Colombia

Colombia — La salida de Cifuentes, un “golpe”
Se requiere urgentemente un Defensor de los derechos humanos calificado para reemplazarlo

(Nueva York, 23 de julio de 2003) — El gobierno colombiano debe asegurar que todos los candidatos para reemplazar al saliente defensor del pueblo tengan una trayectoria impecable en derechos humanos, dijo hoy Human Rights Watch. Eduardo Cifuentes Muñoz anunció su renuncia al cargo antes de terminar su período de cuatro años.

El peso recae ahora en el presidente Uribe, quien debe mostrar su compromiso con los derechos humanos seleccionando a un candidato que continúe la tradición que otorga al Defensor del Pueblo la categoría de líder en la defensa del pueblo colombiano.

José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de la División de las Américas de Human Rights Watch


“Eduardo Cifuentes es un jurista destacado y un dedicado defensor de los derechos humanos quien ha hecho una crítica incisiva al gobierno y a los grupos armados ilegales cuando éstos han cometido violaciones serias”, advirtió José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de la División de las Américas de Human Rights Watch. “Quien lo reemplace debe poseer las mismas cualidades de independencia y probidad si esta institución ha de retener el papel clave de revelar los abusos serios.”

El Dr. Cifuentes anunció el 21 de julio que dejaría la Defensoría del Pueblo para dirigir la oficina de derechos humanos de la Organización Educativa, Científica y Cultural de la ONU (UNESCO). Cifuentes ha criticado frecuentemente las políticas del presidente Álvaro Uribe, incluyendo la suspensión de garantías fundamentales en las “zonas de rehabilitación” de los departamentos de Arauca y Bolívar, así como los intentos para restringir los fondos de los defensores públicos encargados de la defensa legal de los pobres.

El señor Cifuentes también ha hecho un llamado al presidente Uribe para que abandone su objeción a que la Corte Penal Internacional considere casos de crímenes de guerra en Colombia. Más recientemente, el señor Cifuentes expresó su consternación de que las negociaciones del gobierno con grupos paramilitares devengan en que individuos que han cometido crímenes de lesa humanidad logren evadir la aplicación de la justicia.

El presidente Uribe debe escoger tres candidatos para la Defensoría del Pueblo, de entre los cuales el Congreso colombiano hará la decisión final.

Human Rights Watch subrayó que cualquier candidato al puesto de Defensor del Pueblo debe poseer ciertas cualidades, incluyendo:

  • Sólidos antecedentes en derechos humanos, incluyendo experiencia práctica directa en el monitoreo de derechos humanos y en operaciones de campo;

  • La integridad personal, experiencia y capacidad necesarias para demostrar liderazgo moral, así como la determinación y voluntad para confrontar públicamente cuando sea necesario a quienes abusan flagrantemente los derechos humanos; y

  • Una sólida reputación en Colombia como líder sobresaliente, que corresponda con la importancia de las cuestiones de derechos humanos en el país.

Human Rights Watch advirtió que el presidente Uribe debería considerar candidatos para quienes el puesto de Defensor del Pueblo represente la cúspide de sus carreras, no un escalón para alcanzar un puesto más elevado. Los candidatos con ambiciones más allá del puesto podrían verse tentados a evitar ofender al gobierno, dijo Human Rights Watch.

“El peso recae ahora en el presidente Uribe, quien debe mostrar su compromiso con los derechos humanos seleccionando a un candidato que continúe la tradición que otorga al Defensor del Pueblo la categoría de líder en la defensa del pueblo colombiano”, adujo Vivanco. Para mayor información acerca de los derechos humanos en Colombia: http://www.hrw.org/americas/colombia.php


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