(Nueva York) – Irán debería poner fin a la prohibición de que mujeres y niñas asistan a partidos de voleibol, y adoptar otras medidas para promover la igualdad de género, señaló hoy Human Rights Watch, como parte del lanzamiento de la campaña digital para impulsar el respeto de los derechos de la mujer en el país.

En Irán las mujeres tienen prohibido asistir a los estadios donde se disputen partidos de hombres 

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La campaña coincide con la celebración del Campeonato Mundial Masculino de Clubes de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) en Brasil, del 27 de octubre al 1 de noviembre de 2015, y con la inminente decisión acerca de si se permitirá que Irán sea sede del torneo de voleibol de playa de la FIVB en 2016. 

“Desde 2012, el gobierno iraní ha prohibido que mujeres y jovencitas presencien torneos de voleibol, e incluso ha detenido a mujeres que intentaron ingresar a estadios”, explicó Minky Worden, directora de iniciativas globales de Human Rights Watch. “Es tiempo de que la Federación Internacional de Voleibol actúe para poner fin a esta discriminación explícita, que resulta contraria a sus propias normas y es una deshonra para este deporte”.

Desde 2012, el gobierno iraní ha prohibido que mujeres y jovencitas presencien torneos de voleibol, e incluso ha detenido a mujeres que intentaron ingresar a estadios. Es tiempo de que la Federación Internacional de Voleibol actúe para poner fin a esta discriminación explícita, que resulta contraria a sus propias normas y es una deshonra para este deporte.

Minky Worden

directora de iniciativas globales


El voleibol goza de amplia popularidad en Irán, y esta disciplina deportiva es fuente de orgullo nacional. Entre las graves violaciones de derechos y otros actos de discriminación que enfrentan desde hace años las mujeres en Irán, se les prohíbe ingresar a estadios deportivos, incluso para presenciar partidos de voleibol masculino. 

Las restricciones a la concurrencia de mujeres a eventos deportivos impuestas por las autoridades iraníes forman parte del patrón mucho más amplio de discriminación y violaciones de derechos humanos por motivos de género que existe en el país. Como ha sido documentado por Human Rights Watch, las mujeres en Irán enfrentan una multiplicidad de abusos, incluida la discriminación permitida por las leyes sobre estado civil relativas a matrimonio, divorcio y tenencia de hijos menores; la detención ilegítima de defensoras de derechos humanos que promueven los derechos de la mujer de manera pacífica; e incluso restricciones a la posibilidad de viajar. Las autoridades prohibieron recientemente que Niloufar Ardalan, la capitana del equipo nacional de fútbol femenino iraní, participara en el Campeonato Femenino de Fútbol Sala en Malasia, luego de que su esposo le negara autorización para viajar.

La campaña #Watch4Women apunta a lograr que la FIVB se comprometa a impedir que Irán sea sede de torneos de voleibol hasta que el país concluya la prohibición discriminatoria de asistencia femenina. La FIVB no ha sancionado a Irán ni se ha pronunciado públicamente contra la prohibición, que vulnera el “Cuarto Principio Fundamental” —sobre no discriminación— de la propia acta constitutiva de la FIVB.

Respecto a la campaña #Watch4Women, Lina Taylor, dos veces atleta olímpico expresó que: "la FIVB fue una de las primeras federaciones deportivas que instó a la igualdad de pago de salarios para hombres y mujeres. La FIVB puede y debe marcar la diferencia también para las mujeres y niñas de Irán ".

Como parte de la campaña, se comunicarán periódicamente las novedades a través de los perfiles de Human Rights Watch en Facebook y Twitter.

Las prácticas discriminatorias en Irán quedaron totalmente expuestas en junio, cuando el país fue sede de una serie de partidos internacionales de voleibol contra Rusia y Estados Unidos en el Complejo Deportivo Azadi, en Teherán, durante la Liga Mundial 2015 de la FIVB. Las autoridades impidieron en todos los casos que las mujeres iraníes pudieran ingresar al estadio —que tiene capacidad para 12.000 espectadores— con el fin de presenciar los partidos masculinos.

Esta política, que permite solamente a hombres presenciar los partidos de voleibol masculino, comenzó en 2012, cuando el Ministerio de Deportes y Asuntos de Juventud extendió al voleibol la prohibición que ya impedía que las mujeres iraníes asistieran a partidos de fútbol masculino. Los funcionarios iraníes sostienen que la asistencia mixta en eventos deportivos es “contraria al islamismo”, atenta contra el orden público y expone a las mujeres al comportamiento vulgar de los seguidores de sexo masculino.

“La campaña #Watch4Women pretende poner en evidencia la burda discriminación de mujeres y jovencitas por parte de Irán”, aseveró Worden. “Terminar con la prohibición que impide que el público femenino asista a partidos de voleibol sería un paso simbólico importante hacia una mayor igualdad de género en Irán, y debería ser una cuestión prioritaria para la FIVB”.