Su Santidad

El Papa

Palacio Apostólico
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Ciudad del Vaticano

Un llamado a condenar la violencia y la discriminación contra las minorías sexuales y de género

Su Santidad:

En los últimos meses, ha dejado claro que tiene una visión de una Iglesia para y por los pobres y acorde a ella ha elegido su nombre. Sus acciones recuerdan las palabras de Gaudium et spes: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”.[1]

Hoy escribo sobre el dolor y la angustia de uno de estos afligidos grupos de personas –las minorías sexuales y de género— que siguen afrontando graves malos tratos, incluso en las comunidades católicas. Me dirijo a Su Santidad en mi calidad de director de la División de Derechos de las Personas Lesbianas, Homosexuales, Bisexuales y Transgénero (LGBT) de Human Rights Watch.

Human Rights Watch se dedica a proteger los derechos humanos de las personas en todo el mundo. Apoyamos a las víctimas y los activistas para prevenir la discriminación, defender la libertad política, proteger a las personas de la conducta inhumana en tiempos de guerra y llevar a los delincuentes ante la justicia. Investigamos y denunciamos violaciones de derechos humanos y procuramos que los ofensores rindan cuentas. Desafiamos a los gobiernos y los que tienen el poder a que pongan fin a las prácticas abusivas y respeten las leyes internacionales de los derechos humanos. Recurrimos a la opinión pública y la comunidad internacional para respaldar la causa de los derechos humanos para todo el mundo.

Entiendo que la Iglesia Católica y Human Rights Watch pueden abordar los derechos de las minorías sexuales y de género desde diferentes perspectivas, y hay muchas áreas en las que no estamos de acuerdo. Pero también creo que tenemos puntos en común sobre los que debemos construir.

En el pasado, la Santa Sede ha dejado claro que considera la homosexualidad un desorden moral que orienta a los individuos hacia el pecado.[2]Además, la Santa Sede ha cuestionado históricamente las categorías de “orientación sexual” e “identidad de género”, que son esenciales para nuestro trabajo.[3]

Si bien entendemos que la Iglesia Católica tiene derecho a presentar sus doctrinas sobre estas cuestiones en la esfera pública, rogamos que se una a nosotros para asegurar que nadie utilice estos puntos de vista para consentir el abuso violento o degradante de las minorías sexuales y de género. La Iglesia, a nuestro juicio, podría reafirmar su fe en la humanidad más básica de todas las personas transmitiendo un mensaje claro e inequívoco contra el abuso y el maltrato de todas las personas vulnerables.

La Santa Sede ya ha tomado una postura al oponerse a la violencia, la discriminación injusta y las sanciones penales contra las minorías sexuales y de género. En sus enseñanzas, así como en varias declaraciones públicas en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), la Iglesia ha expresado la necesidad de proteger la dignidad humana de todos. En base a enseñanzas y declaraciones previas de la Iglesia, este respeto por la dignidad humana exige acciones concretas para crear un entorno en el que las personas que integran las minorías sexuales y de género puedan vivir en paz como miembros plenos de la sociedad.

En su ministerio, Su Santidad ha hecho un llamado por una posición católica que respete los derechos civiles de las personas de las minorías sexuales y de género, pero que a la vez mantenga la enseñanza moral de la Iglesia sobre la ética sexual. Apoyamos sus recientes declaraciones sobre la necesidad de evitar la persecución religiosa y de abordar las necesidades de los marginados.[4]Recientemente, planteó una pregunta retórica: “Dime, Dios: cuando mira a una persona homosexual, ¿aprueba su existencia con afecto o la rechaza y condena?”[5]Desafortunadamente, muchas comunidades católicas no han adoptado este enfoque.

Nos preocupa que el mensaje de la Santa Sede no sea siempre se divulgue de manera consistente a las comunidades religiosas locales de todo el mundo. Mientras que algunos líderes de la Iglesia han actuado de acuerdo con un mensaje de paz y tolerancia, muchos otros no han hecho lo mismo. En los últimos años, tanto católicos religiosos como laicos, a través sus acciones y palabras, han promovido activamente políticas y prácticas tan deshumanizadoras que contribuyen a crear un clima en el que la violencia contra las personas de las minorías sexuales y de género ocurre con total impunidad.

Dado que compartimos el compromiso de poner fin a toda la violencia, discriminación y sanciones penales injustas, respetuosamente pedimos a su Santidad que se asegure de que la Iglesia hable con una sola voz sobre estas cuestiones. Concretamente, le pedimos que:

• Condene clara y públicamente la violencia contra las minorías sexuales y de género ya sea por los actores estatales o particulares;

• Haga un llamado a favor de la despenalización de las relaciones sexuales consentidas y apoye la derogación de otras sanciones penales injustas que discriminan a las personas de las minorías sexuales y de género;

• Ayude a moderar el tono público de los líderes locales de la Iglesia sobre la sexualidad, y

• Solicite una mayor protección legal para las personas de las minorías sexuales y de género.

En los siguientes párrafos, describimos con más detalle los abusos que hemos documentado en contra de las personas que integran las minorías sexuales y de género, hacemos referencia a enseñanzas pertinentes de la Iglesia que promueven la dignidad de todas las personas, citamos casos en que líderes católicos han respaldado los derechos de las personas Lesbianas, Homosexuales, Bisexuales y Transgénero y le rogamos que reitere enérgicamente un mensaje público de tolerancia.

Nos preocupa que, sin un mensaje claro suyo y de la Santa Sede sobre estas cuestiones, algunos miembros de la Iglesia puedan seguir utilizando las enseñanzas católicas para legitimar ataques contra personas que son vulnerables a causa de su orientación o identidad sexual. Confiamos en que su liderazgo podría prevenir el sufrimiento innecesario y permanente de millones de personas marginadas y perseguidas en todo el mundo.

Evidencia de los abusos

La investigación de Human Rights Watch ha demostrado que muchos líderes y comunidades católicas han ignorado o violado activamente la posición declarada de la Iglesia de cara a las minorías sexuales y de género.

En Camerún, por ejemplo, el arzobispo Samuel Kléda y otros líderes católicos han aprobado sanciones penales injustas contra personas de minorías sexuales y de género, fallando además en denunciar los actos de violencia que continuamente afrontan estos grupos vulnerables.

Camerún tiene los peores antecedentes en África en relación a la persecución de los homosexuales.[6]En Camerún , las personas son a menudo arrestadas y juzgadas simplemente por “ser homosexuales”, condición indicada ostensiblementepor su forma de vestir, gestos o gustos personales. Las organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos de las personas LGBT afrontan terribles ataques. Recientemente, un activista de derechos humanos de las personas LGBT, Eric Lembembe, fue brutalmente torturado y asesinado.[7]

Lamentablemente, el arzobispo Kléda no sólo no denunció estos actos deplorables, sino que ha contribuido activamente a un ambiente de hostilidad hacia las minorías sexuales y de género. En febrero, por ejemplo, el arzobispo Kléda se unió a un grupo de profesionales del derecho católicos, la Asociación de Juristas Católico Romanos de Camerún, para respaldar públicamente la criminalización de la homosexualidad. Por consiguiente, durante una mesa redonda, citó un pasaje de Levítico 20:13, que pide la pena de muerte para las relaciones sexuales entre dos hombres.[8]En Camerún, en virtud del artículo 347bis, una persona que mantiene “relaciones sexuales con una persona del mismo sexo” puede incluso afrontar una pena de prisión de hasta cinco años. Parece que el arzobispo Kléda ha insinuado que la ley es demasiado indulgente.

Creemos que los líderes católicos deberían condenar públicamente este tipo de declaraciones debido a que contradicen la posición de la Santa Sede y contribuyen a crear un clima muy real de odio, acoso, violencia y muerte.

En Nigeria, los políticos han debatido desde 2006 una serie de medidas legales que penalizarían el matrimonio civil entre personas del mismo sexo, impondrían severas penas a parejas del mismo sexo e incluso criminalizarían la participación en un grupo que aboga por los derechos de las personas de las minorías sexuales y de género.[9]Un proyecto de ley con este propósito fue aprobado recientemente en la Cámara de Representantes de Nigeria, llevándolo un paso más cerca de convertirse en ley.

La Iglesia ha respaldado estas propuestas de políticas punitivas. En 2009, el reverendo Patrick Alumake, que hablaba en nombre de la Iglesia Católica de Nigeria durante la Asamblea Nacional de Nigeria, dijo que la Iglesia apoyaba dicho proyecto de ley “de todo corazón”.[10]El pasado mes de mayo, cuando la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley, la Iglesia de Nigeria no denunció las disposiciones en la propuesta que limitan gravemente los derechos civiles de las minorías sexuales y de género. Por el contrario, en los meses que precedieron a la votación final sobre el proyecto de ley, el cardenal John Olorunfemi dio una homilía en la que condenaba el matrimonio entre personas del mismo sexo y aparentemente expresaba su apoyo a la legislación.[11]

Somos conscientes de que la Iglesia Católica de Nigeria tiene el mismo derecho de abogar a favor o en contra del matrimonio homosexual que cualquier otra entidad en Nigeria. Sin embargo, el proyecto de ley en cuestión va mucho más allá de una posición sobre el matrimonio y penaliza a cualquiera que se registre, opere o participe en clubes, sociedades y organizaciones para las minorías sexuales y de género, así como las muestras de afecto en público entre personas del mismo sexo.[12]El proyecto de ley tiene por objeto negar la propia libertad de expresión que la Iglesia está ejerciendo. Nosotros creemos firmemente que la Iglesia debería declarar públicamente su oposición a leyes y líderes que transmiten un mensaje de odio y consienten la persecución de grupos minoritarios vulnerables.

En Uganda, la Iglesia Católica ha vacilado en su posición sobre los derechos civiles fundamentales de las vulnerables minorías sexuales y de género. En diciembre de 2009, el arzobispo Cipriano Lwanga se opuso a la Ley contra la Homosexualidad de Uganda, que proponía penas de cadena perpetua o incluso de muerte para las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. El arzobispo Lwanga describió el proyecto de ley como “contradictorio con los valores cristianos” como “el respeto, la compasión y la delicadeza”.[13]En ese momento, la Santa Sede también condenó el proyecto de ley como una discriminación injusta.[14]Sin embargo, en junio de 2012, una coalición de iglesias Anglicana, Católica y Ortodoxa pidió al Parlamento de Uganda que acelerara el proceso de promulgación de una versión de este proyecto de ley.[15]Al unirse a esta coalición, la Iglesia Católica de Uganda parece haber aceptado un proyecto de ley que no sólo elevaría las penas existentes para los actos sexuales consensuales entre personas del mismo sexo a cadena perpetua, o incluso la muerte, sino que también requeriría que todos los ugandeses informen a las autoridades si son conscientes de que una persona es homosexual o de lo contrario afrontan una sanción penal.[16]

En el Caribe, el Arzobispo de Kingston, Jamaica, Charles Dufour, también se ha negado a condenar tanto la violencia endémica que sufren las personas de las minorías sexuales y de género en Jamaica, así como la penalización por parte del gobierno de Jamaica de las relaciones sexuales consentidas y privadas entre adultos.[17]En los últimos años, Human Rights Watch, la Organización de los Estados Americanos, el Departamento de Estado de EE.UU. y otros gobiernos y organizaciones han criticado la violencia generalizada que sufren las minorías sexuales y de género en Jamaica.[18]Las palizas, la brutalidad policial, la tortura y el asesinato de personas que integran las minorías sexuales y de género son comunes.[19]

Al igual que en otras partes del Caribe, como Belice, grupos de defensa locales están desafiando la ley de Jamaica contra la sodomía. Cuando defensores de los derechos humanos le pidieron que clarificara la posición de la Iglesia Católica de cara a la penalización de las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo, el arzobispo Dufour dijo que no sentía “la necesidad de hacer ninguna declaración especial” sobre el debate en Jamaica.[20]Sin embargo, monseñor Dufour llamó la atención sobre la difamación y persecución de los grupos religiosos que abogan contra los derechos de las minorías sexuales y de género.[21]

Esta declaración nos resulta descorazonadora. El arzobispo Dufour y otros líderes de la Iglesia de Jamaica desaprovecharon una importante oportunidad para apuntalar la posición de la Santa Sede, y de esta manera han contribuido al clima vicioso que encaran muchos jamaiquinos.

En la República Dominicana, el cardenal Nicolás López Rodríguez se opuso recientemente con dureza a la designación de James Brewster, un hombre abiertamente homosexual, al cargo de embajador de EE.UU. en la República Dominicana. El Cardenal López Rodríguez se refirió a Brewster en la televisión nacional como “un maricón”.[22]A continuación, la Iglesia Católica de la República Dominicana hizo un llamado a los católicos dominicanos para que organizaran una protesta de “Lunes Negro” para oponerse al nombramiento.[23]

Las palabras y acciones del cardenal López Rodríguez son profundamente preocupantes y ofensivas, ya que promueven un clima de falta de respeto e intolerancia. Desafortunadamente, este tipo de lenguaje deshumanizador es utilizado con demasiada frecuencia por líderes de la Iglesia de todo el mundo.

Enseñanzas de la Iglesia que promueven la tolerancia

A partir de nuestra lectura, la Santa Sede ha subrayado en repetidas ocasiones la necesidad de respetar la dignidad humana de las “personas homosexuales” tratando a estas personas con respeto y solidaridad. El Catecismo de la Iglesia Católica, por ejemplo, insta a los creyentes a tratar a las personas homosexuales con respeto, compasión y delicadeza.[24]La Carta sobre la Atención Pastoral a las Personas Homosexuales exige el respeto a la dignidad propia de toda persona en las palabras, en las acciones y en las legislaciones.[25]Enseñanzas posteriores de la Santa Sede y conferencias episcopales locales señalan igualmente la necesidad de tratar a las personas homosexuales con respeto,[26]lo que requiere tanto abstenerse de la violencia hacia estas personas como crear activamente un lugar seguro para ellas en la sociedad.

La Carta sobre la Atención Pastoral considera que “es de deplorar con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todavía objeto de expresiones malévolas y de acciones violentas en las palabras y las acciones”.[27]La carta va más allá e insta a la Iglesia a condenar este tipo de violencia cuando se produce, ya que este tipo de violencia “pone en peligro los principios fundamentales de una sociedad sana”.[28]

La Santa Sede se ha opuesto a la discriminación injusta contra los homosexuales y ha denunciado en repetidas ocasiones esta clase de abusos en la Asamblea General de la ONU y actividades paralelas.[29]Aunque es posible que Human Rights Watch y la Iglesia Católica tengan diferentes interpretaciones de lo que constituye la discriminación injusta de las personas homosexuales, parece que como mínimo, un enfoque no discriminatorio requiere dejar que las personas homosexuales participen en los debates públicos sobre los derechos sexuales y la moral sexual sin ser acosadas ni perseguidas por parte de las autoridades gubernamentales o religiosas.[30]Además, las personas homosexuales deberían tener derecho a los mismos servicios sociales básicos que cualquier otra persona, incluyendo cuidados de salud, vivienda y protección policial. Su Santidad ha sugerido eso en escritos recientes, en los que enfatiza la necesidad de que todos nosotros expresemos nuestras respectivas posiciones morales, a la vez que respetamos y procuramos el bienestar del prójimo.[31]

La Santa Sede también se ha opuesto públicamente a las sanciones penales injustas contra las personas homosexuales. En 2008, durante la Asamblea General de la ONU, declaró públicamente que “sigue sosteniendo que se debe evitar cualquier signo de injusta discriminación con respecto a las personas homosexuales, y exhorta a los Estados a poner fin a las penas criminales contra ellas”.[32]

Aunque el comunicado no dio ejemplos de lo que constituyen penas criminales injustas, voceros del Vaticano han señalado que las sanciones injustas incluyen “no sólo la pena de muerte, sino todas las legislaciones penales violentas o discriminatorias en relación a los homosexuales”.[33]En un evento paralelo de las Naciones Unidas en Nueva York en 2009, la Santa Sede reiteró su oposición a “cualquier forma de violencia y discriminación injusta contra las personas homosexuales, incluida la legislación penal discriminatoria que atenta contra la dignidad inherente del ser humano”.[34]

Ejemplos positivos

En su ministerio, Su Santidad ha hecho un llamamiento a favor de una posición católica que involucre a la sociedad en un diálogo crítico, a la vez que evita el acoso religioso y respeta los derechos civiles. Como arzobispo de Buenos Aires, condenó públicamente el “acoso espiritual” que se produce cuando los ministros imponen demandas “de tal manera que le quita la libertad a la otra persona”.[35]Usted ha señalado que mientras que los líderes religiosos tienen el derecho de defender posiciones morales específicas, esto no significa que puedan obligar a otros a adoptar esas posiciones. Del mismo modo, durante los debates sobre el matrimonio homosexual en Argentina, usted defendió la posición moral de la Iglesia, al tiempo que propuso una alternativa que reconozca las uniones civiles.[36]Más recientemente, ha hecho declaraciones públicas sobre la necesidad de no marginar a las personas homosexuales.[37]Nos alienta escuchar estas declaraciones y saber que, a pesar de nuestras diferentes posiciones morales, estamos de acuerdo en la necesidad de garantizar las libertades fundamentales de todas las personas y de honrar y proteger la dignidad humana.

El Nuncio Apostólico en Kenia, el arzobispo Charles Daniel Balvo, recientemente destacó que si bien la Iglesia no aprueba la conducta homosexual, reconoce y respeta la dignidad individual de todos. Balvo dijo que los homosexuales “deben ser defendidos contra la violación de su dignidad y sus derechos humanos y son seres humanos como cualquiera de nosotros”.[38]

En la isla caribeña de Dominica, el obispo de Roseau, Gabriel Malzaire, también se ha opuesto públicamente a la penalización de las relaciones homosexuales consentidas entre adultos. En abril, hizo una declaración pública en este sentido, al citar con aprobación la declaración de la Santa Sede de 2008 en la Asamblea General de la ONU. El obispo Malzaire declaró que “los actos sexuales libres entre personas adultas no deben ser tratados como delitos que deben ser castigados por las autoridades civiles”.[39]Continuó diciendo que el papel de la Iglesia en estos debates es fundamentalmente moral. Declaraciones como la del obispo Malzaire son importantes para proteger los derechos civiles de las minorías sexuales y de género en países que, como Dominica, criminalizan las relaciones sexuales consensuales entre personas del mismo sexo.

En medio del debate sobre las relaciones entre personas del mismo sexo en Colombia este pasado mes de abril, el cardenal Rubén Salazar Gómez, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, habló con el diario local El Tiempo. El cardenal Salazar explicó que aunque la Iglesia no apoya el matrimonio entre personas del mismo sexo, sí respalda el reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales.[40]El cardenal Salazar señaló que las uniones homosexuales legales “tienen derecho a existir, nadie puede pedirles que no existan”.[41]

Felicitamos estas acciones tomadas por los líderes de la Iglesia. Nos parece que este tipo de declaraciones son fundamentales en la creación de sociedades que defienden los derechos civiles de las personas que integran las minorías sexuales y de género, así como para la protección de estas poblaciones vulnerables contra el abuso y el acoso. Por eso hacemos un llamado a su Santidad y las comunidades católicas locales de todo el mundo para que nos ayuden a difundir y fomentar este tipo de ejemplos.

La necesidad del liderazgo papal

Tal como hemos señalado, consideramos que compartimos un compromiso fundamental de respeto y justicia para todos. Las declaraciones y acciones de los líderes de la Iglesia mencionados anteriormente han tenido un profundo impacto en el clima social que las minorías sexuales y de género afrontan en las comunidades de todo el mundo. Le pedimos a Su Santidad y la Iglesia que nos ayuden en el ejercicio de su influencia para mejorar esas condiciones y proteger a las personas que integran las minorías sexuales y de género de nuevos abusos. Específicamente, hacemos un llamado para que se asegure de que los líderes locales de la Iglesia y las comunidades:

• Condenen públicamente la violencia contra las personas de minorías sexuales y de género.

• Hagan un llamado por la despenalización de las relaciones sexuales consentidas y apoyen la derogación de otras sanciones penales injustas para las personas que integran las minorías sexuales y de género.

• Hagan hincapié en su oposición a la pena de muerte bajo cualquier circunstancia.

• Moderen el tono del discurso público de la Iglesia sobre la sexualidad.

• Hagan un llamado por una mayor protección legal para las minorías sexuales y de género.

Creemos que compartimos con la Santa Sede una visión sobre la necesidad fundamental de respetar a todas las personas, independientemente de su orientación o identidad sexual. En vista de este compromiso común, hacemos un llamado a Su Santidad para que nos ayude a crear un mundo más compasivo, más solidario y más justo.

Le saluda atentamente,

Graeme Reid

Director

Programa de Derechos de personas LGBT

Human Rights Watch

 

[1]Constitución Pastoral Gaudium et Spes sobre la Iglesia en el mundo actual — Gaudium et Spes, 7 de diciembre de 1965, http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html(consultado el 12 de octubre de 2012).

[2]Catecismo de la Iglesia Católica (Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana, 1993), http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html(consultado el 12 de octubre de 2013); Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la Atención Pastoral a las Personas Homosexuales, 1 de octubre de 1986, http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19861001_homosexual-persons_sp.html(consultado el 12 de octubre de 2013)

[3]En esta carta hacemos referencia a las “minorías sexuales y de género” para incluir a todas las personas que no se ajustan a las categorías tradicionales de sexo y género, como las personas que se identifican como lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero. Entendemos que estas categorías no se alinean directamente con lo que la Santa Sede ha identificado como “personas homosexuales”. Ver la declaración de la Delegación de la Santa Sede en la 63ª Sesión de la Asamblea General de la ONU con respecto a la Declaración sobre Derechos Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género, 18 de diciembre de 2008, http://www.vatican.va/roman_curia/secretariat_state/2008/documents/rc_seg-st_20081218_statement-sexual-orientation_sp.html(consultado el 12 de octubre de 2013).

[4]Jorge Mario Bergoglio y Abraham Skorka, Sobre el Cielo y la Tierra(Nueva York: Random House, 2013), p. 114; y Rachel Donadio, “On Gay Priests, Pope Asks, ‘Who Am I to Judge?’ (“Sobre sacerdotes homosexuales, el Papa pregunta: ¿Quién soy yo para juzgar?”) New York Times, 29 de julio de 2013, http://www.nytimes.com/2013/07/30/world/europe/pope-francis-gay-priests.... (consultado el 12 de octubre de 2013).

[5]Antonio Spadaro, “A Big Heart Open to God” (“Un gran corazón abierto a Dios”) America, 20 de septiembre de 2013, http://www.americamagazine.org/pope-interview(consultado el 12 de octubre de 2012). También disponible el texto completo en español en http://www.razonyfe.org/images/stories/Entrevista_al_papa_Francisco.pdf

[6]Human Rights Watch, Camerún – Guilty by Association, Human Rights Violations in the Enforcement of Cameroon’s Anti-Homosexuality Law (“Culpable por asociación: Violaciones de los derechos humanos en la aplicación de la ley contra la homosexualidad en Camerún”), marzo de 2013, https://www.hrw.org/reports/2013/03/21/guilty-association

[7]Ver por ejemplo “Cameroon: LGBTI Rights Activists Found Dead, Tortured” (“Camerún: Activistas de derechos de las personas LGBT encontrados muertos y torturados), comunicado de prensa de Human Rights Watch, 16 de julio de 2013, https://www.hrw.org/node/117231.

[8]Steve Libam, “Cameroun: Les juristes catholiques disent non à l’homosexualité” (“Camerún: Los juristas católicos dicen no a la homosexualidad”) AllAfrica.com, 24 de febrero de 2013, http://fr.allafrica.com/stories/201302250523.html(consultado el 12 de octubre de 2013).

[9]“Nigerian lawmakers pass anti-gay bill” (“Los legisladores de Nigeria aprueban una ley contra la homosexualidad”) Reuters, 31 de mayo de 2013, http://in.reuters.com/article/2013/05/30/nigeria-gay-law-idINDEE94T0EW20130530(consultado el 12 de octubre de 2013).

[10]“Nigeria Gay Activists Speak Out” (“Activistas por los derechos de los homosexuales de Nigeria manifiestan su oposición”) BBC News, 11 de marzo de 2009, http://news.bbc.co.uk/2/hi/africa/7937700.stm(consultado el 12 de octubre de 2013).

[11]“Same Sex Marriage is a change to God’s Order” (“El matrimonio del mismo sexo es un cambio en el orden de Dios”) Citizen’s Platform, 17 de febrero de 2013, http://citizensplatform.net/2013/02/same-sex-marriage-is-a-change-to-gods-order-cardinal-onaiyekan/(consultado el 12 de octubre de 2013).

[12]“Nigerian lawmakers pass anti-gay bill” (“Los legisladores de Nigeria aprueban una contra la homosexualidad”) Reuters, 31 de mayo de 2013, http://in.reuters.com/article/2013/05/30/nigeria-gay-law-idINDEE94T0EW20130530(consultado el 12 de octubre de 2013).

[13]Rodney Muhumuza, “Catholic bishops oppose gays Bill” (“Obispos católicos se oponen a la ley antihomosexual”) Daily Monitor, 12 de enero de 2013, http://www.monitor.co.ug/News/National/-/688334/840276/-/wh9b6q/-/index.html(consultado el 12 de octubre de 2013).

[14]Paddy Maguire, “Vatican speaks out against Uganda anti-gay laws” (“El Vaticano se pronuncia en contra de las leyes anti-homosexuales de Uganda”) Radio Netherlands Worldwide, 17 de diciembre de 2009, http://www.rnw.nl/english/article/vatican-speaks-out-against-uganda-anti-gay-laws(consultado el 12 de octubre de 2013).

[15]John Tugume, “Bishops wanted shelved anti-gay Bill dusted” (“Los obispos querían resucitar una ley archivada contra los homosexuales”) Daily Monitor, 10 de junio de 2012, http://www.monitor.co.ug/News/National/Bishops+want+shelved+anti+gay+Bill+dusted/-/688334/1424158/-/item/0/-/erfgenz/-/index.html(consultado el 12 de octubre de 2013).

[16]Gregory Warner, “Activists Fight Uganda’s Anti-Gay Bill” (“Activistas luchan contra la ley antihomosexual de Uganda”), National Public Radio, 4 de agosto de 2013, http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=208825148(consultado el 12 de octubre de 2013).

[17]Carta del Rev. Charles H. Dufour, Arzobispo de Kingston, Jamaica, a Maurice Tomlinson, 17 de junio de 2013, http://76crimes.files.wordpress.com/2013/06/dufour-to-tomlinson-062013.pdf(consultada el 12 de octubre de 2013).

[18]Human Rights Watch, Jamaica – Hated to Death: Homophobia, Violence, and Jamaica’s HIV/AIDS Epidemic (“Odiados hasta la muerte: Homofobia, violencia y la epidemia de VIH y Sida en Jamaica”), Volumen 16, No. 6 (B), noviembre de 2004, https://www.hrw.org/reports/2004/11/15/hated-death-0; y Michael Lavers, “Jamaica LGBT advocates condemn cross-dressing teenager’s murder” (“Activistas de las personas LGBT de Jamaica condenan el asesinato del adolescente travestido”) Washington Blade, http://www.washingtonblade.com/2013/07/23/jamaican-lgbt-advocates-condemn-murder-of-cross-dressing-teenager/(consultado el 12 de octubre de 2013).

[19]Human Rights Watch, Jamaica – Odiados hasta la muerte.

[20]Carta del Rev. Charles H. Dufour, Arzobispo de Kingston, Jamaica, a Maurice Tomlinson.

[21]Id.

[22]David Martosko, “Dominican cardinal greets news of gay U.S. ambassador with anti-homosexual slur” (“Cardenal dominicano comenta la noticia de un embajador estadounidense con un insulto antihomosexual”) Daily Mail, 1 de julio de 2013, http://www.dailymail.co.uk/news/article-2353094/Dominican-cardinal-greets-news-gay-U-S-ambassador-anti-homosexual-slur.html(consultado el 12 de octubre de 2013).

[23]Sunnivie Brydum, “Dominican Catholics Organize ‘Black Monday’ Protest of Gay U.S. Ambassador’” (“Católicos dominicanos organizan una protesta de ‘Lunes Negro’ contra el embajador estadounidense homosexual”), Advocate, 18 de julio de 2013, http://www.advocate.com/politics/religion/2013/07/18/dominican-catholics-organize-black-monday-protest-gay-us-ambassador(consultado el 12 de octubre de 2013).

[24]Catecismo de la Iglesia Católica, párrafo 2358.

[25]Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la Atención Pastoral de las Personas Homosexuales, párrafo 10.

[26]Ver, por ejemplo (3) Instrucción sobre los Criterios de Discernimiento Vocacional en Relación con las Personas de Tendencias Homosexuales, sección 2, http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccatheduc/documents/rc_con_ccatheduc_doc_20051104_istruzione_sp.html(consultado el 12 de octubre de 2013); y “Always Our Children: A Pastoral Message to Parents of Homosexual Children and Suggestions for Pastoral Ministries,” United States Conference of Catholic Bishops” (“Siempre nuestros hijos: Un mensaje pastoral a los padres de niños homosexuales y sugerencias para los ministerios pastorals”, Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos,

http://www.usccb.org/issues-and-action/human-life-and-dignity/homosexuality/always-our-children.cfm(consultado el 12 de octubre de 2013).

[27]Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la Atención Pastoral de las Personas Homosexuales, párrafo 10.

[28]Id.

[29]Declaración de la Delegación de la Santa Sede en la 63ª Sesión de la Asamblea General de la ONU con respecto a la Declaración sobre Derechos Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género, 18 de diciembre de 2008, http://www.vatican.va/roman_curia/secretariat_state/2008/documents/rc_seg-st_20081218_statement-sexual-orientation_sp.html(consultado el 12 de octubre de 2013) y Declaración de la Santa Sede a la Asamblea General de la ONU, 10 de diciembre de 2009, http://arc-international.net/global-advocacy/sogi-statements/holy-see-statement-at-ga-2009(consultado el 12 de octubre de 2013).

[30]Bergoglio, Sobre el Cielo y la Tierra, p. 114

[31]Id.

[32]Declaración de la Delegación de la Santa Sede en la 63ª Sesión de la Asamblea General de la ONU con respecto a la Declaración sobre Derechos Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género, 18 de diciembre de 2008.

[33]“Vatican Opposes Discrimination Against Homosexuals” (“El Vaticano se opone a la discriminación contra los homosexuales”) Zenit, 2 de diciembre de 2008, http://www.zenit.org/en/articles/vatican-opposes-discrimination-against-homosexuals(consultado el 12 de octubre de 2013).

[34]Declaración de la Santa Sede a la Asamblea General de la ONU, 10 de diciembre de 2009, http://arc-international.net/global-advocacy/sogi-statements/holy-see-statement-at-ga-2009(consultado el 12 de octubre de 2013).

[35]Bergoglio, Sobre el Cielo y la Tierra, p. 114

[36]Simon Romero, “On Gay Unions, a Pragmatists Before He Was a Pope” (“Sobre el matrimonio homosexual, fue un pragmático antes de convertirse en Papa”), New York Times, 19 de marzo de 2013, http://www.nytimes.com/2013/03/20/world/americas/pope-francis-old-colleagues-recall-pragmatic-streak.html(consultado el 12 de octubre de 2013).

[37]Rachel Donadio, “On Gay Priests, Pope Asks, ‘Who Am I to Judge?’ (“Sobre sacerdotes homosexuales, el Papa pregunta: ¿Quién soy yo para juzgar?”) New York Times, 29 de julio de 2013

[38]Reuben Githinji, “Pope’s envoy champions gays and lesbians rights” (“El enviado del Papa defiende los derechos de los gais y las lesbianas”) The Star, 1 de julio de 2013, http://www.the-star.co.ke/news/article-126259/popes-envoy-champions-gays-and-lebians-rights(consultado el 12 de octubre de 2013).

[39]Rev. Gabriel Mazaire, “Decriminalization of homosexuality – what it means for the Catholic Church in Dominica” (“Descriminalización de la homosexualidad: lo que significa para la Iglesia Católica en Dominica”), Dominica News Online, 21 de mayo de 2013, http://dominicanewsonline.com/news/homepage/features/commentary/commentary-decriminalization-of-homosexuality-what-it-means-for-the-catholic-church-in-dominica/(consultado el 12 de octubre de 2013).

[40]“’Las parejas homosexuales no pueden ser familia’: Iglesia”, El Tiempo.com, 4 de abril de 2013, http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/religion/opinion-del-cardenal-ruben-salazar-sobre-matrimonio-homosexual_12726071-4(consultado el 12 de octubre de 2013)

[41]Id.