(Berlín) – Las prohibiciones del Estado alemán al uso de vestimenta y símbolos religiosos de profesores y otros servidores civiles discriminan en contra de las mujeres musulmanas que usan velo en la cabeza, dijo Human Rights Watch en un reporte publicado hoy.

El reporte de 67 páginas, titulado "Discrimination in the Name of Neutrality: Headscarf Bans for Teachers and Civil Servants in Germany," (Discriminación en nombre de la neutralidad: Prohibición del uso del velo a profesores y funcionarios civiles en Alemania), está basado en una extensa investigación realizada en un periodo de ocho meses. Analiza las implicaciones de derechos humanos de las prohibiciones y sus efectos en las vidas de las profesoras musulmanas, incluyendo aquellas que han estado empleadas por muchos años. La investigación indica que las prohibiciones han causado que algunas mujeres renuncien a sus carreras o dejen Alemania, en donde han vivido todas sus vidas.

"Estas leyes en Alemania se dirigen claramente al uso del velo, forzando a las mujeres que lo usan a elegir entre sus empleos y sus creencias religiosas”, dijo Haleh Chahrokh, investigadora en la división de Europa y Asia Central de Human Rights Watch. "Estas leyes discriminan en base a género y religión y violan los derechos humanos de estas mujeres”.

La mitad de los 16 estados de Alemania (Länder) - Baden-Württemberg, Bavaria, Berlín, Bremen, Hesse, Lower Saxony, North Rhine-Westphalia, y Saarland – tienen leyes que prohíben a profesoras de escuelas públicas (y a otros servidores civiles en varios estados) el uso del velo en el trabajo. Las leyes fueron introducidas en los últimos cinco años, a raíz de una sentencia en 2003 del Tribunal Constitucional de que las restricciones a la vestimenta religiosa solo son admisibles si están establecidas explícitamente en la ley. Los otros ocho estados alemanes no tienen tales restricciones.

Algunas de las leyes permiten algunas excepciones para las tradiciones culturales cristianas y “occidentales". Ninguna de las leyes atacan explícitamente el uso del velo, pero los debates parlamentarios y los documentos explicativos oficiales antes de su introducción dejan en claro que están dirigidas al uso del velo. Cada caso judicial acerca de las restricciones (el dictamen más reciente fue el 26 de enero de 2009, sobre un caso en Baden-Württemberg) ha correspondido al tema del uso del velo.
"La afirmación de que estas restricciones no son discriminatorias, no es creíble”, dijo Chahrokh, "En la práctica, la única gente afectada por estas restricciones son las mujeres musulmanas que usan velo”.

Human Rights Watch ha criticado repetidamente a gobiernos tales como Afganistán, Arabia Saudita, e Irán cuando han forzado a las mujeres a usar vestimenta religiosa. Sin embargo, leyes como las impuestas en estados alemanes, que excluyen de puestos públicos a mujeres que usan velo, contradicen los mismos estándares internacionales, socavando la autonomía de las mujeres, su derecho a la privacidad, a la libre expresión y a la libertad religiosa de una manera similar.

La investigación para el informe incluyó entrevistas con mujeres musulmanas en Alemania afectadas por esta prohibición y documenta el profundo efecto de las prohibiciones en las vidas de las mujeres. Las leyes en los ocho estados prohíben explícitamente a las mujeres que usan velo el trabajar como profesoras. A las profesoras que usan el velo se les ha ordenado quitárselo, y cuando se han negado, han sido sujetas a acción disciplinaria.

Si una profesora se niega a quitarse el velo, y posteriormente pierde en los procedimientos judiciales, corre el riesgo de perder su estado de funcionaria civil y de ser eliminada de su puesto docente. Profesoras preparadas de creencias musulmanas no pueden encontrar empleo como profesoras de escuelas públicas después de haber completado exitosamente su educación a menos que se quiten el velo.

Los oficiales estatales justifican las restricciones en base a que las profesoras tienen el deber de asegurar que las escuelas se mantengan neutrales en cuestiones de religión e ideología. Pero no hay evidencia de que la conducta de las profesoras haya violado tal deber. En lugar de eso, las prohibiciones están basadas en la noción de que el simple hecho de usar el velo pone en riesgo la neutralidad.

“La gente debe ser juzgada en base a su conducta, no en las opiniones que se les imputan en virtud del símbolo religioso que usan", dijo Chahrokh."Si hay preocupaciones concretas acerca de las personas, estas deben ser abordadas mediante procesos disciplinarios ordinarios, caso por caso".

Algunas de las maestras afectadas dijeron a Human Rights Watch que habían propuesto usar alternativas al velo, tales como gorros grandes, o portar los velos en estilos atípicos, pero estas ofertas fueron rechazadas. Como resultado de las prohibiciones, algunas de las mujeres se salieron de sus estados o de Alemania misma, mientras otras se han sentido obligadas a quitarse el velo para mantener sus trabajos, después de años de estudio e investigación para desarrollar sus habilidades. La mujeres se quejaron de sentirse excluidas y marginadas, aún cuando muchas de ellas han vivido en Alemania durante todas sus vidas.

Los defensores de las restricciones al uso del velo con frecuencia alegan que las prohibiciones protegen a las mujeres de la opresión, y les dan seguridad. Las mujeres entrevistadas por Human Rights Watch dijeron que ellas habían elegido libremente usar el velo. Aún en el caso de las mujeres que son presionadas a usar el velo, pero logran convertirse en profesoras, el bloqueo del acceso a su profesión no las protegerá de la opresión. Algunas mujeres afectadas señalaron que, lejos de darles poder, las prohibiciones ha conducido al deterioro de su posición social. En palabras de una mujer: “Mientras estuvimos limpiando escuelas, nadie tuvo un problema con el velo.”

Human Rights Watch hace un llamado a gobiernos estatales a revisar y a revocar la legislación sobre la vestimenta y símbolos religiosos y a asegurar que su legislación y procedimientos cumplan con las obligaciones internacionales de derechos humanos de Alemania. Los estados alemanes deben garantizar en particular que las regulaciones no discriminen en base a género o religión, y que la libertad de religión y expresión estén protegidas por completo.