An Iranian student sits in a wheelchair in a classroom with fellow students.

© May 2019 Fars News Agency

(Nueva York) - Los niños y las niñas con discapacidad son blanco de discriminación y enfrentan importantes obstáculos para poder educarse en Irán, manifestaron Human Rights Watch y el Centro de Derechos Humanos de Irán en un informe conjunto que emitieron en el día de la fecha, cuando se inicia el año escolar.

El informe de 52 páginas “‘Just Like Other Kids’: Lack of Access to Inclusive Quality Education for Children with Disabilities in Iran” (Como los demás niños: Falta de acceso a educación inclusiva de calidad para niños y niñas con discapacidad en Irán) documenta la discriminación y los obstáculos que la mayoría de los niños y las niñas con discapacidad enfrentan al intentar acceder al sistema de educación pública de ese país. Según las organizaciones, un obstáculo importante es que el Gobierno exige la realización de un examen médico obligatorio que directamente puede impedir que los niños y las niñas reciban educación. Otras barreras son, por ejemplo, edificios escolares no accesibles, actitudes discriminatorias del personal que trabaja en las escuelas y la falta de capacitación adecuada para docentes y administradores escolares con respecto a métodos de educación inclusivos.

“Si a los niños y las niñas con discapacidad se les impide educarse en entornos inclusivos, se contribuye a la estigmatización social que sufren millones de personas con discapacidad en Irán todos los días”, dice Hadi Ghaemi, director ejecutivo del Centro de Derechos Humanos de Irán (Center for Human Rights in Iran, CHRI). “Cuando se les educa en un mismo entorno que a sus compañeros, el nivel de aprendizaje de todos los niños mejora y se beneficia toda la sociedad”.

Human Rights Watch y el Centro de Derechos Humanos de Irán entrevistaron a 37 personas en Irán, entre ellas, a niños con discapacidad, padres de niños con discapacidad, activistas y funcionarios gubernamentales. Esta investigación es posterior a un informe conjunto de 2018 elaborado por las mencionadas organizaciones, en el que se documentó que las personas con discapacidad en Irán sufren discriminación y falta de accesibilidad, así como la estigmatización asociada con estas personas, el comportamiento abusivo de algunos funcionarios y empleados estatales, y los obstáculos que existen para poder acceder al transporte y a la atención de la salud.

Los niños con discapacidad tienen derecho a recibir una educación inclusiva de calidad en la que tanto ellos como los niños que no tienen una discapacidad estudien juntos en escuelas regulares, con la ayuda que sea necesaria. De acuerdo con las organizaciones que elaboraron el informe, la educación inclusiva es fundamental para reducir la estigmatización y promover los derechos de las personas con discapacidad durante toda su vida.

En el sistema de educación pública iraní, todos los niños deben realizarse un examen médico discriminatorio que se basa en una prueba de coeficiente intelectual, a fin de determinar si son “educables”. Los niños con puntajes bajos deben asistir a escuelas “especiales” apartadas. A los que reciben los puntajes más bajos directamente se les niega la posibilidad de recibir educación.

Un padre señaló que a su hija de 7 años, que es ciega y tiene dificultades para comunicarse, se la consideró “ineducable” después de su examen médico: “El día que me dijeron que no podían inscribir a mi hija… fue uno de los peores días de mi vida.… Deseo que vaya a la escuela como todos los demás niños. Yo le había comprado todos sus útiles escolares, pero durante la sesión de evaluación no respondió ninguna pregunta y el hombre que estaba allí afirmó que no aprendería. La traje de vuelta a casa, llorando todo el camino”.

Los niños con discapacidad que logran inscribirse en escuelas enfrentan diversos obstáculos, entre ellos, edificios, aulas y baños no accesibles, o falta de asistencia o de otra ayuda. El gobierno debería garantizar que se hagan los ajustes razonables para que los niños con discapacidad cuenten con la ayuda que necesitan en el aula y en el edificio. Esto puede incluir dispositivos de asistencia, como audífonos o materiales educativos en formatos como braille o en audio.

La ausencia de esa ayuda puede representar una gran carga para las familias. Algunos padres dijeron que tenían que acompañar a sus hijos hasta la escuela para subirlos y bajarlos por la escalera o para dales la ayuda que necesitaban con la lectura o escritura.

La falta de accesibilidad y de adecuaciones razonables en las escuelas también pueden obligar a los niños con discapacidad a abandonar la escuela o a inscribirse en escuelas que estén alejadas de su hogar o incluso en escuelas residenciales “especiales”, en las que se los separa de su familia y de su comunidad.

Según cifras oficiales, durante el año escolar 2018-2019 apenas 150 000 niños con discapacidad en edad escolar se inscribieron en la escuela, y más de la mitad de ellos en escuelas “especiales” que los separan de otros estudiantes. Se calcula que en Irán la cantidad total de niños y niñas con discapacidad en edad escolar es de 1,5 millón.

En los últimos años, el gobierno iraní ha tomado algunas medidas para mejorar el acceso a la educación de los niños con discapacidad; por ejemplo, ha aumentado significativamente el presupuesto destinado a su educación y ha establecido requisitos de accesibilidad física para escuelas recién construidas o renovadas. También ha ampliado un poco la ayuda que se brinda a niños con discapacidad que asisten a escuelas regulares al ofrecer materiales educativos accesibles, como material en braille o en audio.

Sin embargo, como no existe un enfoque integral que garantice la educación inclusiva durante todo el sistema escolar, estas medidas son insuficientes para garantizar que los niños con discapacidad puedan acceder a educación al igual que los demás niños. Irán ha ratificado la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) y la Convención sobre los Derechos del Niño, que garantizan el derecho de todos los niños a recibir una educación de calidad sin discriminación. La CRPD también exige que los gobiernos dispongan las adecuaciones y las medidas de accesibilidad razonables para favorecer una educación de calidad.

“El riesgo del enfoque que el gobierno iraní aplica con respecto a la educación de los niños con discapacidad es que en Irán muchos de ellos queden marginados de la sociedad”, dijo Jane Buchanan, subdirectora de derechos de las personas con discapacidad de Human Rights Watch. “Irán debe poner fin de inmediato a los exámenes médicos que impiden el acceso de niños a la educación y debe actuar para incluir a todos los niños con discapacidad en las escuelas regulares junto con sus compañeros”.