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Irak: Juicio de Duyail fundamentalmente viciado
La corte debería revocar el veredicto y la pena de muerte
(Nueva York, 20 de noviembre de 2006) – El juicio a Saddam Hussein y otros siete acusados ante el Tribunal Supremo iraquí por crímenes contra la humanidad estuvo plagado de tantas fallas procedimentales y sustantivas que el veredicto no es sólido, declaró Human Rights Watch en un informe de 97 páginas publicado hoy. Las deficiencias del juicio, por los asesinatos de más de 100 personas de la aldea de Duyail en Irak, también llevan a cuestionar los procedimientos subsiguientes en el tribunal.

Los procedimientos en el juicio de Duyail fueron fundamentalmente injustos. tribunal desperdició una importante oportunidad para brindar una justicia creíble al pueblo de Irak, y su imposición de la pena de muerte después de un juicio injusto es indefendible.

Nehal Bhuta, del programa de Justicia Internacional de Human Rights Watch




“Los procedimientos en el juicio de Duyail fueron fundamentalmente injustos”, afirmó Nehal Bhuta, del programa de Justicia Internacional de Human Rights Watch y el autor del informe. “El tribunal desperdició una importante oportunidad para brindar una justicia creíble al pueblo de Irak, y su imposición de la pena de muerte después de un juicio injusto es indefendible”.  
 
El informe, titulado “Juzgando a Duyail: El primer juicio ante el Tribunal Supremo iraquí”, se basa en 10 meses de observación y docenas de entrevistas a jueces, fiscales y abogados defensores, y es el análisis más completo del juicio hasta la fecha. Human Rights Watch, que por más de una década ha exigido el enjuiciamiento de Saddam Hussein y sus tenientes, fue una de apenas dos organizaciones internacionales que tuvieron una presencia regular como observadoras en la sala de la corte.  
 
El Tribunal Supremo iraquí fue socavado desde el inicio por acciones del gobierno de Irak que amenazaban la independencia y la percibida imparcialidad de la corte. Miembros del parlamento e incluso ministros señalaron regularmente al tribunal como débil, lo que condujo a la renuncia del primer juez presidente del juicio.  
 
“Juzgando a Duyail” reporta graves fallas procedimentales en el juicio que no habían sido documentadas previamente, entre ellas:  
 
• la regular falla en compartir pruebas clave, incluidas pruebas exculpatorias, con la defensa anticipadamente;  
• violaciones del derecho básico de juicio justo de los acusados de confrontar a los testigos en su contra;  
• lapsos de conducta judicial que socavaron la aparente imparcialidad del juez presidente; y  
• brechas importantes en las pruebas que socavaron la persuasiva del caso de la fiscalía y hacían dudar de si todos los elementos de los crímenes imputados habían sido establecidos.  
 
El informe también muestra que el tribunal, como institución, no ha desempeñado de manera competente las funciones administrativas básicas que son esenciales para un juicio justo y efectivo. No desarrolló programas eficaces para abordar las necesidades de los testigos y las víctimas o garantizar la seguridad de los abogados defensores, además de haber ignorado la importante tarea de explicar el proceso del juicio a la población de Irak.  
 
El juicio de Duyail dio inicio ante el Tribunal Supremo iraquí en Bagdad el 19 de octubre de 2005 y concluyó el 27 de julio de 2006, con un veredicto que fue anunciado el 5 de noviembre de 2006. Saddam Hussein y otros dos acusados fueron sentenciados a morir en la horca y los cuatro restantes recibieron penas que van desde 15 años en prisión hasta cadena perpetua. Uno de los acusados fue absuelto a petición de la fiscalía. Actualmente se están apelando el veredicto y las sentencias ante la Cámara de Apelaciones.  
 
El juicio se refiere a las secuelas de un intento de asesinato contra el entonces presidente Saddam Hussein en Duyail en julio de 1982. Funcionarios gubernamentales fueron acusados de orquestar un ataque contra habitantes de la aldea en venganza por el intento de asesinato, lo que tuvo como resultado la detención, tortura y desplazamiento forzado de cientos de personas, como también la muerte de más de 100 niños y hombres después de un juicio sumario.  
 
“El tribunal no cumplió con los estándares básicos de un juicio justo en su primer juicio. A menos que el gobierno iraquí permita que jueces y abogados internacionales con experiencia participen directamente, no es probable que la corte pueda conducir otros juicios de manera justa”, dijo Bhuta.  
 
El estatuto del tribunal estipula que las sentencias de muerte sean llevadas a cabo 30 días después de la apelación final y que no sea posible una conmutación. Si la sentencia de muerte contra Saddam Hussein es refrendada luego de ser apelada, existe la posibilidad de que sea ejecutado antes de la conclusión del juicio que se le sigue por genocidio contra los kurdos.  
 
Human Rights Watch se opone a la pena de muerte por ser un castigo inherentemente inhumano y asevera que ejecutar a Hussein mientras otros juicios están en curso también privará a muchos miles de víctimas de su día en la corte.
VERSIÓN SÓLO TEXTO
Judging Dujail: The First Trial Before the Iraqi High Tribunal
Dujail Verdict Unsound
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