organizaciones.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que los niños representan casi el 30 por ciento de los entre 50 y 100 millones de empleados domésticos que habría en el mundo. A menudo, estos niños laboran extensas jornadas a cambio de una remuneración mínima y son particularmente vulnerables a la trata de personas, el trabajo forzado así como abusos físicos y sexuales. La OIT anunció que durante el Día Mundial contra el Trabajo Infantil 2013, celebrado internacionalmente el 12 de junio, hará hincapié en los niños que trabajan en el servicio doméstico.

“Los gobiernos están en condiciones de ayudar a millones de los niños más vulnerable que trabajan en todo el mundo ratificando el Convenio sobre Trabajadores Domésticos”, expresó Kailash Satyarthi, presidente de Global March Against Child Labour, una de las organizaciones que suscribieron la carta. “El trabajo infantil en el servicio doméstico no es otra cosa que esclavitud encubierta y, como tal, resulta inadmisible. Es responsabilidad de los gobiernos restablecer la libertad, dignidad y la niñez para estar a la altura de los compromisos que han asumido”.

El Convenio sobre Trabajadores Domésticos reconoce derechos laborales básicos a los empleados domésticos, que a menudo quedan excluidos de las leyes laborales de los países. El Convenio dispone que los trabajadores domésticos tienen los mismos derechos que los empleados de otros sectores, incluidos días de descanso semanales, limitaciones a la cantidad de horas de trabajo, salario mínimo y remuneración de horas extraordinarias. El Convenio también obliga a los gobiernos a adoptar medidas para eliminar el trabajo infantil en el sector doméstico y proteger a los niños que pueden trabajar legalmente en este ámbito, estableciendo una edad mínima para el trabajo doméstico que se adecue a lo dispuesto en los convenios de la OIT vigentes y asegura que el trabajo realizado por los niños que superen esa edad mínima no los prive de recibir educación.

“Las niñas que trabajan en domicilios particulares no tienen ninguna visibilidad, están más expuestas a la posibilidad de sufrir abusos y es menos probable que reciban educación”, indicó Jo Becker, directora de defensa de los derechos del niño de Human Rights Watch. “Los gobiernos podrían conseguir profundos cambios en la vida de estos niños al poner el nuevo convenio en la práctica”.

Las organizaciones que suscribieron la carta exhortaron a los gobiernos a que aprovechen el Día Mundial contra el Trabajo Infantil para anunciar públicamente que han ratificado el convenio o que tienen previsto hacerlo. El Convenio ha sido ratificado por cuatro gobiernos —Uruguay, Filipinas, Italia y Mauricio— y en al menos 48 países el parlamento u otras instituciones están analizando el texto para su aprobación.

Entre los firmantes se incluyen organizaciones para los derechos de los niños, derechos humanos y grupos humanitarios con presencia en más de 135 países en todo el mundo, entre ellos: Amnistía Internacional, Anti-Slavery International, Defensa de Niños y Niñas Internacional (Defense for Children International), Red de Información sobre los Derechos del Niño (Child Rights International Network), Global March Against Child Labour, Human Rights Watch, International Domestic Worker Network, International Labor Rights Forum, Plan International y World Vision.