Combatientes naxalitas lanzaron dos bombas en la escuela preparatoria de Belhara, Jharkhand, en la tarde del 9 de abril de 2009. Una bomba, en planta baja de la escuela hizo un agujero en la pared entre dos aulas, así como en la pared exterior.

© 2009 Bede Sheppard/Human Rights Watch

(Rancagua) - El conflicto entre los insurgentes maoístas y las fuerzas del Gobierno está afectando la educación de decenas de miles de los niños más marginados de la India, señaló Human Rights Watch en un nuevo informe publicado hoy.

El informe de 103 páginas “Sabotaged Schooling: Naxalite Attacks and Police Occupation of Schools in India’s Bihar and Jharkhand States” (Sabotaje a la educación: Ataques naxalitas y ocupación policial de escuelas en los estados de Bihar y Jharkhand en la India), detalla cómo los maoístas - conocidos como naxalitas – un movimiento militante armado pan-indio de larga existencia, están atacando y causando explosiones en escuelas administradas por el Estado. Al mismo tiempo, la policía y las fuerzas paramilitares están perturbando la educación al ocupar por largos periodos las escuelas como parte de las operaciones anti-naxalitas. El informe se basa en visitas a 22 escuelas en Bihar y Jharkhand, y entrevistas con más de 130 personas, entre ellas 48 niños, así como con padres, educadores, policías y funcionarios locales.

"Los maoístas dicen que están luchando por los pobres de la India, pero sus ataques a escuelas privan a estos niños de la educación que necesitan desesperadamente", dijo Beda Sheppard, investigador para la División de Derechos del Niño de Human Rights Watch y autor del informe. "Al mismo tiempo, la ocupación por largo tiempo de las escuelas por la policía coloca a estos niños justo en medio del peligro y el trauma, los aparta de sus aulas y los ahuyenta".

Los maoístas atacan las escuelas porque a menudo son los únicos edificios de Gobierno en las zonas rurales alejadas, donde los militantes operan. Escuelas sin defensas son una objetivo “suave” y de mucha visibilidad.

En el último mes, al 8 de diciembre, por lo menos 14 escuelas en Jharkhand y 2 escuelas en Bihar han sido bombardeadas.

Los ataques a las escuelas atraen la atención de los medios e incrementa el miedo y la intimidación entre las comunidades locales, Human Rights Watch concluyó. El fracaso del gobierno para reparar las escuelas bombardeadas prolonga rápidamente el impacto negativo de estos ataques a la educación de los niños.

Las fuerzas de seguridad del Gobierno - la policía y la policía paramilitar - ocupan los edificios escolares como bases para operaciones anti-naxalitas, a veces sólo por unos días, pero a menudo durante períodos de varios meses e incluso años. En ocasiones las fuerzas de seguridad ocupan edificios escolares por completo, mientras que en otros lugares ocupan segmentos de los edificios escolares, mientras estudiantes que tratan de llevar a cabo sus estudios en el espacio restante.

Ataques naxalitas y ocupación de escuelas por las fuerzas de seguridad exponen a los estudiantes a un riesgo de daño innecesario, y llevan a muchos a abandonar o interrumpir sus estudios. Las niñas parecen especialmente propensas a abandonar sus estudios después de la ocupación parcial de una escuela debido al percibir o recibir acoso por las fuerzas de seguridad. Los estudiantes también informaron sentirse mal al presenciar golpizas en el área escolar de sospechosos por las fuerzas de seguridad. A menudo, las escuelas están cerradas por completo y los estudiantes no pueden asistir a clases o se ven obligados a trasladarse a otros lugares inferiores, a estudiar al aire libre o, para aquellos que pueden transportarse, a viajar a escuelas más lejanas.

"El liderazgo naxalita deben instruir a sus combatientes a poner fin a todos los ataques a las escuelas inmediatamente", dijo Sheppard. "El Gobierno también debería revisar su práctica de utilizar las escuelas para operaciones militares, que a menudo se produce a expensas de la educación de los niños, produciendo nuevas inconformidades que los naxalitas explotan".

El derecho a la educación está garantizado por la Constitución y las leyes de la India, y en tratados internacionales de derechos humanos de los que la India es parte.

"El acceso a la educación para los niños más marginados de la India es un ingrediente indispensable para el desarrollo de la India", dijo Sheppard. "Los niños en estas áreas se ven privados de este derecho durante años mientras se desarrolla este conflicto".

Niños y padres cuentan sus historias:
"Esta escuela ha sido gravemente dañada ... el edificio ha quedado completamente devastado, las ventanas están destrozadas, y el piso está agrietado, al igual que las paredes y el techo. Incluso la puerta está rota. La pared exterior que conecta con la galería está destruida, todo está en ruinas ".
- Un joven de 16 años, estudiante cuya escuela en Jharkhand fue bombardeada por naxalitas el 9 de abril de 2009.

"A veces [las fuerzas de seguridad] traen de vuelta a la escuela a los culpables y los golpean .... me siento muy mal cuando los golpean".
- Un joven de 16 años, estudiante cuya escuela en Bihar fue parcialmente ocupada por la Policía Auxiliar del Estado, al 12 de junio de 2009.

"No había temor antes de que llegara el campamento policiaco, y teníamos libertad de tener todo tipo de diversión en la escuela".
- A estudiante de 15 años de edad cuya escuela en Jharkhand fue parcialmente ocupada por la Fuerza de Policía de Reserva de la India Central, al 30 de mayo de 2009.

"[Naxalitas] han volado la escuela .... no hay clases ya que los edificios están dañados. Así que mis hijos no van a la escuela. No puedo enviar a mis hijos a estudiar fuera del pueblo. Somos gente pobre. Vivimos en el bosque. Cultivamos la tierra para ganarnos el sustento. Había 250 estudiantes inscritos en la escuela y todos se están echando a perder porque no hay clases en la escuela .... [Ahora, mis hijos] no hacen nada. Juegan en todo el pueblo ... pastoreando ganado y haciendo cosas por el estilo ... los que tienen posibilidades de enviar a sus hijos fuera de la aldea han enviado a sus hijos a estudiar a otros pueblos. Pero la gente pobre como nosotros no podemos enviar a nuestros hijos a estudiar fuera del pueblo. "
- Un padre de cinco hijos, tres de los cuales estudiaban en una escuela en Jharkhand que fue bombardeada por naxalitas el 29 de noviembre de 2008.