Recomendaciones
Al Departamento de Servicios Correccionales del Estado de Nueva York
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Asegurar el acceso oportuno a
servicios probados de tratamiento por consumo de drogas y de prevención
del VIH para los usuarios de drogas de la población carcelaria:
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Adoptar medidas inmediatas
para asegurar el acceso de los reclusos a una atención equivalente a la
que se presta en la comunidad (incluido el acceso a servicios probados de
tratamiento por consumo de drogas, reducción de daños y de
prevención de sobredosis) y asegurar que esta atención
continúe al ser transferidos a lugares de detención y al salir de
estos. Ampliar los programas actuales, a fin de que proporcionen
educación y servicios de prevención de sobredosis a reclusos que
vayan a ser puestos en libertad.
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Adoptar medidas inmediatas
para asegurar que los usuarios de drogas puedan ingresar al tratamiento sin
demora, como ampliar el tratamiento probado existente y brindar servicios de
traducción para los reclusos que no hablan inglés y servicios
para reclusos con escasas habilidades de lectoescritura.
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Adoptar medidas inmediatas
para asegurar que los reclusos dependientes de los opioides tengan acceso a
terapia con medicación.
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Reformar las políticas
disciplinarias relacionadas con el consumo de sustancias:
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Adoptar medidas inmediatas
para asegurar que las sanciones disciplinarias por consumo de sustancias no
sometan a los reclusos a un trato cruel e inhumano ni a otro tipo de trato o
castigo degradante, ni comprometan su derecho a la salud, incluidas: 1. la
revisión de las pautas disciplinarias actuales para asegurar que las
sanciones por consumo de sustancias sean proporcionales a la gravedad de las faltas
cometidas; 2. la supervisión necesaria para asegurar que las sanciones
impuestas no excedan de las permitidas por las pautas; y 3. la
identificación de los reclusos que cometan faltas relacionadas con
drogas para detectar la posible drogodependencia y asignar a quienes necesiten
tratamiento por consumo de drogas a programas de tratamiento, en lugar de
castigarlos.
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Eliminar la segregación
disciplinaria como sanción por consumo de sustancias y asegurar que las
sanciones disciplinarias por consumo de sustancias sean proporcionales a la
gravedad de la falta y no comprometan el derecho a la salud de los reclusos.
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Asegurar que los
análisis de orina, en la medida en que se realicen, se utilicen de una
manera que respete el derecho a la salud de los reclusos y reconozca a la
drogodependencia como una enfermedad crónica recidivante.
A
la Comisión
de Servicios Correccionales
del Estado de Nueva York
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Revisar las políticas
disciplinarias del DOCS relacionadas con el consumo de sustancias para asegurar
que las sanciones sean proporcionales a la gravedad de la falta y respeten el
derecho a la salud de los reclusos.
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Revisar los programas de
tratamiento por abuso de sustancias del DOCS, a fin de asegurar que todos los
reclusos tengan acceso oportuno a servicios probados de tratamiento por abuso
de sustancias y de reducción de daños, incluida la terapia con
medicación para los usuarios de opioides.
Al Gobernador de
Nueva York
-
Respaldar la reforma integral
de las leyes de Nueva York sobre condenas obligatorias para quienes cometan
delitos relacionados con drogas (comúnmente denominadas leyes
Rockefeller contra las drogas), la cual reduciría las penas de
prisión para quienes cometen delitos menores vinculados con drogas y
reestablecería la discreción de los tribunales para determinar
las sanciones adecuadas para los delitos relacionados con drogas, incrementando
a la vez el uso de alternativas al encarcelamiento para aquellos delincuentes
que no representen un riesgo apreciable para la seguridad pública.
A
la Legislatura
del Estado de Nueva York
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Reformar las leyes Rockefeller
contra las drogas:
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Reformar las Leyes Rockefeller
contra las Drogas para eliminar las condenas mínimas obligatorias,
reestablecer la facultad de discreción judicial y promover un aumento de
la disponibilidad y el uso de alternativas al encarcelamiento de quienes
cometan delitos menores vinculados con drogas que prioricen la salud
pública, la reducción de daños y los derechos humanos.
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Desempeñar un rol de
supervisión y revisión que permita asegurar que se brinde
tratamiento probado por abuso de sustancias a los reclusos del estado de Nueva
York:
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Adoptar medidas inmediatas
para asegurar que el Departamento de Servicios Correccionales proporcione
acceso oportuno a los servicios probados de tratamiento por consumo de drogas y
de prevención del VIH a los usuarios de drogas y reforme las
políticas disciplinarias relacionadas con el consumo de sustancias.
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Requerir una revisión
independiente del programa de abuso de sustancias del Departamento de Servicios
Correccionales para evaluar su disponibilidad, accesibilidad,
adecuación, calidad y adecuación a las prácticas ya
probadas.
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Respaldar las iniciativas en
curso para aumentar la participación de la Oficina de Servicios para el Alcoholismo y el Abuso de Sustancias (Office of Alcohol and
Substance Abuse Services, OASAS) en los programas administrados en el
Departamento de Servicios Correccionales.
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Respaldar la sanción de
normas que permitan:
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Promover la ampliación
de los programas probados de tratamiento por abuso de sustancias en las
cárceles del estado de Nueva York.
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Promover la ampliación
de los servicios de salud y reducción de daños en las
cárceles del estado de Nueva York, incluida la terapia con
medicación para la dependencia de opioides.
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Asegurar que las sanciones
disciplinarias por consumo de sustancias sean proporcionales y no menoscaben el
acceso de los reclusos a los servicios esenciales de salud y de
reducción de daños.
Al Congreso y al
Poder Ejecutivo
de los Estados Unidos
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Sancionar leyes, reglamentaciones
y políticas que promuevan los programas de reducción de
daños en las cárceles, como la sustitución de jeringas, el
tratamiento por drogodependencia, la distribución de preservativos, la
terapia con medicación y otras iniciativas para reducir la
transmisión del VIH y la hepatitis B y C en las cárceles y una
vez que los reclusos son puestos en libertad.
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Ratificar el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
A los Órganos de Tratados de Derechos Humanos, los Relatores Especiales
y el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
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De conformidad con un enfoque
de las políticas sobre drogas basado en los derechos, priorizar la
protección de los derechos humanos de las personas que consumen drogas
en las cárceles. Exhortar a los estados partes a que consideren
específicamente:
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Si los reclusos que consumen
drogas tienen acceso a un tratamiento por consumo de drogas probado y a
servicios de reducción de daños, y
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Si las sanciones
disciplinarias por consumo de drogas son desproporcionadas o excesivas, no
permiten el acceso a servicios de salud y de reducción de daños o
constituyen un trato cruel, degradante o inhumano y obstaculizan el derecho a
la salud.