Metodología
El presente informe se basa en investigaciones llevadas a cabo en Nueva York, Washington, DC, San Francisco y Los Ángeles por un equipo de cinco miembros de la División de Salud y Derechos Humanos de Human Rights Watch entre octubre de 2011 y julio de 2012. La investigación comenzó con consultas a organizaciones de personas que ejercen el trabajo sexual y de defensores de ellas, así como de personas transgénero, de reducción de daños y de personas con VIH, además de entrevistas con defensores públicos de más de 15 ciudades de todo el territorio de Estados Unidos, con el objeto de averiguar si miembros de la policía o fiscales estaban utilizando los preservativos como prueba de prostitución. A partir de esta investigación preliminar, se puso de manifiesto que, en Nueva York, Washington, DC, Los Ángeles y San Francisco, se recibía sistemáticamente información que indicaba que los preservativos se utilizaban como prueba de prostitución.
Para elaborar el informe, Human Rights Watch entrevistó aproximadamente a 197 trabajadores y ex trabajadores sexuales; 77 en Nueva York y 40 en cada una de las demás ciudades. Las entrevistas se llevaron a cabo en forma individual y en grupos, en distintos entornos; por ejemplo, en las oficinas de organizaciones no gubernamentales (ONG) que trabajan con trabajadores sexuales, en espacios abiertos como parte de iniciativas de contacto con la comunidad que se llevan a cabo por turnos en la calle, en restaurantes y otros espacios públicos, en las oficinas de Human Rights Watch y por teléfono. Es difícil determinar cuál fue la cantidad exacta de trabajadores sexuales entrevistados durante las investigaciones realizadas para este informe, ya que no todas las personas se identificaron a sí mismas como trabajadores sexuales y, en muchos casos, pudo haber superposición entre trabajadores de contacto con la comunidad, defensores de derechos y otras personas. La mayor parte de los trabajadores y ex trabajadores sexuales entrevistados fueron mujeres o personas transgénero, principalmente mujeres transgénero.
Todas las personas entrevistadas fueron informadas acerca del objeto de la entrevista, su carácter voluntario, y de qué manera se utilizaría la información. Todos los entrevistados brindaron su consentimiento verbal para la entrevista. Se utilizan seudónimos para identificar a todos los trabajadores y ex trabajadores sexuales, así como para otras personas que solicitaron que no se revele su identidad para proteger su privacidad, confidencialidad y seguridad.
Human Rights Watch también entrevistó a más de 110 trabajadores de contacto con la comunidad, defensores de derechos, abogados, defensores públicos, fiscales, jueces, funcionarios de salud pública y policías de las cuatro ciudades. Se obtuvieron documentos a través de pedidos presentados en virtud de la Ley de Libertad de Información y otros pedidos de registros públicos, que fueron recibidos por Human Rights Watch por medio de diversas fuentes, incluido el Departamento de Policía Metropolitana de Washington, DC, Legal Aid Society of New York y la Comisión de Derechos Humanos de San Francisco (San Francisco Human Rights Commission). Todos los documentos citados en el informe pueden ser consultados por el público o se encuentran en los registros de Human Rights Watch.
Human Rights Watch consultó a funcionarios de gobierno de cada ciudad, incluidos policías, fiscales y funcionarios de salud pública, para conocer su perspectiva. Las respuestas de los funcionarios de cada ciudad se detallan en la sección Conclusiones del informe.






