Grupos armados deben liberal incondicionalmente a todos los periodistas
20 de Agosto de 2014
El aparente asesinato de Foley por miembros del Estado Islámico con el fin de divulgar sus puntos políticos es el colmo de la cobardía, un claro contraste con la valentía y humanidad de Foley. Mientras Foley, deja un legado que inspira el mundo, sus asesinos se sumarán a las filas de aquellos que lo único que hacen es generar vergüenza
Peter Bouckaert, director de situaciones de emergencia

(New York) –La aparente ejecución del periodista independiente James Foley, el 19 de agosto de 2014 en Siria a manos de miembros del Estado Islámico, equivaldría a un crimen de guerra de comprobarse su autenticidad, señaló hoy Human Rights Watch. Los grupos que secuestran a periodistas deberían poner en libertad de inmediato y sin condiciones a los informadores.

El Estado Islámico, anteriormente conocido como El Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés), dio a conocer un video en el que supuestamente muestra cómo decapitó al periodista estadounidense James Foley. El grupo anunció que también tiene secuestrado al periodista estadounidense identificado Steven Sotloff y que su vida depende de las medidas de política futuras de Estados Unidos contra el grupo extremista. Tanto el asesinato deliberado de civiles como la toma de rehenes durante un conflicto armado son considerados crímenes de guerra.

"James fue a Siria con el compromiso de exponer los horrores que enfrentan los civiles a raíz del levantamiento contra el gobierno de ese país", dijo Peter Bouckaert, director de situaciones de emergencia de Human Rights Watch. "Él, como los otros periodistas que ahora están prisioneros en Siria, arriesgó valientemente su vida para que el mundo pueda conocer la verdad y aliviar el sufrimiento del pueblo sirio."

Foley, un ciudadano de los EE.UU., había sido secuestrado en Siria el 22 de noviembre de 2012. Pese al persistente esfuerzo de su familia, incluyendo una campaña mundial para liberar a su hijo, se ha sabido muy poco acerca de su situación y paradero durante el tiempo el que ha estado privado de su libertad, incluso del grupo que lo capturó. En el video divulgado que muestra la decapitación del periodista, el Estado Islámico afirma que su asesinato fue en represalia por la intervención militar contra sus miembros en Irak.

Previo a su secuestro, Foley trabajó durante cinco años como periodista independiente en el Medio Oriente. Foley cubrió los conflictos de Afganistán, Libia y Siria para el GlobalPost, la agencia France-Presse, y otras organizaciones de noticias internacionales. Además de su labor periodística, Foley había colaborado con Human Rights Watch en la grabación de un video que documenta las violaciones de derechos humanos. También fue uno de los cineastas que participaron en la filmación  del trabajo del equipo de emergencia de Human Rights Watch para el documental independiente "E-Team", que ganó el premio de Mejor Fotografía en el Festival de Sundance este año.

El Comité para la Protección de los Periodistas ha identificado a Siria como el país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo. Al menos 69 comunicadores han muerto cubriendo el conflicto en ese país y más de 80 han sido secuestrados, incluyendo aproximadamente 20 personas que continúan desaparecidas. Se teme que algunos de ellos estén bajo custodia del Estado Islámico. Human Rights Watch y otras organizaciones han documentado decenas de casos en los que las fuerzas gubernamentales han detenido a periodistas.

Tanto las autoridades gubernamentales como los grupos armados rebeldes deben liberar y acabar de inmediato con el arresto arbitrario, el secuestro y la detención de periodistas, así como de activistas de derechos humanos, trabajadores humanitarios y profesionales de la salud que realizan un trabajo legítimo, dijo Human Rights Watch. La resolución 2139 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas demanda la liberación de todas las personas detenidas arbitrariamente en Siria.

Además de los secuestros de periodistas a manos de miembros del Estado islámico, Human Rights Watch ha documentado numerosos secuestro de civiles en Siria, incluyendo alauitas y kurdos. El grupo también es responsable de la ejecución de civiles sirios. El 29 de mayo, según informes de socorristas y funcionarios kurdos locales, fuerzas del Estado Islámico ingresaron sin ninguna resistencia a la aldea de Al Taliliya, en el norte de Siria y ejecutaron a por lo menos a 15 civiles, entre ellos siete niños. El 17 de agosto, los medios de comunicación informaron que los milicianos del Estado Islámico han ejecutado a 700 miembros de la tribu Al Sheitaat, muchos de ellos civiles.

"El aparente asesinato de Foley por miembros del Estado Islámico con el fin de divulgar sus puntos políticos es el colmo de la cobardía, un claro contraste con la valentía y humanidad de Foley", dijo Bouckaert. "Mientras Foley, deja un legado que inspira el mundo, sus asesinos se sumarán a las filas de aquellos que lo único que hacen es generar vergüenza."

Human Rights Watch expresó su más profunda solidaridad con la familia y su más sentido pésame por la trágica pérdida de su hermano e hijo.