A woman with mobility impairments uses a hand-crank bicycle to move around her village. After 20 years of displacement and war in northern Uganda, women with disabilities - physical, sensory, mental and intellectual - face an even more complex and grueling process of return and relocation than their neighbors. They experience stigma and sexual violence and are often denied access to health care and justice.

© 2010 Martina Bacigalupo para Human Rights Watch

Los líderes mundiales deberían comprometerse a integrar plenamente los derechos humanos en la agenda y los objetivos de desarrollo para después de 2015, cuando se reúnan el 25 de septiembre durante un evento especial organizado en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

A pesar de los avances logrados en los últimos años, el impacto general de las iniciativas de desarrollo se ha visto deteriorado debido a que estas no consideran debidamente la inclusión de los derechos humanos y, por ejemplo, esta cuestión fue omitida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, indicó Human Rights Watch. Un nuevo informe elaborado por Human Rights Watch muestra que el menoscabo a los derechos humanos ha generado exclusión, discriminación y desigualdad.

“El desarrollo no atenderá a los sectores más pobres y marginados del mundo si no existe un enfoque que privilegie los derechos humanos”, observó Iain Levine, subdirector ejecutivo de programas de Human Rights Watch. “La agenda para después de 2015 debe abordar la discriminación, la exclusión y la desigualdad, y garantizar la participación de los sectores pobres en los mismos programas destinados a ayudarlos”.

Muchas personas no han tenido la posibilidad de gozar de las ventajas del progreso económico o acceder a oportunidades económicas, recursos y servicios debido a la discriminación vinculada con cuestiones de género, edad, origen étnico, discapacidad, religión, castas u otra condición social. Por ejemplo, Human Rights Watch ha documentado diversos obstáculos considerables y sistémicos a la educación que enfrentan los niños con discapacidad en Nepal y China.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio no contemplan objetivos ni metas para las poblaciones marginadas —como las personas con discapacidad— y no han sido definidos a partir de un marco de derechos humanos. Debido a esto, no hubo incentivos ni requisitos de rendición de cuentas que obligaran a gobiernos nacionales, donantes bilaterales ni instituciones financieras internacionales a intentar corregir elementos de desigualdad o discriminación en la agenda de desarrollo actual, comentó Human Rights Watch.

Las investigaciones realizadas por Human Rights Watch a lo largo de varios años han demostrado los riesgos de abuso o exclusión que se manifiestan cuando el desarrollo no está basado en los derechos humanos. Tales programas a menudo no consideran a las comunidades más pobres y marginadas, incluidas mujeres, niños, minorías étnicas y religiosas, pueblos indígenas y personas con discapacidad.

Una agenda para después de 2015 que se defina fundamentalmente sobre la base de los derechos humanos permitiría alertar sobre problemas vinculados con discriminación y desigualdad y propiciar acciones para remediarlos. Una estrategia de desarrollo basada en derechos humanos también fortalecería aspectos de rendición de cuentas, y obligaría a quienes adoptan decisiones a responder por el impacto que sus políticas tengan para la población pobre de un país.

Los derechos humanos han demostrado ser un tema trascendental del proceso y el debate impulsados por la ONU para definir una agenda sobre desarrollo posterior a 2015. Durante el evento especial en la Asamblea General y el año siguiente, será importante reafirmar los compromisos con los derechos humanos que ya se hayan expresado y fortalecer aún más los compromisos en todo el espectro de la agenda para el desarrollo sostenible. Los gobiernos deberían manifestar compromisos en varios ámbitos concretos:

  • Fijar metas y objetivos destinados a abordar la discriminación, reducir las disparidades y fomentar la igualdad de oportunidades entre distintos grupos, así como definir metas concretas para mejorar las condiciones de los sectores más pobres y marginados, incluidas minorías étnicas, pueblos indígenas y personas con discapacidad.
  • Apoyar la igualdad de género y los derechos de la mujer, incluso exigiendo a los gobiernos que trabajen para poner fin a la discriminación de género y fomentar la igualdad de sus leyes, políticas y prácticas, y que adopten medidas para prevenir y sancionar la violencia contra la mujeres y asegurar servicios adecuados para las víctimas de abusos.
  • Incluir en la agenda para el desarrollo posterior a 2015 el requisito de que los gobiernos nacionales y los donantes internacionales adecuen su estrategia sobre desarrollo económico y social a una serie de compromisos claros que apunten a asegurar progresivamente el goce de los derechos humanos para todos y fortalecer los sistemas de participación, transparencia y rendición de cuentas. Los compromisos en materia de derechos humanos deberían incluir planes para mejorar aspectos como salud, educación, nutrición, agua y saneamiento, tierra y vivienda.
  • Convertir a los derechos civiles y políticos en un aspecto integral de la agenda para después de 2015, incluidos los derechos de libertad de expresión, asociación y reunión, la posibilidad de las personas de participar en elecciones libres y el acceso a la justicia.
  • Exigir a las empresas requisitos obligatorios a fin de generar una debida diligencia que tome en cuenta aspectos de derechos humanos vinculados con su trabajo, y que informen públicamente el impacto de su actividad en términos sociales, ambientales y de derechos humanos, así como los pagos efectuados a gobiernos nacionales o extranjeros.
  • Exigir a las instituciones financieras internacionales que respeten los derechos humanos en todas sus políticas y programas de desarrollo.
  • Conceder carácter universal a la agenda para después de 2015 —con compromisos aplicables a todos los países, y no solamente a aquellos con ingresos bajos— y reforzar la rendición de cuentas con respecto al cumplimiento de estos compromisos sobre un desarrollo inclusivo, sostenible y que respete los derechos humanos.

“El debate que se producirá esta semana en la ONU constituye un momento crucial para la agenda sobre desarrollo”, expresó Levine. “Los gobiernos del mundo no deberían aceptar un enfoque de desarrollo limitado o excesivamente técnico, y deberían en cambio optar por una estrategia en la cual todas las personas puedan ejercer sus derechos universales y vivir sin necesidades ni temores”.

Para consultar los documentos mencionados en el informe sobre desarrollo de Human Rights Watch, ver los siguientes enlaces:

América

Asia

África

Medio Oriente y África Septentrional

África Oriental y Central

Instituciones financieras internacionales