Una mujer de 18 años con su bebé recién nacido en el Hospital General de Katsina, en Katsina, Nigeria.

© 2009 Pep Bonet/NOOR for Save the Children

(Nueva York) - La atención a la salud materna y reproductiva en todo el mundo es a menudo deficiente e inaccesible, sin embargo, mucho gobiernos no están haciendo lo suficiente para responder a las quejas y detectar los problemas, señaló hoy Human Rights Watch. Human Rights Watch presentó un resumen de sus informes sobre cuestiones relacionadas con la salud reproductiva, con vistas al Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, el 28 de mayo de 2010.

El resumen de diez páginas, ""Unaccountable: Addressing Reproductive Health Care Gaps," ("Irresponsables: Abordar las deficiencias en la atención a la salud reproductiva"), ilustra la falta de rendimiento de cuentas del sistema de salud en Asia, América Latina, África, Estados Unidos y Europa. El rendimiento de cuentas es un tema importante de las iniciativas globales para mejorar la salud materna, entre ellas las relacionadas con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas y con la cumbre del G-8 de 2010.

"Los gobiernos llevan tiempo prometiendo reducir las muertes maternas y mejorar la atención a la salud reproductiva", señaló Janet Walsh, subdirectora de Derechos de la Mujer en Human Rights Watch. "Sin embargo, muchos de ellos ni siquiera están adoptando medidas básicas, como permitir que los pacientes presenten quejas, responder a las reclamaciones, establecer normas sanitarias y hacer un seguimiento de los nacimientos y las muertes", agregó.

En entrevistas realizadas en todo el mundo, cientos de mujeres y niñas han descrito sus intentos de recibir atención a la salud reproductiva como una carrera de obstáculos. Existen barreras logísticas, culturales y financieras para obtener servicios e información, así como discriminación y proveedores de servicios de salud abusivos que se interponen en su camino.

Muchos gobiernos han hecho muy poco por establecer mecanismos de quejas funcionales, señaló Human Rights Watch. Se han abstenido de informar a los pacientes sobre sus derechos y lo que pueden hacer cuando son vulnerados. Muchas mujeres tienen miedo a las represalias por sus quejas: 

  • En India, las mujeres dijeron a Human Rights Watch que no habían oído nunca sobre una manera de quejarse por los problemas asociados con la atención a la salud materna. Unas cuantas dijeron que habían presentado quejas, pero que los profesionales de la salud las habían presionado para retirarlas.
  • En los centros de detención de inmigrantes de Estados Unidos, muchas mujeres dijeron que nunca les habían informado de que podían presentar quejas por problemas en la atención a la salud, y algunas temían las represalias por dichas quejas.

Muchos gobiernos carecen de normas y directrices suficientes para los servicios de salud reproductiva. Por ejemplo, en México, la mayoría de los estados federales carecen de directrices administrativas acerca del acceso al aborto legal después de una violación. Como consecuencia, muchos funcionarios tienen miedo de facilitar el acceso y niegan que tengan autoridad para ello.

"La ausencia de normas o su falta de claridad dificultan los esfuerzos por controlar la calidad de la atención a la salud y garantizar que esté al alcance de todos los que la necesitan", señaló Walsh. "El rendimiento de cuentas es imposible sin normas claras", agregó.

El seguimiento de los presupuestos sanitarios, la garantía de una supervisión independiente y la divulgación pública de información sobre el gasto en salud son también aspectos importantes del rendimiento de cuentas, señaló Human Rights Watch. En muchos países, las asignaciones presupuestarias para la salud reproductiva no están claras, lo que aumenta la posibilidad de que se malversen los fondos.  Con frecuencia, la población tiene muy pocas posibilidades de saber a dónde van los recursos de su país. En ciertos casos, esta falta de apertura promueve la corrupción.

Por ejemplo, Human Rights Watch documentó casos en varios estados nigerianos en que los funcionarios habían malversado o se habían apropiado directamente de los fondos sanitarios. Un funcionario municipal había asignado fondos a un "estanque para peces" que no tenía ni agua ni peces y a una "academia de fútbol" que nunca construyó, mientras las clínicas de salud se deterioraban.

La recolección y el análisis de datos, incluyendo el registro de nacimientos y muertes, es otro elemento esencial para la rendición de cuentas de los sistemas de salud, señaló Human Rights Watch, pero muchos gobiernos están descuidando la recolección de datos.

Por ejemplo, el gobierno irlandés no recopila datos sobre el número de abortos legales practicados dentro de Irlanda, ni estima la cifra de abortos ilegales. En India, a pesar del que el registro de nacimientos y muertes es obligatorio, no se registran muchos de ellos. Se calcula que cada año se producen 26 millones de nacimientos y 9 millones de muertes en India, pero solo se registran el 53 por ciento de los nacimientos y el 48 por ciento de las muertes. Las estimaciones de las muertes maternas en India van de 60,000 a 120,000 al año, aunque, sin un mejor registro de los nacimientos y las muertes y sin mejores sistemas de recopilación de datos, es imposible saber cuál es la cifra real.

"Ignorar las quejas y no establecer normas ni verificar el progreso menoscaba los objetivos tan loables del gobierno de salvar vidas y promover la salud reproductiva", señaló Walsh. "Los gobiernos, con el respaldo de los donantes y las agencias internacionales, tienen que hacer mucho más para lograr el rendimiento de cuentas del sistema de salud", agregó.

Human Rights Watch instó a los gobiernos a:

  • Establecer mecanismos de queja accesibles que faciliten la investigación sobre muertes maternas y otras reclamaciones dentro del sistema de salud.
  • Supervisar la prestación de atención a la salud reproductiva y materna, mejorar la recopilación de datos y los sistemas de registro civil, y divulgar públicamente información sobre la salud.
  • Desarrollar directrices acerca de los servicios de salud reproductiva y asegurarse que los proveedores de servicios de salud las entienden e implementan.
  • Asegurarse de que los presupuestos de salud tengan un nivel de detalle suficiente para poder verificar el gasto en salud reproductiva y poner esta información a disposición del público.