22 de Abril de 2014

Hace dos años, Donna Risso y su compañero Michael vivían debajo de un puente en Nueva Orleans. En ese momento, a la falta de vivienda se sumaba el deterioro gradual de la salud de Donna, que padecía hepatitis C, cirrosis hepática, encefalitis, pancreatitis y anemia crónica. Donna acudía asiduamente a los servicios de emergencias de centros médicos, a veces entre 5 y 10 veces por mes, pero su salud continuaba agravándose.

Los asistentes sociales, utilizando fondos federales y del estado, ayudaron a Donna a encontrar una vivienda y la inscribieron en un programa del estado denominado "Disability Medicaid", que cubre los costos de atención de salud a personas que reúnen los criterios federales de discapacidad, pero que aún no están en el programa federal. Esta importante iniciativa, que es común en muchos estados, permite acceder a servicios de salud a personas que solicitan beneficios a través del sistema federal, algo que puede demorar varios años.

Si bien "Disability Medicaid" fue vital para Donna, el gobernador Bobby Jindal puso fin al programa en Louisiana a partir del 1 de enero, y dejó de este modo sin cobertura a 9.200 personas en todo el estado.

Es sabido que el gobernador Jindal se opone firmemente a ampliar el alcance de Medicaid en el estado conforme a la Ley para la Atención de la Salud Asequible (Affordable Care Act), y que en 2013 la Legislatura votó en contra de su expansión. Se trata de un decisión desacertada, ya que la ampliación de Medicaid alcanzaría nada menos que a 300.000 residentes sin seguro de salud, y el gobierno federal solventaría el 100 por ciento de los costos hasta 2016, y al menos el 90 por ciento con posterioridad.

Menos sabido es, sin embargo, que en la actualidad Medicaid tiene un alcance cada vez más limitado en Louisiana, como resultado del cierre de programas y la imposición de condiciones de elegibilidad cada vez más rigurosas. El estado considera que, en tanto el mercado de planes de salud privados previsto en la Ley para la Atención de la Salud Asequible absorberá a personas cuyos ingresos las ubiquen por encima del umbral de pobreza establecido a nivel federal, muchas personas cubiertas por Medicaid deberían obtener su seguro en el mercado.

Pero la situación no es tan sencilla. Según ha señalado la Kaiser Family Foundation, la mayoría de los residentes de Louisiana que necesitan un seguro de salud tienen ingresos inferiores al umbral federal de pobreza, fijado en $ 11.490 al año por persona. Estas personas, que serían cerca de 242.000, quedan en una especie de limbo en aquellos estados que no están ampliando Medicaid, por lo que excluir a personas de Medicaid no hace más que engrosar el número de personas en esta situación.

Conforme al Plan de Contratación de Medicaid (Medicaid Purchase Plan) de Louisiana, por ejemplo, las personas con discapacidad que estaban trabajando podían recibir beneficios de Medicaid si percibían ingresos que no superaran los $ 25.000 al año. Actualmente el programa sólo se encuentra disponible para aquellas personas cuyos ingresos sean inferiores a $ 11.490, con lo cual la mitad de los 2.300 participantes del programa ya no reúnen las condiciones.

Sin embargo, el mercado contemplado por la Ley para la Atención de la Salud Asequible no fue diseñado teniendo en cuenta a las personas de sectores pobres, que están enfermas o presentan alguna discapacidad, ya que las tarifas y los deducibles de los planes privados en el mercado todavía implican que la posibilidad de tener seguro de salud no esté al alcance de numerosas personas con bajos ingresos. Medicaid también prevé la asistencia personal, el transporte, la atención domiciliaria y otros servicios que necesitan numerosas personas con discapacidad, mientras que la mayoría de los planes privados no ofrecen estas modalidades. Y si la inscripción no se produce en los plazos estipulados, las personas quedan durante un año sin ningún seguro de salud, lo cual no es una opción viable para quienes padecen condiciones médicas o de salud mental crónicas.

Louisiana también está recortando los beneficios para mujeres embarazadas. Motivado por la creencia de que las mujeres embarazadas excluidas del programa podrían recurrir al mercado privado de salud, el estado incrementó drásticamente las condiciones para la inclusión en el programa "LA moms", que procura abordar los alarmantes índices de mortalidad infantil que se registran en el estado, y que constituyen los segundos más altos de todo el país. Las mujeres embarazadas que no se inscriben a tiempo aún cuentan con el programa estatal Medicaid para niños como último recurso, pero ya no tendrán atención ni otra asistencia vital posparto.

Para muchos de los residentes más vulnerables del estado, la falta de ampliación de Medicaid ha generado un peligroso abismo entre un programa Medicaid cada vez más limitado y la cobertura ofrecida por los mercados privados de seguros de salud. Vivir en este abismo no es una mera posibilidad abstracta. Donna estaba muriendo. Estaba agonizando en su casa y no tenía medios para solventar todos los medicamentos indicados por los médicos. Fue enviada de regreso a su casa sin una silla de ruedas. Al no contar con un asistente domiciliario, no podía bañarse por sí sola. Tampoco tenía un inodoro ortopédico. Y cuando Michael salía, se sentía totalmente desamparada.

Un centro para pacientes terminales aceptó ayudar a Donna hasta que recibiera los beneficios de discapacidad federales, pero según dijo su asistente social "Tuvimos que rogarles que asumieran este riesgo, y no todos podrían tener la misma suerte".

Sin el programa Disability Medicaid, las visitas de Donna al servicio de emergencia tendrían un costo de $ 1.000, que como ha sido señalado acertadamente por el Departamento de Salud y Hospitales, es "mucho mayor al de una consulta a un proveedor de atención primaria por los mismos síntomas".

En lo que respecta a decisiones vinculadas con atención de la salud, Louisiana no avanza en la dirección correcta y cada vez son más las personas sin cobertura, lo cual redunda en costos crecientes para el estado en términos económicos y de vidas. Sin embargo, esta situación podría remediarse. La Legislatura se encuentra en período de sesiones, y sus miembros están analizando proyectos legislativos que ofrecen distintas alternativas para ampliar el alcance de Medicaid.

Donna falleció el 1 de abril. Si bien ya es muy tarde para ella, tal vez no lo sea para otras personas. Es tiempo de que Louisiana avance hacia un futuro auspicioso en materia de salud y viabilidad financiera.