(Londres) – El anuncio de Arabia Saudita de que permitirá que las atletas femeninas participen en los Juegos Olímpicos por primera vez es un importante paso adelante, pero no aborda los obstáculos fundamentales que enfrentan las mujeres que practican deportes en este país, dijo hoy Human Rights Watch.

Cuando apenas faltan cuatro semanas para que se inauguren los Juegos Olímpicos, la embajada saudita en el territorio londinense dijo que el Comité Olímpico Nacional “supervisará la participación de las atletas femeninas que puedan ser clasificadas para Londres 2012”. El hecho de que no se les permita a las mujeres practicar deportes viola la Carta Olímpica, que prohíbe la discriminación de género, y podría haber provocado la expulsión de Arabia Saudita de estas olimpiadas.

Sin embargo, Human Rights Watch advirtió que la discriminación de género en Arabia Saudita es institucional y está muy arraigada. A millones de niñas se les niega la participación en los deportes en las escuelas, y las mujeres tienen prohibido jugar deportes en equipo y acceder a instalaciones deportivas, incluyendo gimnasios y piscinas.

“Es solo justo que el gobierno saudí cumpla con las normas olímpicas”, dijo Minky Worden, directora de iniciativas globales de Human Rights Watch. “Pero un cambio de última hora para evitar una expulsión no altera las pésimas y desiguales condiciones para las mujeres y niñas en Arabia Saudita”.

Las autoridades sauditas han asegurado que apenas a unas semanas de que arranquen los Juegos Olímpicos, la única mujer con nivel para participar en los Juegos es la amazona Dalma Rushdi Malhas, que compite en salto de obstáculos y que ha vivido y se ha entrenado en el extranjero durante la mayor parte de su vida.

“El hecho de que tan pocas mujeres ‘califiquen’ para competir a nivel olímpico se debe totalmente a las restricciones en el país a los derechos de las mujeres”, señaló Worden. “Solo hay una manera de revertir este curso y consiste en permitir los deportes para las mujeres en las escuelas y los gimnasios, e incorporar inmediatamente mujeres al Comité Olímpico Nacional de Arabia Saudita”.

Human Rights Watch ha informado ampliamente sobre la prohibición efectiva que impide que las mujeres y las niñas participen en deportes dentro del país, incluyendo las escuelas estatales.

En unas declaraciones al canal de televisión saudí Al Eqtisadiah, Grand Mufti Abd al-’Aziz Al al-Shaikh, la máxima autoridad religiosa de Arabia Saudita, dijo: “Las mujeres deben ser amas de casa” y “no hay necesidad de que practiquen deportes”. Otros clérigos sauditas han asegurado que temen que una vez que las mujeres empiecen a participar en los deportes, renunciarán a los códigos modestos de vestimenta islámicos y empezarán a mezclarse innecesariamente con hombres. Algunos representantes del clérigo saudí han expresado el punto de vista de que practicar deportes pueden hacer que las mujeres pierdan la virginidad. Otros, en cambio, ven los deportes para mujeres como una necesidad religiosa, especialmente en vista de las mayores tasas de obesidad y enfermedades relacionadas.

Arabia Saudita tiene uno de los peores historiales de derechos de las mujeres del mundo. Tal como documenta el informe de Human Rights Watch “Perpetual Minors” (“Menores de edad perpetuas”), el gobierno saudí impone un sistema de “tutela masculina” que trata a las mujeres como si fueran menores de edad en todos los aspectos de su vida. Impera una fuerte segregación de género en público, incluyendo el lugar de trabajo. La tutela masculina y la segregación de género restringen la libertad de las mujeres para salir de sus hogares, buscar atención médica, participar en la vida pública, conducir y acudir a oficinas gubernamentales y tribunales.

“El Comité Olímpico Internacional y la comunidad deportiva internacional no pueden caer en la complacencia porque una o dos mujeres sauditas reciban permiso para competir en los Juegos Olímpicos de Londres”, advirtió Worden. “Deberían trabajar sin descanso para garantizar que a millones de mujeres y niñas sauditas que quieren participar en los deportes y la vida pública no se les niegue la oportunidad de hacerlo”.

Actualización 25/06/2012: La Federación Ecuestre Internacional (FEI) emitió un comunicado de prensa declarando que la ecuestre saudí Dalma Rusdi Malhas no podrá competir en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.