5 de Mayo de 2014

Agradecimientos

La investigación y la redacción de este informe estuvieron a cargo de investigadores de Human Rights Watch. Fue editado por Daniel Wilkinson, director gerente para la región de las Américas de Human Rights Watch; Joe Saunders, subdirector de programas; Aisling Reidy, asesora legal sénior; y José Miguel Vivanco, director ejecutivo de la división de las Américas. Teresa Cantero, asociada de la división de las Américas, colaboró con aspectos de logística y producción. Amanda McCullough, Ines Dawson, Shaw Drake, Argemira Flórez y Alonso Gurmendi, pasantes de la división de las Américas, fueron de gran ayuda para la investigación. Grace Choi y Kathy Mills realizaron el diseño del informe y Fitzroy Hepkins colaboró con su producción. Gabriela Haymes tradujo este informe al español.

Human Rights Watch desea agradecer a las numerosas organizaciones y personas en Venezuela que colaboraron con este informe, muchas de las cuales solicitaron no ser identificadas. Agradecemos especialmente la ayuda proporcionada por Civilis Derechos Humanos; el Comité de Familiares de las Víctimas de los sucesos ocurridos entre el 27 de febrero y los primeros días de marzo de 1989 (COFAVIC); Espacio Público; el Foro Penal Venezolano; la Asociación Civil Fundación Justicia, Solidaridad y Paz (FUNPAZ); el Observatorio Venezolano de Prisiones; el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (PROVEA); y la Vicaría de Derechos Humanos de la Arquidiócesis de Caracas. Asimismo, quisiéramos extender nuestro agradecimiento a Andrés Colmenarez, Nizar El Fakih, Nelson Freitez, Alfonzo Granadillo Malavé y Magaly Vásquez por su apoyo indispensable para contactar a víctimas y coordinar entrevistas con ellas.

Human Rights Watch agradece en particular a las víctimas y familiares que compartieron con nosotros su testimonio. Las violaciones de derechos humanos dejan secuelas profundas y duraderas en las víctimas y sus familias, y recordar y compartir estas historias puede resultar sumamente doloroso. Muchas de las víctimas que hablaron con nosotros manifestaron que esperaban que, al contarnos lo sucedido, podrían ayudar a evitar que otras personas sufran los mismos abusos.