Haciendas agrícolas ubicadas en asentamientos israelíes en Cisjordania están empleando a menores palestinos como mano de obra para el cultivo, la cosecha y el empaquetado de productos agrícolas, muchos de los cuales se destinan a exportación. Los menores perciben modestos estipendios de estas haciendas y están expuestos a condiciones de trabajo peligrosas, lo cual contraviene estándares internacionales.

El informe de 74 páginas, “Ripe for Abuse: Palestinian Child Labor in Israeli Agricultural Settlements in the West Bank” [A punto para el abuso: Trabajo de menores palestinos en asentamientos agrícolas israelíes en Cisjordania], documenta evidencias de que en algunas haciendas agrícolas trabajan menores, incluso de apenas 11 años, a menudo soportando altas temperaturas. Los menores trasladan cargas pesadas, están expuestos a plaguicidas peligrosos y, en algunos casos, tienen que solventar ellos mismos el costo del tratamiento médico a causa de lesiones o enfermedades vinculadas con el trabajo que realizan.