22 de Septiembre de 2011

Desempeño de las delegaciones que más influyeron en la labor del Consejo de Derechos Humanos

Argelia

Aunque Argelia no ha sido miembro del Consejo desde 2007, desempeña una función influyente en los debates del Consejo, especialmente a través de su participación activa en las deliberaciones del Grupo de Estados de África (grupo africano) y una serie de negociaciones claves. Al igual que Cuba, Argelia usa su influencia para cuestionar iniciativas que considera un menoscabo para los gobiernos del Sur. Argelia interviene estratégicamente para movilizar al grupo africano con el fin de proteger los intereses de los países que forman parte del grupo, con frecuencia a expensas de abordar situaciones de violaciones preocupantes. Durante el período de sesiones del Consejo de junio de 2011, Argelia manifestó su preocupación por que el Consejo había dedicado demasiado tiempo al análisis de situaciones en países, especialmente en respuesta a la Primavera Árabe. [89]

Al igual que otros Estados con ideas afines, Argelia rechaza las resoluciones que condenan países, en particular cuando se adoptan sin el consentimiento del país afectado salvo cuando se trata de Israel y el TPO. Justifica este trato diferente citando la situación de ocupación; sin embargo, el mandato del Consejo no se limita a las violaciones que ocurren en contextos de ocupación. En este sentido, el enfoque de Argelia es selectivo y socava el mandato del Consejo.

Argelia suele criticar la manera en que intervienen los procedimientos especiales del Consejo y ha respaldado muchas iniciativas destinadas a controlar la labor de estos procedimientos especiales mediante la creación de mecanismos de supervisión. [90] Argelia prefiere un Consejo que controle firmemente sus mecanismos, en lugar de permitir su funcionamiento independiente.

Argelia ha participado de manera constructiva en una serie de iniciativas temáticas. Copatrocinó la resolución sobre la mortalidad materna y las iniciativas encabezadas por Brasil acerca del derecho a la salud. [91] También ha desempeñado un papel activo en los debates sobre los efectos del terrorismo sobre los derechos humanos.

Argentina

La delegación de Argentina ha jugado un rol especialmente positivo y activo en el seno del Consejo. Argentina tiene una trayectoria de votos sólidos y coherentes, tanto en relación con cuestiones temáticas complejas como cuando se trata de responder a situaciones en países. [92] Sus intervenciones y posiciones se basan en un enfoque principista  de los derechos humanos, muy apreciado por los representantes de la sociedad civil en el Consejo. Argentina se refiere con frecuencia a la época en que el sistema de la ONU respondía  a las violaciones cometidas en su propio territorio. Reconoce la labor positiva desempeñada por la ONU y sus procedimientos especiales para abordar las violaciones, y defiende el fortalecimiento de estos mecanismos, sobre todo la independencia de los procedimientos especiales. Argentina es también un promotor importante del fortalecimiento de la independencia de la OACNUDH y de la participación de las ONG en el seno de la ONU.

La delegación argentina mantiene un enfoque no selectivo en relación con las situaciones de violaciones. Argentina votó a favor de todas las resoluciones sobre situaciones en países que se sometieron a votación, en concreto las relacionadas con Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria. También fue uno de los copatrocinadores iniciales de las sesiones especiales sobre Libia y Côte d’Ivoire. [93] La delegación argentina votó a favor de todas las resoluciones propuestas en relación con el TPO e Israel. [94] En el período de sesiones de marzo de 2011, Argentina señaló en la explicación de su voto a favor de la resolución 16/29 sobre la situación de los derechos humanos en el TPO, incluida Jerusalén Oriental, que el Consejo “debe evitar una proliferación de resoluciones relacionadas con Israel” [95] porque restan atención a los esfuerzos para mejorar la situación de los derechos humanos en la región. Argentina hizo hincapié en la necesidad de evitar criticar solamente a una parte y la importancia de reflexionar sobre las responsabilidades de todas las partes. Argentina pidió al Consejo que mantuviera un equilibrio en las resoluciones. [96]

Argentina participa activamente en las negociaciones informales que se dan en el Consejo y, con frecuencia, intenta tender puentes mediante propuestas constructivas. Demostró un liderazgo especial en las difíciles negociaciones sobre la cuestión de los valores tradicionales y en el tema de los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género. En estas negociaciones, Argentina, junto con México, ha intentado defender las normas internacionales afirmando de manera decisiva la necesidad de respetar los principios rectores de la universalidad y la no discriminación. Argentina también ha liderado los esfuerzos encaminados para desarrollar normas internacionales en el ámbito de las desapariciones forzadas y el derecho a la verdad, y ha innovado, presentando iniciativas especializadas en materia de derechos humanos como la resolución sobre genética forense y derechos humanos.

Durante el examen de los cinco años del Consejo, Argentina fue uno de los países que intentó promover propuestas positivas para superar el problema de la selectividad y el doble rasero. Propuso, junto con Perú, México y Chile, un mecanismo mediante el cual el Consejo examinaría las situaciones sometidas formalmente a su consideración por la Alta Comisionada. [97] Aunque muchos Estados apoyaron esta propuesta, no recabó el respaldo requerido en ese momento para formar parte del documento final del examen.

Brasil

Brasil juega un papel clave en todas las negociaciones del Consejo. Desempeñó un rol considerable y positivo durante el período de julio de 2010 a junio de 2011, apoyando todos los esfuerzos del Consejo para responder de manera rápida y eficaz a situaciones de violaciones en países. [98]

Durante los últimos dos años se ha producido un cambio notable y positivo  en la posición de Brasil con respecto a la intervención del Consejo en situaciones en países. Mientras que, en 2009, Brasil se mostró renuente a apoyar una respuesta firme a las situaciones en países–especialmente cuando tuvo que votar las propuestas sobre Corea del Norte, RDC y Sri Lanka [99] –en 2010 y 2011, Brasil desarrolló un enfoque más firme y principista frente a las situaciones de violaciones y contribuyó a la acción afirmativa del Consejo. [100]

Durante el período de julio de 2010 a junio de 2011, Brasil tuvo una trayectoria de votos sólidos y coherentes, congruente con un enfoque no selectivo. Votó a favor de todas las resoluciones sobre situaciones en países que fueron votadas, en concreto las relacionadas con Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria. También fue uno de los copatrocinadores iniciales de las sesiones especiales sobre Libia y Côte d’Ivoire. Brasil votó a favor de todas las resoluciones relacionadas con el TPO e Israel.

Además Brasil se preocupó de denunciar el doble rasero en el seno del Consejo. Durante su explicación de voto de las resoluciones sobre Irán y Siria, la delegación brasileña subrayó estas preocupaciones, y pidió a los principales patrocinadores de estas iniciativas que aplicaran los mismos criterios a otras situaciones preocupantes. [101] El enfoque no selectivo de Brasil, combinado con la coherencia de sus votos y su influencia, lo sitúan en una posición estratégica para asumir más liderazgo en la movilización del Consejo en respuesta a situaciones de violaciones de los derechos humanos, especialmente cuando otros Estados carecen de iniciativa.

Brasil le ha dado prioridad al tema de la cooperación en el Consejo. La delegación brasileña coordinó una declaración conjunta sobre este tema durante el período de sesiones del Consejo de junio de 2011, que recibió el apoyo de Estados de todos los grupos regionales. [102] Brasil ha argumentado que el Consejo debe hacer más por mejorar el desarrollo de la capacidad y la asistencia a los Estados dispuestos a enfrentar los problemas de derechos humanos. El reto para Brasil consiste en encontrar maneras creativas y concretas de poder desarrollar dicha estrategia dentro de un organismo político que no gestiona ni fondos ni proyectos. Además, es necesario distinguir entre los Estados que solicitan la cooperación para evitar el escrutinio y los que necesitan realmente la asistencia para alcanzar sus objetivos en materia de derechos humanos.

Con respecto a las cuestiones temáticas, Brasil ha preconizado el tema del derecho a la salud en el Consejo y ha ejercido un liderazgo decisivo, junto con Sudáfrica, en relación con la cuestión de los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género. [103] La disposición de Brasil a debatir temas complejos con todas las delegaciones lo sitúa en una posición estratégica para contribuir a superar diferencias y facilitar la identificación de puntos de encuentro entre delegaciones. Durante el examen de la labor del Consejo, Maria Nazareth Farani Azevêdo, la embajadora brasileña, realizó esfuerzos considerables para reconciliar las diferencias entre los Estados con respecto a la intervención del Consejo en situaciones de emergencia. Desafortunadamente, ni sus mejores esfuerzos fueron suficientes para derribar las barreras levantadas por muchos países, especialmente los del Movimiento de los Países No Alineados, para mantener el sistema por el que sólo los Estados pueden incluir cuestiones en la agenda del Consejo.

Chile

Chile tiene una trayectoria de voto firme y coherente en el seno del Consejo. Sus posiciones se basan en un enfoque principista con respecto a los derechos humanos, que es congruente y no selectivo. Votó a favor de todas las resoluciones sobre situaciones en países que se votaron, en concreto las relacionadas con Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria. [104] A excepción de la resolución 15/6 del Consejo sobre el seguimiento del trabajo del comité de expertos sobre la investigaciones de las alegaciones contenidas en el informe Goldstone, [105] la delegación chilena también votó a favor de todas las resoluciones relacionadas con el TPO e Israel. [106]

Chile desempeña un papel importante cuando se trata de apoyar la implementación eficaz del mandato del Consejo de responder rápidamente a las emergencias y las situaciones preocupantes. Copatrocinó la sesión especial sobre Libia y fue el único miembro del Consejo del Grupo de los Países de América Latina y el Caribe (GRULAC) que patrocinó la resolución sobre Irán, que llevó a la creación del mandato del Relator especial. Chile defiende una posición que adapta la respuesta del Consejo a las necesidades específicas de cada situación nacional, y fue uno de los tan sólo tres Estados miembros del Consejo del GRULAC que copatrocinó la resolución sobre la cooperación entre Túnez y la OACNUDH. [107]

Durante el examen de la labor del Consejo, Chile fue uno de los países que intentó promover propuestas positivas para superar el problema de la selectividad y el doble rasero. Propuso, junto con Argentina, México y Perú, un mecanismo mediante el cual el Consejo examinaría las situaciones sometidas formalmente a su consideración por la Alta Comisionada. [108] Aunque muchos Estados apoyaron esta propuesta, no recabó el respaldo requerido en ese momento para formar parte del documento final del examen.

Chile forma parte de los Estados que defienden regularmente el fortalecimiento de la independencia de los procedimientos especiales y la OACNUDH, y promueven la participación de las ONG en el seno del Consejo. Chile también ha defendido firmemente los derechos de la mujer y es uno de los copatrocinadores de las resoluciones sobre la mortalidad materna y la eliminación de la discriminación contra la mujer.

China

Teniendo en cuenta su poder en el mundo, China tiene un perfil bajo  en el Consejo. Es rara la vez que China lidera o promueve una negociación, o pide una votación. En cambio, colabora con Estados con ideas afines que están dispuestos a desempeñar un papel más activo en el Consejo en relación con las cuestiones que interesan a China. Entre julio de 2010 y junio de 2011, China sólo copatrocinó dos de las 43 resoluciones y decisiones examinadas en el contexto de este informe: la resolución sobre los valores tradicionales de la humanidad [109] y la resolución sobre el derecho a la salud, del período de sesiones de septiembre de 2010. [110] China se asocia con frecuencia con el NAM para presentarse estratégicamente con un defensor del Sur.

Al parecer, la principal preocupación de la delegación china en el seno del Consejo es proteger la soberanía nacional frente a la propuesta de resoluciones críticas que considera una injerencia indebida en los asuntos internos. Da prioridad a lo que considera el “mandato sobre cooperación” del Consejo (es decir, la “promoción del diálogo entre los Estados”) por encima de otras funciones, como el mandato del Consejo de responder a las emergencias y las situaciones de violaciones. [111] La respuesta defensiva de China a las situaciones en países podría motivarse en su preocupación de que pudieran someterse a la consideración del Consejo las denuncias de violaciones graves de los derechos humanos en China. La delegación de China ha recurrido repetidamente a puntos de orden en el Consejo para silenciar a los representantes de ONG que criticaron la situación de los derechos humanos en China, especialmente en el Tíbet.

A pesar del mandato explícito del Consejo de responder a emergencias y prevenir violaciones, China se ha opuesto de manera sistemática a toda acción del Consejo que aborda la situación en países específicos. [112] En los tres períodos de sesiones del Consejo celebrados de julio de 2010 a junio de 2011, votó en contra de todas las resoluciones sobre situaciones de países, en concreto las resoluciones sobre Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria, y se disoció del consenso en torno a la resolución sobre Birmania. En la mayoría de estos casos, a pesar de existir pruebas abrumadoras de violaciones de los derechos humanos y de tener el Consejo un mandato expreso de responder a dichas violaciones, China argumentó explícitamente que se oponía a ejercer presión sobre los gobiernos citados. [113] China ha alegado que la cooperación y el diálogo son las opciones preferibles para abordar estas situaciones, y que las resoluciones que condenan violaciones sólo sirven para complicar la situación. [114]

Aunque China suele denunciar la selectividad y el doble rasero en el seno del Consejo, ha practicado activamente la selectividad mediante su firme oposición a cualquier iniciativa sobre situaciones en países, mientras que respaldaba todas las resoluciones acerca de Israel y el TPO. [115] Al igual que unos cuantos países más, China denuncia las condenas y las resoluciones adoptadas sin el consentimiento del Estado afectado, salvo cuando se trata de Israel y el TPO.

La participación de China en los debates temáticos también demuestra una estrategia defensiva frente a las cuestiones que pudieran aumentar la visibilidad de la situación de los derechos humanos en China. Durante el período de sesiones del Consejo de septiembre de 2010, China fue una de las cinco delegaciones que se disociaron del consenso en torno a la resolución que estableció el mandato de un relator especial sobre la libertad de reunión y asociación pacíficas. Argumentó que este derecho sólo debía ejercerse en ciertas circunstancias. En el período de sesiones de junio de 2011, China demostró una locuacidad poca característica durante las negociaciones acerca de la decisión de convocar una mesa redonda sobre la promoción y la protección de los derechos humanos en el contexto de las protestas pacíficas. [116] China instó a los patrocinadores de la iniciativa a que incluyeran en el texto de la decisión una referencia a la necesidad de “combatir los crímenes contra el orden social”. [117] También sugirió que se reflejara su preocupación que “separatistas, extremistas y terroristas” pudieran aprovechar protestas para incitar al odio y el conflicto interno, y socavar la integridad territorial de los Estados afectados. [118] Estas sugerencias no fueron incorporadas al texto de la decisión. China también respaldó las enmiendas propuestas por otras delegaciones para limitar los derechos objeto de la resolución. [119]

Teniendo en cuenta su trayectoria en el Consejo, las organizaciones de derechos humanos se felicitaron de la abstención de China en relación con la resolución sobre los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género. [120]

Con respecto al examen de la labor del Consejo, China se opuso a las iniciativas destinadas a mejorar la capacidad y la eficacia del Consejo en la respuesta a situaciones en países. Se opuso a autorizar que la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, el Secretario General y los procedimientos especiales sometieran cuestiones a la consideración del Consejo. China respaldó iniciativas destinadas a aumentar la supervisión estatal de estructuras independientes, como los procedimientos especiales y la OACNUDH, y elevar el umbral para la creación de mandatos sobre países específicos en el Consejo.

Cuba

Cuba es una de las delegaciones más activas en el Consejo. También es el Estado miembro del Consejo que propone más resoluciones. En los primeros 14 períodos de sesiones del Consejo, hasta 2010, Cuba había presentado 28 resoluciones, más que el total de resoluciones propuestas por  los tres Estados siguientes. Cuba iba seguida de Francia, Brasil y México, que propusieron 10, 9 y 8 resoluciones, respectivamente.

En consonancia con el discurso político e ideológico de su Gobierno, Cuba promueve resoluciones centradas en los derechos económicos, sociales y culturales, y para la promoción de un orden mundial más igualitario. Cuba ha promovido resoluciones sobre el derecho a la alimentación [121] ; las consecuencias de la deuda externa para el pleno goce de los derechos humanos [122] ; la utilización de mercenarios como medio de violar los derechos humanos y obstaculizar el ejercicio del derecho de los pueblos a la libre determinación [123] ; y el derecho a la paz. [124] Cuba también defendió enérgicamente la resolución sobre los valores tradicionales patrocinada por Rusia. [125]

En línea con esta posición, Cuba patrocinó todas las resoluciones sobre salud y derechos humanos adoptadas durante el período examinado en este informe, entre ellas la resolución sobre el VIH y el SIDA. [126]

En contraste, la trayectoria de Cuba frente a las resoluciones temáticas sobre los derechos civiles y políticos fue débil. Cuba fue una de las delegaciones que se disociaron del consenso en torno a la resolución que creó el mandato de un nuevo Relator especial sobre la libertad de reunión y asociación pacíficas. [127] Aunque Cuba no copatrocinó la resolución presentada por Sudáfrica sobre la orientación sexual y la identidad de género, votó a favor de ella con el resto de los países del GRULAC. [128]

Cuba obstruye activamente la adopción de resoluciones sobre países en el Consejo, a no ser que el Estado afectado esté de acuerdo con la iniciativa o, como en el caso de Libia, exista un consenso abrumador acerca de la necesidad de actuar, que margina su posición. 

Cuba votó en contra de las resoluciones sobre Sudán, Corea del Norte, Irán, Siria y Belarús, denunciando el carácter político y selectivo de las mismas. [129] A pesar de las pruebas abundantes de abusos contra los derechos humanos en dichos países y el mandato explícito del Consejo de responder a las violaciones, Cuba argumentó que las medidas tomadas frente a dichos Estados eran conflictivas  e incompatibles con el espíritu de cooperación que debe regir la relación entre los países dentro de un organismo multilateral. [130]

En términos más generales, Cuba tiene una posición ideológica con respecto al Consejo que se enfoca en las relaciones de poder entre los Estados, más que en las violaciones de los derechos humanos cometidas contra individuos, como lo establece en el derecho internacional. Desde el punto de vista de la delegación cubana, las víctimas son los Estados pobres y en vía de desarrollo que sufren la injerencia del occidente o del “imperialismo”, [131] no los habitantes de un país en el que se producen las violaciones. Por lo tanto, Cuba rechaza las resoluciones a las que el Estado afectado se opone, independientemente de la situación de derechos humanos en el país. Con respecto a la resolución sobre Corea del Norte, por ejemplo, Cuba alegó que socavaba el derecho a la libre determinación del pueblo norcoreano. [132]

Cuba rechaza las resoluciones a las que se oponen los Estados afectados porque son “una imposición” y se centran en “la condena”, en lugar de la cooperación. Cuba denuncia lo que considera un doble rasero en el seno del Consejo, pero en lugar de promover una intervención más amplia y no selectiva del Consejo (por ejemplo, en situaciones como las de Bahréin o Afganistán), usa este argumento para justificar su rechazo de todas las resoluciones sobre situaciones en países.

La excepción a este enfoque general de Cuba frente a las situaciones de violaciones es el caso de Israel y el TPO. En este caso, Cuba no se opone o abstiene de votar a favor de resoluciones que condenan y van en contra de la voluntad del Estado afectado. Por el contrario, ha copatrocinado la mayoría de estas resoluciones. Cuba justifica su estrategia diferente con respecto a Israel y el TPO argumentando que se trata de una situación de ocupación que socava el derecho a la libre determinación y, por lo tanto, merece su intervención. Sin embargo, Cuba no ha fundamentado de manera creíble la idea de que el Consejo debe cumplir su mandato dando prioridad al derecho de la libre determinación, por encima de otros derechos humanos reconocidos.

Durante el examen de la labor del Consejo, Cuba bloqueó activamente las iniciativas destinadas a resolver el problema de la selectividad en el seno del Consejo. Rechazó las propuestas que recomendaban al Consejo otorgar autoridad a personas o mecanismos independientes, como la Alta Comisionada de Derechos Humanos, el Secretario General o los procedimientos especiales, de someter situaciones a consideración del Consejo. En cambio, Cuba respaldó la propuesta de Rusia de elevar el umbral para la adopción de resoluciones sobre países específicos de la mayoría simple a la mayoría de dos tercios.

Cuba también ha encabezado iniciativas que buscan desarrollar la supervisión del Consejo frente a la OACNUDH. En septiembre de 2010, Cuba presentó un proyecto de resolución que le daba un rol al Consejo en el proceso de aprobación del marco estratégico de la OACNUDH (su plan de gestión semestral). [133] Cuba también ha apoyado iniciativas destinadas a aumentar el control de los Estados de la labor y el funcionamiento de los procedimientos especiales. [134]

Egipto

Después de los levantamientos populares de enero a febrero de 2011, Egipto adoptó un perfil más bajo en el seno del Consejo. Modificó algunos de sus mensajes públicos para reflejar los cambios que estaban teniendo lugar a nivel nacional. El 30 de mayo de 2011, en respuesta a la intervención de la Alta Comisionada en el Consejo, el embajador egipcio, Hisham Badr, anunció que “la transformación histórica que estaba teniendo lugar en Egipto se basaba en la voluntad del pueblo”. También alertó al Consejo que Egipto estaba considerando ratificar el Estatuto de Roma de la CPI y estaba examinando las peticiones de visitas de procedimientos especiales. [135]

En el pasado, Egipto desempeñó un papel negativo en el Consejo, especialmente debido a su oposición a la acción del Consejo frente a las situaciones de violaciones en países. Egipto con frecuencia denunció la presunta selectividad del Consejo para argumentar en contra del examen de situaciones específicas de violaciones. Sin embargo, en lugar de abogar por una intervención más amplia, diversa y geográficamente variada del Consejo, promovió una visión restrictiva del Consejo con respecto al conjunto de las situaciones en países, a excepción de las resoluciones sobre Israel y el TPO, que siempre apoyó. Con frecuencia, también respaldó la idea de que el Consejo sólo debería adoptar resoluciones sobre países con el consentimiento del Estado afectado, haciendo de nuevo una excepción en el caso de Israel y el TPO. Como Estado observador, Egipto no votó durante el período examinado en este informe.

Durante el examen de la labor del Consejo, Egipto, en calidad de coordinador del NAM, lideró iniciativas que desestimaron cualquier intento de mejorar la respuesta del Consejo a las situaciones de violaciones. Rechazó iniciativas destinadas a remediar la selectividad del Consejo argumentando que el examen no debía conllevar una reforma. [136] Egipto rechazó las propuestas destinadas a reducir la selectividad de las intervenciones del Consejo dando más poder a personas o mecanismos independientes, como la Alta Comisionada de Derechos Humanos, el Secretario General o los procedimientos especiales, de someter cuestiones al Consejo para su debate y consideración.

Después de que el Presidente egipcio Hosni Mubarak abandonara el cargo en febrero, Egipto aclaró que, en su función de representante del NAM, se limitaba a representar las opiniones de la mayoría de los miembros del Movimiento. La realidad es que Egipto tuvo  un papel de liderazgo en el diseño de la estrategia del NAM con respecto al examen. Uno de los objetivos fundamentales del NAM era mantener el estatus quo en el Consejo, especialmente con respecto a la manera en que el Consejo implementa su mandato de responder a violaciones y prevenirlas y abordar emergencias, y no permitir la creación de ningún mecanismo nuevo para mejorar la respuesta del Consejo en esta área.

Entre julio de 2010 y junio de 2011, Egipto mantuvo sus posiciones pasadas y se opuso a las iniciativas relacionadas con la salud y la identidad sexuales. Criticó la resolución sobre la mortalidad materna y la resolución sobre el VIH / SIDA y los derechos humanos. Egipto denunció también la resolución sobre orientación sexual e identidad de género afirmando que su objetivo era aumentar el nivel de protección para un grupo particular, a pesar de que la resolución se enfoca en la aplicación de las normas universales existentes.

Estados Unidos

Estados Unidos ha participado activamente en el Consejo. Desde que asumió como miembro del Consejo en junio de 2009, puso en marcha un enfoque nuevo entablando relaciones y diálogos con Estados de varias regiones para ayudar a eliminar la polarización del Consejo y fortalecer su respuesta a las situaciones en países. La embajadora Eileen Donahoe, la primera funcionaria a ocupar el nuevo cargo de representante de Estados Unidos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, ha desempeñado una notable labor desarrollando la nueva estrategia multilateral estadounidense en el Consejo. El mejor ejemplo del nuevo enfoque de Estados Unidos fue la iniciativa para la creación de un nuevo mandato del relator especial sobre la libertad de reunión y asociación. Esta iniciativa tuvo éxito debido a que fue impulsada por un grupo sólido de copatrocinadores de varias regiones, entre ellos la República Checa, Indonesia, Lituania, Maldivas, México, Nigeria y Estados Unidos. Estados Unidos también ha dado prioridad a esta estrategia en su trabajo acerca de las situaciones sobre países específicos. Por ejemplo, en el caso de Côte d’Ivoire, colaboró con el grupo africano para recabar las firmas necesarias para convocar una sesión especial.

La estrategia estadounidense en el seno del Consejo ha consistido en consolidar el uso de un conjunto diverso de instrumentos para responder a situaciones en países y evitar la adopción de un “enfoque único para todas las situaciones”. Ha colaborado con Estados como Guinea y Kirguistán, dispuestos a cooperar con el Consejo y la OACNUDH en el desarrollo de resoluciones que reflejan la preocupación por las violaciones de los derechos humanos en sus países y subrayan su voluntad de abordar estos problemas. Estados Unidos ha valorado el enfoque de ciertos países, entre ellos Somalia, que ha establecido una relación de cooperación con el Experto independiente sobre Somalia, y Túnez, por sus iniciativas de reforma y cooperación con la OACNUDH. Al mismo tiempo, Estados Unidos subrayó la necesidad de una respuesta firme a las situaciones graves de los derechos humanos en los que el Estado afectado no está dispuesto a cooperar, como las situaciones en Irán, Libia y Siria.

Estados Unidos cuenta con una trayectoria sólida de votos con respecto a la respuesta a situaciones en países, a excepción del caso del TPO e Israel. Introdujo la enmienda para renovar el mandato del experto sobre Sudán y votó a favor de la resolución. Copatrocinó muchas resoluciones sobre situaciones en países y votó a favor de las resoluciones sobre los derechos humanos en Corea del Norte, Irán, Libia, Siria y Belarús.

Human Rights Watch ha expresado su preocupación acerca de la falta de coherencia de la posición estadounidense cuando se trata de movilizar al Consejo para responder a situaciones de violaciones en países aliados de Estados Unidos. Un ejemplo de ello es la falta de respuesta inmediata a la represión de las manifestaciones en Yemen y Bahréin. Aunque Estados Unidos expresó su solidaridad con aquellos que “reclaman transiciones pacíficas, democracia y una mayor protección de los derechos humanos” en Oriente Medio, “incluidos Bahréin y Yemen”, [137] no movilizó el apoyo requerido para organizar un debate urgente o una sesión especial, o presentar una resolución en el Consejo para exigir cuentas a estos gobiernos y responder rápidamente a estas crisis a medida que se iban desarrollando.

Estados Unidos también ha demostrado una falta de voluntad a incorporar la situación de los derechos humanos en Afganistán a la agenda del Consejo, y no respaldó la petición de la creación del mandato de un procedimiento especial sobre el país. Aunque la resolución presentada conjuntamente por Afganistán y Estados Unidos en junio de 2011 abordó el problema importante de los atentados contra niños en las escuelas de Afganistán, provocó dudas acerca de las razones por las cuales Estados Unidos no aplicó un enfoque más amplio sobre la situación general de derechos humanos en el país, como lo hizo para otras situaciones. [138]

El rechazo sistemático por parte de Estados Unidos de cualquier resolución relacionada con el TPO e Israel también fue motivo de preocupación. Estados Unidos pidió que se votaran todas las resoluciones sobre el TPO e Israel, entre ellas la resolución sobre el derecho del pueblo palestino a la libre determinación, que previo a la llegada de Estados Unidos como miembro del Consejo, se había adoptado por consenso. Estados Unidos fue el único Estado miembro del Consejo que votó en contra de las resoluciones sobre los asentamientos israelíes, los derechos humanos en el Golán sirio y la situación de los derechos humanos en el TPO, incluida Jerusalén Oriental.

La falta de matices en la posición de Estados Unidos debilita su credibilidad y su participación general en el seno del Consejo. Ha generado tensión en torno a iniciativas patrocinadas por Estados Unidos sobre otros países, como la sesión especial sobre Siria, debido a la percepción de que Estados Unidos emplea un doble rasero. [139]

En el caso de las cuestiones temáticas, Estados Unidos ha intervenido activamente en una serie de iniciativas temáticas. Desempeñó un papel clave de colaboración constructiva con Pakistán, como coordinador de la OCI, para desarrollar un consenso en torno a la sustitución del texto sobre la difamación de las religiones. También respaldó la iniciativa de México y Colombia para la creación del mandato del Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer. Estados Unidos apoyó firmemente la iniciativa sudafricana sobre los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género.

Durante el examen de la labor del Consejo, Estados Unidos respaldó el desarrollo de nuevos mecanismos para mejorar la respuesta del Consejo a situaciones de violaciones y presentó varias propuestas en este sentido.

Francia

Francia ha participado activamente en el Consejo y ha desempeñado una labor importante de apoyo a iniciativas claves sobre situaciones en países. Colaboró con los gobiernos de Côte d’Ivoire, Guinea y Túnez para respaldar las resoluciones sobre la situación de los derechos humanos en estos países. Francia colaboró especialmente con la delegación de Côte d’Ivoire en el establecimiento de una comisión de investigación y el mandato de un experto independiente para dicho país.

Francia y el Reino Unido han sido los Estados de la UE que más han logrado movilizar al Consejo y a la UE en respuesta a situaciones en países. En el proceso se han enfrentado con frecuencia a obstáculos políticos y burocráticos en el seno de la UE. Dichos obstáculos, como se señaló anteriormente, retrasan la intervención de la UE en respuesta a situaciones preocupantes o menoscaban la capacidad de la UE para emprender iniciativas en estos casos.

En general, Francia cuenta con una trayectoria sólida de votos en el Consejo. Votó a favor de las resoluciones sobre Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria. Francia votó a favor de algunas de las resoluciones sobre el TPO e Israel; en concreto la resolución sobre el derecho del pueblo palestino a la libre determinación, la resolución sobre los asentamientos israelíes y las resoluciones de seguimiento del incidente de la flotilla, en las sesiones de marzo y junio de 2011. Se abstuvo en el caso de las resoluciones sobre el seguimiento de la comisión de investigación Goldstone, así como la resolución sobre la situación de los derechos humanos en el TPO, incluida Jerusalén Oriental; la resolución sobre los derechos humanos en el Golán sirio ocupado; y la resolución sobre el seguimiento del incidente de la flotilla presentada en la sesión de septiembre de 2010.

Durante el período que va de julio de 2010 a junio de 2011, Francia copatrocinó todas las peticiones de sesiones especiales del Consejo (sobre Côte d’Ivoire, Libia y Siria) y la mayoría de las resoluciones propuestas en respuesta a situaciones de violaciones (entre ellas la resolución sobre el derecho del pueblo palestino a la libre determinación). El enfoque equilibrado de Francia frente a las situaciones de violaciones constituye un activo importante y la sitúa en una posición de fuerza para contrarrestar las acusaciones de doble rasero vertidas por otros países. No obstante, la reticencia de Francia a liderar iniciativas sobre situaciones en las que el país afectado no cooperó hizo que situaciones tales como la represión de las protestas en Bahréin no fueran abordadas por el Consejo. Lamentablemente, junto con otros Estados occidentales, Francia también ha mostrado poco interés en intervenir en situaciones como las de Afganistán e Iraq, donde la situación de los derechos humanos se ha deteriorado drásticamente durante el último año y el Consejo necesita tomar medidas urgentes.

Francia continuó promoviendo una serie de iniciativas temáticas importantes en las que ha participado tradicionalmente, entre ellas las relacionadas con las desapariciones forzadas, la detención arbitraria y la pobreza extrema. Ha trabajado en estas iniciativas de manera colaborativa con delegaciones de diferentes regiones. También ha promovido enérgicamente los mandatos de los nuevos procedimientos especiales sobre la libertad de reunión y la eliminación de la discriminación contra la mujer. La delegación francesa copatrocinó las resoluciones sobre la mortalidad materna, y los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género.

Durante el examen de la labor del Consejo, Francia apoyo activamente el desarrollo de nuevos mecanismos para mejorar la respuesta del Consejo a situaciones en países.

Ghana

La trayectoria de Ghana como una democracia africana establecida generó importantes expectativas acerca de su papel en el Consejo. Sin embargo, el desempeño de Ghana durante el último año como miembro del Consejo fue decepcionante, especialmente en cuanto a su respuesta a las situaciones en países. Los votos de Ghana durante el año fueron incoherentes y no reflejaron la nueva dinámica que se vivía en el seno del Consejo. Ghana pasó de abstenerse en relación con la renovación del mandato sobre Sudán en 2009 a votar en contra de esta medida en 2010. Y a pesar de la gravedad de la situación de los derechos humanos tanto en Irán como en Belarús, Ghana se abstuvo en ambas votaciones.

No obstante, un aspecto positivo fue que Ghana siguió votando a favor de la renovación del mandato del Relator especial sobre Corea del Norte y también votó a favor de la resolución adoptada durante la sesión especial sobre Siria. Ghana también promovió la petición de una sesión especial sobre Côte d’Ivoire, aunque no se sumó a otros países africanos, como Senegal y Zambia, en el apoyo a la petición de sesiones especiales sobre Siria y Libia.

Es encomiable que Ghana formara parte de los Estados africanos que copatrocinaron la resolución sobre la mortalidad materna. También fue uno de los signatarios y partidarios de la creación de un nuevo mandato del Relator especial sobre la libertad de reunión y asociación.

Con respecto a los valores tradicionales, Ghana votó a favor de la resolución y rechazó la resolución sobre los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género. Ghana no fue uno de los países que copatrocinaron la resolución para la creación del Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer, a pesar del amplio apoyo de muchos países africanos a esta iniciativa.

Japón

Japón es el patrocinador principal de las resoluciones sobre Camboya y Corea del Norte en el Consejo. Japón cuenta con una trayectoria sólida de votos en el Consejo. Votó a favor de todas las resoluciones sobre países que se sometieron a votación (Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria). Votó a favor de algunas de las resoluciones sobre el TPO e Israel. Su posición equilibrada y no selectiva es una ventaja. Copatrocinó las peticiones de sesiones especiales del Consejo celebradas entre julio de 2010 y junio de 2011.

Japón también copatrocinó resoluciones temáticas importantes como las relacionadas con la mortalidad materna, el establecimiento de un nuevo mandato de un relator especial sobre la libertad de reunión y asociación, la mesa redonda sobre las protestas pacíficas y la genética forense. Lamentablemente, Japón no copatrocinó la resolución para la creación del nuevo Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer. Sin embargo, votó a favor de la resolución sobre la orientación sexual y la identidad de género, y fue uno de los Estados que se opusieron de manera loable a la resolución sobre los valores tradicionales.

La actuación más ambigua de Japón fue en relación con la situación en Sri Lanka. Japón no ha planteado preocupaciones acerca de la cuestión de la rendición de cuentas en Sri Lanka, a pesar de la recomendación del grupo de expertos del Secretario General (respaldada también por la Alta Comisionada para los Derechos Humanos) de la necesidad de crear un mecanismo internacional independiente encargado de investigar los últimos meses del conflicto. Esta decisión contradice la posición formulada  en julio de 2010 por el Ministro de Relaciones Exteriores, Katsuya Okada, en la que Japón daría prioridad y abordaría cuestiones relacionadas con la “rendición de cuentas en materia de derechos humanos” a través del marco de la ONU. [140]

Jordania

Los votos de Jordania en el seno del Consejo han sido variados. [141] Jordania se destacó en su desempeño en respuesta a las situaciones relacionadas con su región y consolidó su participación en el Consejo desde la Primavera Árabe.

Jordania respaldó todas las resoluciones del Consejo sobre el TPO e Israel. En cuanto a otras cuestiones, sus votos son mucho menos previsibles, especialmente tratándose de resoluciones que se abordan situaciones de los derechos humanos en Estados miembros de la OCI. [142]

Jordania votó a favor de las resoluciones sobre Corea del Norte y Belarús, y copatrocinó las resoluciones sobre la cooperación técnica con Kirguistán y Túnez, que contaban con el consentimiento de los Estados afectados. Jordania se abstuvo en el caso de Irán y votó en contra de la renovación del mandato del experto independiente sobre Sudán. [143]

Jordania desempeña un papel importante con respecto a la situación en Libia. Copatrocinó la petición de una sesión especial sobre Libia en febrero de 2011 [144] e introdujo la resolución para la extensión del mandato de la comisión de investigación, durante el período de sesiones del Consejo de junio de 2011, en nombre de las Maldivas, Qatar y el Reino Unido. [145] Sin embargo, durante la sesión especial sobre Siria, Jordania se ausentó de la votación, junto con Angola, Bahréin y Qatar. [146]

Jordania ejerce una labor constructiva dentro de la Organización de la Conferencia Islámica y ha contribuido a las iniciativas de la OCI destinadas a lograr el consenso en torno a la cuestión de la discriminación por motivos religiosos. Su posición de apertura dentro de la OCI se refleja en su copatrocinio de la resolución sobre la mortalidad materna, la resolución sobre el VIH / SIDA en el período de sesiones de marzo de 2011 y la resolución sobre la promoción y la protección de los derechos humanos en el contexto de las protestas pacíficas. [147] Jordania votó con la OCI en contra de la resolución sobre la orientación sexual y la identidad de género, que calificó de divisiva, [148] y votó a favor de la resolución sobre los valores tradicionales. [149]

Maldivas

Maldivas ha invertido una energía considerable en el Consejo y ha defendido abiertamente la protección efectiva de los derechos humanos en el seno del Consejo. A pesar de contar con una pequeña delegación, su compromiso con los derechos humanos y la democracia la han motivado a participar, o tomar el liderazgo, en un número significativo de iniciativas a lo largo del año pasado. Maldivas formó parte del primer grupo de signatarios que solicitaron sesiones especiales sobre Côte d’Ivoire y Libia. Maldivas también copatrocinó las resoluciones sobre Irán, Túnez, Côte d’Ivoire, Libia y Kirguistán. [150]

Maldivas cuenta con una trayectoria sólida de votos en el Consejo. Votó a favor de todas las resoluciones sometidas a votación sobre situaciones en países (Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria). Apoyó las medidas del Consejo con respecto a Israel y el TPO. [151]

Desafortunadamente, Maldivas ha adoptado una posición lamentable sobre la situación de los derechos humanos en Sri Lanka, especialmente en relación con la cuestión de la rendición de cuentas. Maldivas se ha mostrado atípicamente reticente a respaldar las propuestas de la Alta Comisionada y del Grupo de Expertos del Secretario General de establecer un mecanismo internacional independiente encargado de investigar los últimos meses del conflicto. Su estrecha relación bilateral con Sri Lanka, y no las denuncias creíbles procedentes del país, ha condicionado esta posición. Maldivas debe replantear su posición con respecto a Sri Lanka con el fin de mantener la congruencia con su enfoque principista de derechos humanos en el seno del Consejo.

En cuanto a las cuestiones temáticas, Maldivas formó parte del grupo de Estados que lideraron las negociaciones para la creación del mandato de un relator especial sobre la libertad de reunión y asociación, y copatrocinó las resoluciones sobre la mortalidad materna, la promoción y la protección de los derechos humanos en el contexto de las protestas pacíficas, y la creación del mandato del Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer. [152]

Maldivas ejerce un papel constructivo dentro de la OCI y contribuyó a los debates internos acerca de la necesidad de adoptar una posición consensuada con respecto a la cuestión de la discriminación por motivos religiosos. Maldivas apoyó los esfuerzos de Pakistán de desarrollar una nueva resolución destinada a lograr el consenso, en lugar de la resolución sobre la difamación de las religiones. [153]

Durante el examen de la labor del Consejo, Maldivas propuso fórmulas innovadoras que ayudarían a intervenir en situaciones en las que el Estado afectado está dispuesto a cooperar con los mecanismos del Consejo. Por ejemplo, Maldivas sugirió que se institucionalizaran las reuniones informativas (briefings), en las que los Estados afectados podrían solicitar informar al Consejo de su situación interna. [154] Desafortunadamente, esta y otras propuestas creativas destinadas a mejorar la respuesta del Consejo a situaciones preocupantes fueron rechazadas por la mayoría de los Estados representados por el Movimiento de Países No Alineados.

A pesar de su sólida trayectoria de intervención positiva sobre muchas cuestiones en el seno del Consejo, Maldivas apoyó la resolución sobre los valores tradicionales y votó con la OCI en contra de la resolución sobre los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género. [155]

Mauricio

Mauricio es reconocido por su enfoque independiente, principista y equilibrado en el seno del Consejo. Desempeña un papel importante en el Consejo, a pesar de tener una delegación pequeña. Mauricio ha intervenido de manera constructiva en muchas negociaciones, especialmente las relacionadas con la necesidad de responder a situaciones de emergencia. Mauricio también se ha manifestado abiertamente acerca de la necesidad de que el Consejo actúe de manera no selectiva cuando responde a situaciones en países. Por ejemplo, durante la sesión especial sobre Siria, Mauricio intervino para recordar al Consejo que el no responder a otras situaciones en la región que justificaban de igual manera la atención del Consejo legitimaría las críticas sobre el doble rasero.

Mauricio fue uno de los países que copatrocinaron la sesión especial sobre Côte d’Ivoire, y votó a favor de las resoluciones sobre Corea del Norte, Belarús y Siria. También ha votado a favor de todas las resoluciones relacionadas con Israel y el TPO. Su historial se vio empañado a causa de sus abstenciones sobre la renovación del mandato del experto sobre Sudán y la resolución para la creación de un nuevo Relator especial sobre Irán. Es difícil entender estos votos, teniendo en cuenta la gravedad de la situación de los derechos humanos en ambos países y la necesidad de que el Consejo siga involucrado e informado sobre los acontecimientos en dichos países, incluso con fines de asesoramiento. La decisión de Mauricio de no votar a favor de la creación del mandato de un relator especial sobre Irán es especialmente decepcionante, dado el terrible historial del país en materia de cooperación con los procedimientos especiales del Consejo. [156] Mauricio se ha manifestado con frecuencia sobre la necesidad de que los Estados refuercen su cooperación con los mecanismos del Consejo para formar un verdadero diálogo; sin embargo, Mauricio no considero suficientemente grave la situación de los derechos humanos en Irán y su falta de cooperación con el Consejo para votar a favor de la creación del mandato de un relator especial.

Mauricio ha tenido una participación más importante en las negociaciones temáticas. Copatrocinó la resolución sobre la mortalidad materna y la resolución presentada por Brasil acerca del derecho a la salud. Su voluntad de rechazar la resolución sobre los valores tradicionales es digna de reconocimiento, ya que fue el único país africano que lo hizo. Mauricio también adoptó una posición de principios al votar a favor de la resolución sobre la orientación sexual y la identidad de género.

México

México cuenta con una delegación especialmente activa e influyente en el seno del Consejo. Ha promovido una serie de iniciativas importantes, entre ellas las relacionadas con los derechos humanos de los migrantes y la lucha contra el terrorismo. La delegación mexicana participa de manera activa en todas las negociaciones importantes del Consejo y tiene una gran trayectoria diplomática en el Consejo impulsada por el embajador Luis Alfonso de Alba (que fue el primer presidente del Consejo) y heredada y cultivada por su sucesor, el embajador Juan José Gómez Camacho.

México lideró las iniciativas para el establecimiento del Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer, junto con Colombia. También formó parte del grupo inicial de Estados de varias regiones que apoyaron la resolución para la creación de un nuevo Relator especial sobre la libertad de reunión y asociación. [157] Junto con países como Argentina y Brasil, ha ejercido una labor de promoción en el área de la no discriminación, tendiendo puentes y buscando puntos de encuentro entre las delegaciones. La delegación de México demostró un liderazgo especial con respecto a la cuestión de los valores tradicionales y respondió para apaciguar preocupaciones relacionadas con la resolución sobre los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género. En estas negociaciones, México ha intentado defender las normas internacionales afirmando enérgicamente la necesidad de respetar los principios de la universalidad y la no discriminación. Es encomiable su voluntad de rechazar la resolución sobre los valores tradicionales, ya que fue el único Estado miembro latinoamericano que lo hizo.

México cuenta con una trayectoria generalmente positiva de votos en el seno del Consejo. [158] Votó a favor de la mayoría de las resoluciones sobre países específicos, aunque se abstuvo en el caso de Belarús y de las resoluciones sobre el seguimiento de la guerra de Gaza. En el caso de Belarús, México argumentó que su abstención no era una muestra de indiferencia frente a las violaciones en país, sino que se debía más bien al hecho de que la UE no había podido reflejar totalmente sus preocupaciones en el texto de la resolución. Sin embargo, los cambios propuestos finalmente por la UE sí permitieron a una serie de países latinoamericanos afines a México a apoyar la resolución, entre ellos Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. [159]

México fue uno de los copatrocinadores iníciales de las sesiones especiales sobre Siria, Libia y Côte d’Ivoire. Desempeñó un papel esencial de incidencia para que el Consejo recomendara la suspensión de la membrecía de Libia y ofreció argumentos convincentes durante las negociaciones de esta resolución. [160] Fue uno de los tan sólo tres países latinoamericanos que copatrocinaron la resolución para extender el mandato de la comisión de investigación sobre Libia, durante el período de sesiones del Consejo de junio de 2011. [161]

México ha defendido firmemente las mejoras institucionales en el seno del Consejo. Junto con Nigeria, Suiza, Tailandia y Ucrania, encabezó las negociaciones para institucionalizar la Oficina de la Presidencia del Consejo. [162] México también ha influido en los debates relacionados con la independencia de los procedimientos especiales y la OACNUDH.

Durante el examen de la labor del Consejo, México fue uno de los países que intentó promover propuestas positivas para superar el problema de la selectividad y el doble rasero. Propuso, junto con Argentina, Chile y Perú, un mecanismo mediante el cual el Consejo examinaría las situaciones sometidas formalmente a su consideración por la Alta Comisionada. [163] Aunque muchos Estados apoyaron esta propuesta, no recabó el respaldo requerido en ese momento para formar parte del documento final del examen.

Nigeria

Nigeria ejerció de coordinador del grupo africano durante el período de julio de 2010 a junio de 2011. Muchas de sus intervenciones en el seno del Consejo reflejaron las posiciones del grupo africano, más que su posición nacional. Por lo tanto, es difícil analizar totalmente la posición de Nigeria en el Consejo y distinguirla de su papel de coordinador.

Nigeria tiene una trayectoria de votos decepcionante, especialmente en el caso de las situaciones en países. [164] Nigeria votó en contra de las resoluciones sobre Sudán y Belarús y se abstuvo en las votaciones sobre Corea del Norte, Irán y Siria. Tuvo un enfoque selectivo, ya que sólo votó a favor de la acción del Consejo en el caso del TPO e Israel.

Nigeria sólo respaldó las medidas tomadas por el Consejo con respecto a situaciones en países cuando las resoluciones correspondientes se adoptaron por consenso o sin votación y, salvo en el caso del TPO, cuando no hubo oposición a la iniciativa. Por consiguiente, cuando se convocó una votación, invariablemente Nigeria votó en contra o se abstuvo, sin tener en cuenta los méritos del caso. [165] Este enfoque es lamentable y contrario al mandato del Consejo, que exhorta a los Estados a “ocuparse de las situaciones en que se violen los derechos humanos, incluidas las violaciones graves y sistemáticas”, contribuir a la prevención de las violaciones y responder inmediatamente a las emergencias. El rechazo o la abstención de Nigeria en relación con todas las iniciativas sobre países específicos propuestas en el Consejo lo convierten en uno de los países africanos con la peor trayectoria de votos en términos de respuesta a situaciones de violaciones y emergencias.

La trayectoria negativa en la votación de Nigeria con respecto a las situaciones preocupantes en materia de derechos humanos en el Consejo es contradictoria con su labor activa de defensa del estado de derecho y los derechos humanos en la región de la CEDEAO.

La posición del grupo africano es de sólo apoyar la adopción de una resolución sobre un país africano si dicho país está de acuerdo con la resolución. [166] En este sentido, en nombre del grupo africano, Nigeria propuso varias resoluciones sobre países específicos para su adopción, porque contaban con el consentimiento del Estado afectado, entre ellas las resoluciones sobre Somalia, Côte d’Ivoire, Burundi, RDC y Guinea. Aunque es comprensible el deseo de contar con una posición común de grupo, la responsabilidad del Consejo de cumplir su mandato no desaparece cuando un país no está dispuesto a cooperar; de hecho, los Estados especialmente intransigentes suelen ser aquellos en los que la intervención del Consejo está más justificada.

Con respecto a las cuestiones temáticas, es loable que Nigeria formara parte del grupo inicial de promotores de varias regiones de la iniciativa para la creación de un relator especial sobre la libertad de reunión y asociación, y que promoviera la cuestión de la discriminación racial en el seno del Consejo. [167] Desafortunadamente, Nigeria no copatrocinó la resolución para la creación del Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer, a pesar del amplio apoyo de muchos países africanos a esta iniciativa. [168] Tampoco copatrocinó la resolución sobre la mortalidad materna, presentada por Nueva Zelandia, Colombia y Burkina Faso, y respaldada por 18 países africanos. [169]

La trayectoria de Nigeria fue especialmente deficiente con respecto a las iniciativas temáticas sobre los valores tradicionales y sobre la orientación sexual y la identidad de género. Nigeria copatrocinó la resolución sobre los valores tradicionales y votó a favor de ella. [170] Nigeria rechazó enérgicamente la iniciativa de Sudáfrica y Brasil sobre los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género. [171] En una intervención ante el Consejo, el delegado nigeriano acusó a Sudáfrica de romper la tradición del grupo africano al proponer una resolución sin el respaldo del mismo, [172] un argumento que da preeminencia a la necesidad de la solidaridad del grupo por encima de la responsabilidad del Consejo de ayudar a proteger a los que se enfrentan a abusos contra los derechos humanos.

Noruega

Noruega es un facilitador y tiende puentes en el Consejo. Sus prioridades temáticas en el Consejo incluyen la protección de los defensores de los derechos humanos y la cuestión de las empresas y los derechos humanos, las que promueve mediante cuidadosas negociaciones con un grupo amplio de Estados.

Noruega mantiene una posición no selectiva cuando se trata de responder a las situaciones en países en el seno del Consejo y cuenta con una trayectoria sólida de votos. Votó a favor de las resoluciones sobre Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria, y copatrocinó todas las peticiones de sesiones especiales del Consejo (sobre Côte d’Ivoire, Libia y Siria). [173] También copatrocinó la mayoría de las resoluciones relacionadas con situaciones de violaciones (entre ellas las resoluciones sobre el derecho del pueblo palestino a la libre determinación y la resolución sobre los asentamientos israelíes). Votó a favor de algunas de las resoluciones sobre el TPO e Israel, [174] aunque se abstuvo en el caso de las resoluciones relacionadas con el seguimiento de la investigación Goldstone. Noruega también se abstuvo en la votación de la resolución sobre la situación de los derechos humanos en el TPO; incluida Jerusalén Oriental, la resolución sobre los derechos humanos en el Golán sirio ocupado y la resolución sobre el seguimiento del incidente de la flotilla en el 15º período de sesiones, expresando su preocupación por la duplicación de esfuerzos con la comisión de investigación sobre el incidente del Secretario General de la ONU. [175]

La posición no selectiva de Noruega frente a las situaciones en países constituye un activo importante y la sitúa en una posición de fuerza para contrarrestar las acusaciones de doble rasero vertidas por otros países. No obstante, Noruega ha demostrado un liderazgo insuficiente a la hora de responder a situaciones de violaciones en el mundo, y se ha limitado a apoyar causas promovidas por otros. La falta de un liderazgo constructivo de una gama más diversa de actores en el Consejo, entre ellos Noruega, tiene como consecuencia la limitación del número de situaciones a las que puede responder eficazmente el Consejo. El Consejo no debería tener que recurrir al mismo grupo restringido de Estados cada vez que responde a situaciones de violaciones. Esta práctica no sólo plantea dificultades debido a los recursos limitados de las delegaciones para impulsar iniciativas, sino que también conlleva riesgos políticos y expone al Consejo a la selectividad y las acusaciones de politización. Incluso durante el examen de la labor del Consejo, Noruega no presentó ninguna propuesta destinada a mejorar la respuesta del Consejo a las situaciones en países, a pesar del terrible historial del Consejo en ese entonces. Noruega tampoco desempeñó un papel suficientemente activo para respaldarlas propuestas presentadas por Estados como Argentina, Chile y Perú, cuyo objetivo era abordar las debilidades del Consejo en esta área.

La fuerza de la diplomacia de Noruega ha sido mayor en relación con las cuestiones temáticas. Entre julio de 2010 y junio de 2011, Noruega copatrocinó las resoluciones sobre la mortalidad materna, la salud y los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género, la libertad de reunión y asociación, el derecho a las protestas pacíficas, la eliminación de la discriminación contra la mujer y la genética forense y los derechos humanos. Votó en contra de la resolución sobre los valores tradicionales.

Noruega fue también el principal patrocinador y facilitador de las complejas negociaciones de la resolución sobre las empresas y los derechos humanos. Durante la adopción de la resolución, que creó el nuevo mandato del Grupo de trabajo sobre las empresas y los derechos humanos, Noruega recordó la compleja historia de la iniciativa en el seno de la ONU, que se había caracterizado por las profundas divisiones entre las partes interesadas. Sin embargo, aunque Noruega logró  reconciliar las divergencias que existían entre los Estados en relación con esta cuestión, no consiguió negociar un texto que satisficiera también las aspiraciones de las ONG, las víctimas y sus representantes. [176]

Pakistán

Pakistán desempeña un papel destacado en el Consejo. La mayoría de sus intervenciones en el Consejo son hechas en nombre de la OCI, y no a título nacional, por lo que es difícil analizar la posición nacional de Pakistán sin relacionarla con su función de coordinador y portavoz de la OCI.

Las principales prioridades de Pakistán y la OCI en el seno del Consejo incluyen la promoción de iniciativas con respecto a la situación en Israel y el TPO, y la salvaguardia de los valores religiosos y culturales.

Durante varios años Pakistán patrocinó una resolución sobre difamación de las religiones en el Consejo. Esta resolución polarizó los debates sobre la religión y los derechos humanos en el seno del Consejo, ya que socavaba las garantías existentes en materia de derechos humanos con respecto a la libertad de expresión, la libertad de religión y la no discriminación. [177] Durante el período de sesiones del Consejo de marzo de 2011, Pakistán acordó intentar una nueva estrategia en torno a la cual se podría desarrollar un consenso. El reto durante las negociaciones que llevaron a la adopción del nuevo texto fue redactar una resolución que planteara una firme respuesta internacional para luchar contra la discriminación contra las personas y los grupos por motivos religiosos y reflejara a la vez claramente el derecho internacional en materia de derechos humanos. Pakistán negoció con éxito dicho texto, junto con la OCI, Estados Unidos y el Reino Unido, y se adoptó una resolución consensuada. [178] Se trató de un cambio positivo en el enfoque de Pakistán, que demostró su flexibilidad y su compromiso de colaborar para luchar contra la discriminación.

Durante la sesión especial de febrero de 2011 sobre Libia, el embajador paquistaní Zamir Akram se pronunció en nombre de la OCI acerca de la importancia de la Primavera Árabe. Citó el Corán y señaló que: “cuando se inflige una injusticia grave, no se puede culpar a aquellos que defienden sus derechos” y que “la culpa reside en los que oprimen al pueblo y causan desorden en la Tierra”. Habló de la llegada de un nuevo amanecer y señaló que la comunidad internacional tendrá que “prestar atención a las voces de los pueblos musulmanes y no sólo de sus líderes”. [179]

A pesar de su discurso inspirador en el seno del Consejo, tan sólo dos meses después, el embajador Akram se opuso a la adopción de una resolución durante la sesión especial sobre Siria que fue convocada en respuesta al asesinato (en ese momento) de más de 300 manifestantes por parte de las fuerzas de seguridad sirias y la represión de las manifestación por todo el país. La principal objeción expresada por Pakistán fue que la situación de Siria no era única y que no se justificaba aislar el caso. Akram calificó la resolución del Consejo sobre Siria de injerencia en los asuntos internos y Pakistán votó en contra de la misma. [180]

De manera general, Pakistán es uno de los Estados miembros que más expresa oposición a la intervención del Consejo en situaciones en países. [181] Pakistán se ha opuesto a todas las resoluciones sobre países que se enfocan en miembros de la OCI que se oponen a la acción del Consejo. Entre julio de 2010 y junio de 2011, Pakistán votó en contra de las resoluciones sobre Sudán, Irán y Siria. Durante estas votaciones, expresó su escepticismo acerca de los mandatos sobre países, las resoluciones condenatorias y los intentos de abordar estas situaciones fuera del ámbito del EPU. [182] Se abstuvo en el caso de las resoluciones sobre Corea del Norte y Belarús. [183] Aunque Pakistán suele denunciar todas las resoluciones condenatorias, al igual que Cuba, hace una excepción cuando se trata de Israel y el TPO. [184] De hecho, Pakistán patrocinó todas las resoluciones sobre Israel y el TPO presentadas el año pasado, y no copatrocinó ninguna otra resolución sobre un país específico ni las peticiones de ninguna de las sesiones especiales convocadas durante este período, lo que demostró la selectividad de su intervención en el seno del Consejo. [185]

Pakistán se opone a las resoluciones sobre cuestiones que considera contrarias o una amenaza para la cultura islámica. Se disoció del consenso con respecto a la resolución sobre la mortalidad materna [186] y planteó su preocupación acerca de la resolución sobre el VIH / SIDA. [187] Durante las negociaciones sobre la creación de un mandato para el Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer, Pakistán apoyó una enmienda presentada por Arabia Saudita que habría limitado las obligaciones de los Estados de eliminar la discriminación al cumplimiento de las obligaciones en materia de derechos humanos asumidas afirmativamente por cada Estado, por ejemplo mediante la ratificación de la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. [188] La enmienda fue rechazada.

En nombre de la OCI, Pakistán también pidió que se votara la resolución sobre la orientación sexual y la identidad de género. Expresó las preocupaciones de la OCI de que “el proyecto de resolución intenta debatir cuestiones relacionadas con la conducta y las preferencias de las personas y no tiene nada que ver con los derechos humanos fundamentales”. [189] Pakistán promovió y copatrocinó la resolución sobre los valores tradicionales de la humanidad. [190]

Pakistán se opuso también a otras iniciativas importantes no relacionadas con los valores sociales o religiosos. Lamentablemente, fue uno de los cinco Estados (junto con China, Cuba, Libia y Rusia) que se disociaron del consenso en relación con la resolución para el establecimiento del mandato del Relator especial sobre las libertades de reunión y asociación. [191] Pakistán justificó su posición declarando su oposición a la proliferación de mandatos y su preocupación por la posible duplicación del mandato con el mandato de otras organizaciones internacionales, como la Organización Internacional del Trabajo. [192] Durante el examen, Pakistán se opuso firmemente a las propuestas destinadas a mejorar la capacidad de respuesta del Consejo a las emergencias y las situaciones de violaciones de los derechos humanos. [193]

Reino Unido

El Reino Unido ha participado activamente en el Consejo y se involucró de cerca en varias negociaciones importantes a lo largo del año pasado, entre ellas las relacionadas con la acción del Consejo en Libia. El Reino Unido también desempeñó un papel importante en las negociaciones con la OCI para desarrollar un consenso en torno a la cuestión de la religión y la discriminación (véase la sección sobre la interrupción de la resolución sobre la difamación de las religiones).

El Reino Unido y Francia han sido los Estados de la UE que más han logrado movilizar más al Consejo y a la UE en respuesta a situaciones en países. En el proceso se han enfrentado con frecuencia a obstáculos políticos y burocráticos en el seno de la UE. Dichos obstáculos retrasan la intervención de la UE en respuesta a situaciones preocupantes o menoscaban la capacidad de la UE para emprender iniciativas en estos casos.

El Reino Unido cuenta con una trayectoria sólida de votos en el Consejo. Intervino activamente en las negociaciones que llevaron a la adopción de las resoluciones sobre Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria, y votó a favor de ellas. Durante el período de julio de 2010 y junio de 2011, también copatrocinó todas las peticiones de sesiones especiales del Consejo (sobre Côte d’Ivoire, Libia y Siria) y la mayoría de las resoluciones propuestas en respuesta a situaciones en países. Su estrategia sobre Libia incluyó facilitar la creación de un grupo de copatrocinadores de varias regiones liderado por Jordania, que solicitó la extensión del mandato de la comisión de investigación. Los esfuerzos dedicados a esta negociación dieron fruto, ya que la resolución se adoptó por consenso en el período de sesiones del Consejo de junio de 2011.

El Reino Unido votó a favor de las algunas de las resoluciones sobre el TPO e Israel, en concreto la resolución sobre el derecho del pueblo palestino a la libre determinación y las resoluciones sobre los asentamientos israelíes y el seguimiento del incidente de la flotilla (aprobadas en las sesiones de marzo de 2011 y junio de 2011), aunque se abstuvo en el caso de las resoluciones sobre el seguimiento de la investigación Goldstone; la situación de los derechos humanos en el TPO, incluida Jerusalén Oriental; los derechos humanos en el Golán sirio ocupado; y la resolución de septiembre de 2010 sobre el seguimiento del incidente de la flotilla. En este último caso, el Reino Unido lamentó el carácter desequilibrado de la resolución, que no incluyó la responsabilidad de Hamas de investigar de manera creíble las denuncias formuladas con él.

La posición generalmente equilibrada del Reino Unido frente a las situaciones preocupantes constituye un activo importante y la sitúa en una posición de fuerza para contrarrestar las acusaciones de doble rasero vertidas por otros países. Sin embargo, el Reino Unido no ejerció presión para que el Consejo respondiera a la represión de las protestas pacíficas en Bahréin y Yemen, lo que constituye una incongruencia grave. La falta de voluntad política del Reino Unido para ofrecer su apoyo en estos casos contribuyó a que el Consejo no pudiera actuar de manera rápida y eficaz. Lamentablemente, el Reino Unido también ha mostrado poco interés en intervenir en situaciones como las de Afganistán e Iraq, donde la situación de los derechos humanos se ha deteriorado drásticamente durante el último año y el Consejo necesita tomar medidas urgentes.

Entre julio de 2010 y junio de 2011, el Reino Unido copatrocinó varias resoluciones temáticas, entre ellas las relacionadas con la mortalidad materna, la orientación sexual y la identidad de género, la genética forense, el establecimiento de una mesa redonda sobre las protestas pacíficas y la creación del mandato de un relator especial sobre la libertad de reunión y asociación.

Durante las negociaciones en el seno del Consejo, el Reino Unido ha defendido de manera firme y principista la independencia de los procedimientos especiales y de la OACNUDH.

República de Corea (Corea del Sur)

Corea del Sur tuvo una trayectoria de votos sólidos y coherentes durante el año pasado. Votó a favor de todas las resoluciones sobre países que se sometieron a votación (Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria), así como de algunas de las resoluciones sobre el TPO e Israel. El voto de Corea del Sur sobre Irán fue especialmente significativo, dado su tradicional abstención en las votaciones de la resolución sobre Irán en el seno de la Asamblea General de la ONU.

Corea del Sur copatrocinó la petición de las sesiones especiales sobre Siria y Côte d’Ivoire, así como varias resoluciones sobre situaciones en países. Corea del Sur también copatrocinó varias iniciativas temáticas importantes como la resolución sobre la mortalidad materna, el nuevo mandato del Relator especial sobre la libertad de reunión y asociación, la mesa redonda sobre las protestas pacíficas, la creación de un nuevo Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer y la resolución sobre genética forense. La delegación votó a favor de la resolución sobre la orientación sexual y la identidad de género, y fue uno de los Estados que se opusieron encomiablemente a la resolución sobre los valores tradicionales.

La intervención positiva de Corea del Sur en el Consejo debe consolidarse a través de un mayor protagonismo en la labor del Consejo, en particular demostrando un mayor liderazgo en la toma de iniciativas. Su posición relativamente equilibrada y no selectiva, combinada con su trayectoria coherente de votos, la sitúan en una posición estratégica para demostrar más liderazgo en la movilización de la respuesta del Consejo a situaciones en países, con el fin de que pueda repartirse la responsabilidad de dichas iniciativas más allá de los pocos Estados que asumen regularmente esa función.

Rusia

Rusia se opone firmemente a las resoluciones y procedimientos especiales sobre países específicos. A pesar del mandato explícito del Consejo de abordar y prevenir las situaciones de violaciones y responder rápidamente a las emergencias, Rusia rechaza los intentos en el Consejo de responder a este aspecto de su mandato.

Rusia votó en contra de todas las iniciativas sobre países específicos sometidas a votación en el Consejo, salvo en el caso de Israel y el TPO. Rechazó la extensión del mandato del experto sobre Sudán y del Relator especial sobre Corea del Norte, y votó en contra de la resolución para la creación de un relator especial sobre Irán. Durante la adopción de la resolución sobre Belarús, la delegación rusa, que también votó en contra de la misma, denunció que la práctica de adoptar resoluciones “críticas hacia los países” era contraproducente. [194] Durante la sesión especial sobre Siria, Rusia rechazó la resolución que solicitaba a la OACNUDH que investigara la situación. Calificó la resolución de injerencia en los asuntos internos. [195] Incluso en el caso de la resolución sobre Birmania, adoptada por consenso en el seno del Consejo, Rusia declaró que la resolución era un ejemplo más de “una estrategia unilateral politizada” contraria al espíritu de cooperación. [196] Rusia se disoció del consenso.

La oposición incansable de Rusia a las medidas sobre situaciones en países es contraria al mandato del Consejo. Durante el examen de la labor del Consejo, Rusia defendió un aumento del umbral para que el Consejo respondiera a dichas situaciones, y propuso que el Consejo requiera una mayoría de dos tercios (en lugar de una mayoría simple) para aprobar la creación de nuevos mandatos de relatores especiales y expertos independientes sobre países específicos. [197] Rusia argumentó que el EPU debería ser el único mecanismo de examen de la situación de los derechos humanos en un país.

La única excepción a la posición de Rusia con respecto a las situaciones de violaciones es el caso de Israel y el TPO, en el que votó a favor de todas las resoluciones consideradas por el Consejo en este período. Para no parecer selectivo, Rusia argumenta que las resoluciones sobre el TPO e Israel no son resoluciones sobre situaciones en países, sino temáticas y enfocadas en el tema de la ocupación. Sin embargo, el mandato del Consejo de abordar violaciones no se limita a las situaciones de ocupación.

La principal iniciativa de Rusia en el seno del Consejo ha sido la resolución sobre los valores tradicionales. Al introducir la resolución en el Consejo, Rusia insistió en que “subrayar la conexión entre los valores tradicionales y los derechos humanos hace posible fortalecer el reconocimiento de los derechos humanos”. [198] Agregó que cada Estado tiene el “derecho a desarrollar su propio concepto de los derechos humanos”. [199] Respondió a las críticas en el sentido de que la resolución socavaría la universalidad señalando que el propósito principal de la iniciativa es asegurar “una aceptación realmente universal de los derechos humanos”. [200]

Con respecto a las cuestiones temáticas, Rusia votó en contra de la resolución sobre los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género. Fue una de las seis delegaciones que criticaron el establecimiento del mandato de un relator especial sobre la libertad de reunión y asociación por la supuesta duplicación de funciones. Rusia copatrocinó la resolución sobre las empresas y los derechos humanos. Junto con Argelia, Colombia y España, Rusia ha defendido que se preste mayor atención en el Consejo a la cuestión del terrorismo y los derechos humanos.

Senegal

La intervención de Senegal con respecto a las situaciones en países en el seno del Consejo ha sido variada, aunque mejoró significativamente a lo largo del año pasado. Senegal votó a favor de las resoluciones tanto sobre Irán como sobre Siria [201] y fue uno de los copatrocinadores de la resolución para extender el mandato de la comisión de investigación sobre Libia. [202] Es encomiable que los dos únicos Estados africanos que copatrocinaron todas las peticiones de sesiones especiales celebradas durante este período (sobre Côte d’Ivoire, Libia y Siria) fueran Senegal y Zambia. [203] Esto indica una cierta determinación y compromiso por parte de Senegal de implementar el mandato del Consejo de responder con rapidez y eficacia a las situaciones de emergencia.

Desafortunadamente Senegal se abstuvo en la votación sobre Corea del Norte y sobre la situación en Belarús. [204] Durante el período de sesiones del Consejo de septiembre de 2010, Senegal votó en contra de la renovación del mandato del experto sobre Sudán, tomando la decisión decepcionante de cambiar su posición de la sesión de junio 2009, de abstenerse. [205] En calidad de miembro de la OCI, Senegal votó a favor de todas las resoluciones acerca de la situación de los derechos humanos en el TPO e Israel.

Senegal ha apoyado una serie de iniciativas temáticas importantes en el seno del Consejo. Entre julio de 2010 y junio de 2011, fue uno de los Estados de África que copatrocinaron la resolución sobre la mortalidad materna, y también copatrocinó las resoluciones adoptadas durante las sesiones de septiembre de 2010 y junio de 2011 sobre el derecho a la salud. Senegal se sumó de manera loable al grupo de países que apoyaron la creación de un nuevo mandato del Relator especial sobre la libertad de reunión y asociación. [206]

Desafortunadamente, Senegal no formó parte de los países africanos que patrocinaron el mandato para la creación del Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer. [207] Senegal votó a favor de la resolución sobre los valores tradicionales y, junto con la OCI, votó en contra de la resolución sobre la orientación sexual y la identidad de género. [208]

Sudáfrica

Sudáfrica encabezó la iniciativa histórica sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género en el período de sesiones de junio de 2011, demostrando su capacidad para ofrecer un liderazgo progresista y marcar la diferencia en los debates difíciles del Consejo. [209] La intervención de Sudáfrica con respecto a la resolución se produjo después de años de posiciones inquietantes e incoherentes en el seno de la ONU con respecto a la cuestión de la orientación sexual y la identidad de género. El cambio de posición de Sudáfrica fue el resultado del diálogo abierto sobre este tema mantenido por el país con su propia sociedad civil. La voluntad de Sudáfrica de mantenerse firme en sus principios y demostrar flexibilidad en las negociaciones fue esencial para su éxito. Su alianza con Estados con ideas afines, como Brasil, también fue fundamental para lograr que esta iniciativa llegara a término, a pesar de la oposición de un gran número de países dentro del grupo africano.

Sudáfrica continuó desempeñando un papel de liderazgo en los debates relacionados con el racismo, la xenofobia, la discriminación y la intolerancia, y ha dado prioridad a los temas de la pobreza, los mercenarios y las empresas de seguridad privada en el seno del Consejo.

A pesar de su trayectoria convincente como Estado que respecta generalmente los derechos humanos después de su lucha por estos derechos, Sudáfrica ha mantenido una participación discreta en términos del trabajo del Consejo relacionado con las situaciones en países. Sudáfrica ha demostrado cierto escepticismo con respecto a las medidas del Consejo sobre situaciones en países y, en el pasado, ha desempeñado un papel muy poco útil en relación con dichas iniciativas. Suele denunciar el doble rasero, pero hasta ahora no ha procurado asegurarse de que las situaciones ignoradas por el Consejo reciban la atención que merecen. Como Estado observador, Sudáfrica no votó durante el período examinado en este informe.

La participación de Sudáfrica en el proceso de examen de la labor del Consejo también demostró cierta ambigüedad: su declaración en la apertura de la primera sesión del Grupo de trabajo para el examen de la labor del Consejo de Derechos Humanos, así como una serie de propuestas constructivas para mejorar la labor del Consejo presentadas durante esta sesión, [210] contrastaron con una intervención menos decidida para promover estas ideas en las últimas fases del proceso de examen. Aunque defendió que el Consejo desarrollara una estrategia centrada en las necesidades de las víctimas y la no selectividad, Sudáfrica se dedicó a rechazar propuestas que abordaban la cuestión de la selectividad y la necesidad de responder rápidamente a situaciones preocupantes.

Suiza

Suiza está firmemente comprometido con el desarrollo institucional del Consejo y sus mecanismos. También es un defensor acérrimo de la independencia de los procedimientos especiales y la OACNUDH. Suiza participa activamente en el Consejo e interviene en todos los debates temáticos importantes. Además colabora con otros miembros para promover la cuestión de la justicia transicional.

A pesar de su papel relativamente destacado en el seno del Consejo, Suiza se ha mostrado más indecisa que en el pasado a la hora de asumir un liderazgo en responder a situaciones de violaciones en países. Su posición cautelosa contrasta con el entorno más favorable a la intervención en estas situaciones que se ha desarrollado en el Consejo. Dada su posición coherente y no selectiva y su sólido historial de votos, Suiza está bien posicionado para liderar iniciativas sobre países específicos que no hayan sido promovidas por otros miembros.

Durante el transcurso de varias semanas, Suiza intentó movilizar el apoyo requerido para  organizar una sesión especial sobre la protección de los derechos humanos en el contexto de la Primavera Árabe. Sin embargo, tuvo dificultades para recabar el apoyo suficiente que le diera confianza para seguir adelante con la iniciativa y no demostró la resolución necesaria para poner a prueba públicamente la voluntad de sus aliados occidentales, africanos y árabes llevando adelante la iniciativa. De haber logrado su objetivo, Suiza habría resuelto el problema de la selectividad del Consejo en el trato que acordó a la Primera Árabe, en particular la falta de respuesta a las violaciones de derechos humanos cometidas en Bahréin y Yemen. Suiza optó en cambio por un enfoque global y temático, lo que también resulta útil, pero no resuelve el problema. Suiza negoció con éxito una resolución que instó al Consejo a organizar una mesa redonda durante el período de sesiones de septiembre de 2011 acerca de la promoción y la protección de los derechos humanos en el contexto de las protestas pacíficas.

Suiza votó a favor de las resoluciones sobre Sudán, Corea del Norte, Irán, Belarús y Siria, y copatrocinó todas las peticiones de sesiones especiales del Consejo (sobre Côte d’Ivoire, Libia y Siria). También copatrocinó la mayoría de las resoluciones relacionadas con situaciones de violaciones (entre ellas las resoluciones sobre el derecho del pueblo palestino a la libre determinación y la resolución sobre los asentamientos israelíes).

Votó a favor de algunas de las resoluciones sobre el TPO e Israel, aunque se abstuvo en el caso de la resolución presentada en el período de sesiones de marzo de 2011 sobre el seguimiento de la investigación Goldstone. [211] Suiza se abstuvo también de votar la resolución sobre el seguimiento del comité de expertos sobre la situación de las investigaciones sobre las alegaciones contenidas en el informe Goldstone durante el período de sesiones de septiembre de 2010, al citar el carácter desequilibrado de la resolución. Durante la votación, Suiza se lamentó de que la resolución no exhortara a todas las partes, incluidas las autoridades de facto de Gaza, a que adoptarán todas las medidas necesarias para enjuiciar a los responsables de violaciones del derecho internacional. Suiza también se abstuvo en el caso de la resolución sobre los derechos humanos en el Golán sirio ocupado y la resolución sobre el seguimiento del incidente de la flotilla en el período de sesiones de septiembre de 2010, expresando su preocupación porque la resolución no hacía referencia al grupo de expertos del Secretario General de la ONU.

Suiza patrocinó muchas de las iniciativas temáticas importantes negociadas durante el período de julio de 2010 a junio de 2011, entre ellas las relacionadas con la mortalidad materna, la salud y los derechos humanos, el VIH / SIDA y los derechos humanos, la creación del mandato de un relator especial sobre la libertad de reunión y asociación, la orientación sexual y la identidad de género, el establecimiento del Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer, la genética forense y la creación de la Oficina de la Presidencia del Consejo de Derechos Humanos.

Tailandia

El embajador Sihasak Phuangketkeow de Tailandia ejerció de presidente del Consejo durante su quinto año de funcionamiento, que abarcó las sesiones  septiembre de 2010, marzo de 2011, y junio de 2011. Su presidencia coincidió con el primer año de Tailandia como miembro del Consejo.

El papel de Tailandia en el Consejo puede describirse como constructivo en relación con las negociaciones temáticas, en las que Tailandia ha mantenido generalmente una posición progresista y principista con respecto a los derechos humanos. Tailandia copatrocinó la resolución sobre la mortalidad materna y todas las resoluciones adoptadas entre julio de 2010 y junio de 2011 en materia de salud y derechos humanos, entre ellas la relacionada con el VIH / SIDA. También copatrocinó la nueva resolución para la creación del nuevo mandato del Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer, así como la resolución de consenso presentada por la OCI en sustitución de la polémica resolución sobre la difamación de las religiones.

Es digno de elogio que Tailandia votara a favor de la resolución sobre la orientación sexual y la identidad de género. Sin embargo, Tailandia también respaldó la resolución sobre los valores tradicionales.

Tailandia demostró mucho menos compromiso con el mandato del Consejo de responder a las emergencias en materia de derechos humanos y abordar las violaciones. Tailandia no copatrocinó ninguna de las peticiones de sesiones especiales presentadas a lo largo del año pasado (sobre Côte d’Ivoire, Libia y Siria) y sólo copatrocinó dos resoluciones sobre países específicos (Somalia y Côte d’Ivoire), ambas adoptadas por consenso.

La posición ambivalente de Tailandia con respecto a las situaciones de violaciones es muy preocupante. A excepción del caso del TPO e Israel, Tailandia se abstuvo en la gran mayoría de las votaciones sobre situaciones en países durante el año pasado. Se abstuvo en relación con la decisión de crear el mandato de un experto independiente sobre Sudán y el nuevo relator especial sobre Irán. También se abstuvo cuando el Consejo pidió a la OACNUDH que investigara las violaciones de los derechos humanos en Siria y siguiera la situación en Belarús. Una excepción a esta posición fue la decisión de Tailandia de votar a favor de la resolución sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte, un gesto importante debido a que Tailandia se había abstenido tradicionalmente en relación con esta cuestión en el seno de la Asamblea General de la ONU.

Teniendo en cuenta su importancia en el Consejo, Tailandia no debería ser un mero espectador de debates importantes sobre situaciones de violaciones. Debería adaptar sus votos a los fundamentos de derechos humanos de cada caso. La nueva posición de la delegación con respecto a la situación en Corea del Norte es una señal positiva de la posibilidad de un cambio en su enfoque. Teniendo en cuenta su predisposición positiva a intervenir de manera constructiva en el seno del Consejo, Tailandia debe apoyar la nueva dinámica del Consejo de mejorar las respuestas que da a las situaciones de violaciones, congruente con su mandato.

Unión Europea

La gran mayoría de los Estados miembros de la UE que forman parte del Consejo cuentan con una trayectoria sólida de votos. Votaron a favor de todas las resoluciones sobre países específicos que se sometieron a votación y varias de las resoluciones sobre el TPO e Israel. Los Estados miembros de la UE han denunciado abiertamente las violaciones de los derechos humanos y han patrocinado la mayoría de las resoluciones que abordan las situaciones de violaciones en países.

A pesar de su compromiso de fortalecer el mandato del Consejo para abordar violaciones, prevenir abusos y responder rápidamente a emergencias, como grupo la UE capitalizó de manera tardía el entorno más favorable del Consejo a abordar violaciones. Como grupo, la UE respaldó la iniciativa de países terceros o de uno de sus miembros de dirigir una negociación sobre un país específico, pero vaciló ante la idea de asumir el liderazgo de dichos procesos. La UE se limitó a liderar las negociaciones sobre resoluciones que llevan varios años en la agenda del Consejo. La UE esperó hasta junio de 2011 para embarcarse en su primera nueva iniciativa sobre un país en el seno del Consejo, la resolución sobre Belarús.

La falta general de liderazgo de la UE en este ámbito se debió con frecuencia a las dificultades de la UE para desarrollar una posición común entre sus 27 Estados miembros. Aunque la mayoría de los países de la UE suelen estar de acuerdo en la manera de proceder en el Consejo, la objeción de unos cuantos es suficiente para bloquear la decisión del grupo de liderar una iniciativa. Otro problema al que se ha enfrentado la UE, y que está intentando remediar, es su relativamente escasa comunicación con terceros países, debido a la cantidad de energía y tiempo que tiene que dedicar a sus deliberaciones internas.

Otra cuestión preocupante es la falta de apoyo de la UE a las medidas sobre situaciones de los derechos humanos en países con los que tiene buenas relaciones o intereses estratégicos importantes. La UE no respaldó los intentos de Suiza de convocar una sesión especial que habría ayudado a abordar la cuestión de la represión de las manifestaciones pacíficas, en lugares como Bahréin y Yemen. También ignoró las peticiones de que el Consejo creara un relator especial sobre Afganistán, a pesar de la gravedad y el deterioro de la situación de los derechos humanos en el país.

Uruguay

El 20 de junio de 2011, la embajadora Laura Dupuy Lasserre de Uruguay fue elegida la sexta presidenta del Consejo. La decisión del Consejo de elegir a la embajadora uruguaya como presidenta constituye un voto claro de confianza a la posición equitativa de Uruguay en el organismo.

El enfoque principista con respecto a los derechos humanos de Uruguay goza de buena consideración en el Consejo. Con frecuencia, se basa en las lecciones aprendidas de su propio pasado para formular sus prioridades y posiciones. Durante el período cubierto por este informe, Uruguay ha contado con una trayectoria sólida de votos. Respaldó la necesidad del Consejo de responder a situaciones en países de manera no selectiva y votó a favor de las resoluciones sobre Sudán, Corea del Norte, Belarús, Siria, así como las relacionadas con el TPO e Israel. Uruguay copatrocinó también la petición de una sesión especial sobre Libia y fue uno de los dos únicos Estados miembros del GRULAC que copatrocinaron la sesión especial sobre Siria. [212]

Desafortunadamente Uruguay no votó a favor de la resolución para el establecimiento del mandato del relator especial sobre Irán. Su posición con respecto a Irán es incongruente con el resto de sus votos en el Consejo y difiere de la posición de países con ideas afines dentro de la región del GRULAC, que votaron a favor de esta resolución. No obstante, durante la explicación de su voto, Uruguay condenó la aplicación de la pena de muerte en Irán, especialmente a menores de edad, y exhortó a Irán a que permitiera las visitas de los procedimientos especiales. [213]

Uruguay es el único Estado miembro del GRULAC que adoptó la decisión encomiable de copatrocinar la resolución sobre Birmania en el período del Consejo de marzo de 2011. También fue uno de sólo tres países del GRULAC que copatrocinaron la resolución sobre la cooperación entre Túnez y la OACNUDH [214] y ha subrayado con frecuencia la función importante de la cooperación técnica para hacer realidad los derechos humanos.

El enfoque generalmente positivo de Uruguay con respecto a las situaciones en países corresponde a su participación positiva en debates temáticos, su respaldo inequívoco a la independencia de los procedimientos especiales y la OACNUDH y su incidencia a favor de la participación de las ONG en el seno del Consejo. Uruguay apoyó también la iniciativa para el establecimiento de la Oficina de la Presidencia del Consejo.

En cuanto a las cuestiones temáticas tratadas a lo largo del año pasado, Uruguay copatrocinó todas las resoluciones sobre la salud y los derechos humanos, así como las relacionadas con la mortalidad materna, y la orientación sexual y la identidad de género. Encabezó de manera clave las negociaciones acerca de la resolución sobre los derechos del niño. [215] También fue uno de los copatrocinadores del mandato para la creación del nuevo mandato sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer. [216]

Zambia

Durante su participación en el Consejo de Derechos Humanos, Zambia ha desempeñado un papel importante, especialmente de apoyo a la implementación del mandato del Consejo de responder eficazmente a las situaciones de violaciones de los derechos humanos y las emergencias. Fue uno de los únicos países africanos, junto con Senegal, que apoyaron las tres peticiones de sesiones especiales celebradas durante el primer semestre de 2011 (sobre Côte d’Ivoire, Libia y Siria) y copatrocinó las resoluciones sobre Somalia, Irán y Libia. [217]

Zambia cuenta con una trayectoria sólida de votos en el Consejo. Demostró una posición de principios y coherente con respecto a los derechos humanos, votando a favor de todas las intervenciones del Consejo en situaciones en países, en concreto en Sudán, Irán, Corea del Norte, Belarús y Siria. En el caso de Israel y el TPO, votó a favor de las resoluciones sobre el derecho del pueblo palestino a la libre determinación, la cuestión de los asentamientos israelíes y los derechos humanos en el Golán sirio ocupado. Sin embargo, Zambia se abstuvo de votar con respecto a las resoluciones sobre el seguimiento del conflicto de Gaza y el incidente de la flotilla, así como en relación con la resolución sobre la situación de los derechos humanos en el TPO, incluida Jerusalén Oriental. [218]

En cuanto a las cuestiones temáticas, Zambia copatrocinó la resolución sobre la mortalidad materna, así como la resolución que llevó a la creación del nuevo Grupo de trabajo sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer. [219] A pesar de las preocupaciones de las ONG de que la resolución sobre los valores tradicionales menoscaba los principios establecidos de la universalidad y la igualdad, Zambia la copatrocinó y votó a favor de ella. Se abstuvo en el caso de la resolución sobre los derechos humanos, la orientación sexual y la identidad de género, que afirma la necesidad de garantizar la no discriminación contra todas personas, independientemente de su identidad sexual. [220]

[89] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Observaciones finales sobre el 17º. período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, declaración de Argelia, webcast, 17 de junio de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/seventeenth/hrc110617pm2-eng.rm?start=01:57:51&end=02:00:39 (consultado el 29 de julio de 2011).

[90] Argelia propuso que “se estableciera, en el contexto del examen y sobre la base de la distribución geográfica equitativa, 'un comité jurídico sobre el cumplimiento del Código de Conducta' al que se deberían someter todas las reclamaciones relacionadas con el incumplimiento del Código de Conducta”. Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta sobre el examen de la labor y el funcionamiento del Consejo de Derechos Humanos, Recopilación de las propuestas de los Estados, A/HRC/WG.8/1/CRP.1/Rev.1, pág. 37.

[91] Véase el Apéndice 2.

[92] Véase el Apéndice 3.

[93] Ibíd.

[94] Ibíd.

[95] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “The Grave violations by Israel in the Occupied Palestinian Territory, including East Jerusalem” (Las graves violaciones cometidas por Israel en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental), proyecto de resolución 16/L.28, A/HRC/16/L.28; observación general de Argentina, webcast, 25 de marzo de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/sixteenth/hrc110325pm2-eng.rm?start=00:24:20&end=00:26:16 (consultado el 20 de julio de 2011).

[96] Ibíd.

[97] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, A/HRC/WG.8/1/CRP.1/Rev.1, págs. 85-86.

[98] Véase el Apéndice 3.

[99] Human Rights Watch, Curando el síndrome de la selectividad: La revisión de 2011 del Consejo de Derechos Humanos, junio de 2010, http://www.hrw.org/sites/default/files/reports/hrc0610spwebwcover_0.pdf, pág. 33.

[100] Véase el Apéndice 3.

[101] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Situación de los derechos humanos en la República Islámica del Irán”, proyecto de resolución 16/L.25/Rev.1, A/HRC/16/L.25/Rev.1; observación general de Brasil, webcast, 24 de marzo de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/sixteenth/hrc110324am1-eng.rm?start=02:47:43&end=02:51:26 (consultado el 25 de julio de 2011); y Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “La situación actual de los derechos humanos en la República Árabe Siria”, proyecto de resolución S-16/L.1, A/HRC/S-16/L.1; observación general de Brasil, webcast, 29 de abril de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/special/16/hrc110429pm2-eng.rm?start=00:35:17&end=00:37:05 (consultado el 25 de julio de 2011).

[102] Declaración conjunta dentro del tema 10 de la agenda: “Asistencia técnica y desarrollo de la capacidad”, presentada por Brasil en el 17º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, 16 de junio de 2011, (el webcast de la ONU no estaba disponible el 24 de agosto de 2011, la declaración se encuentra en los archivos de Human Rights Watch).

[103] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”, 30 de septiembre de 2010, resolución 15/22, A/HRC/RES/15/22; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 16/28; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 17/14; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 17/19.

[104] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 15/27; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 16/8; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 16/9; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 17/24; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución S-16/1.

[105] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Seguimiento del informe del Comité de expertos independientes en derecho internacional humanitario y normas internacionales de derechos humanos establecido en virtud de la resolución 13/9 del Consejo”, 29 de septiembre de 2010, resolución 15/6, A/HRC/RES/15/6.

[106] Véase el Apéndice 3.

[107] Los otros dos países eran Uruguay y Ecuador.

[108] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, A/HRC/WG.8/1/CRP.1/Rev.1, págs. 85-86.

[109] Consejo de Derechos Humanos, resolución 16/3.

[110] Consejo de Derechos Humanos, resolución 15/22. Véase el Apéndice 1.

[111] Véase por ejemplo: Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Situación de los derechos humanos en la República Islámica del Irán”, proyecto de resolución 16/L.25/Rev.1, A/HRC/16/L.25/Rev.1; observación general de China, webcast, 24 de marzo de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/sixteenth/hrc110324am1-eng.rm?start=02:46:42&end=02:47:36 (consultado el 27 de julio de 2011).

[112] Véase el Apéndice 3.

[113] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de China antes de la votación de A/HRC/16/8/L.3 sobre la situación de los derechos humanos en la República Popular Democrática de Corea, presentada el 24 de marzo de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110324  (consultada el 25 de agosto de 2011); Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de China antes de la votación de A/HRC/16/L.25/Rev.1 sobre la situación de los derechos humanos en la República Islámica de Irán, presentada el 24 de marzo de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110324 (consultada el 25 de agosto de 2011); Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de China antes de la votación de A/HRC/16/L.11 sobre la situación de los derechos humanos en Myanmar, presentada el 25 de marzo de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110325  Birmania (consultado el 25 de agosto de 2011).

[114] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “La situación actual de los derechos humanos en la República Árabe Siria”, proyecto de resolución S-16/L.1, A/HRC/S-16/L.1; observación general de China, webcast, 29 de abril de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/special/16/hrc110429pm2-eng.rm?start=00:17:05&end=00:19:11(consultado el 27 de julio de 2011); Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de China antes de la votación de A/HRC/17/L.20/Rev.1, presentada el 24 de marzo de 2011, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110617 (consultada el 24 de agosto de 2011).

[115] Véase el Apéndice 3.

[116] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Promoción y protección de los derechos humanos en el contexto de las protestas pacíficas”, 17 de junio de 2011, resolución 17/120, A/HRC/RES/17/120.

[117] Negociaciones informales sobre el proyecto de resolución A/HRC/15/21 sobre los derechos a la libertad de reunión y de asociación pacíficas, del 13 de junio de 2011.

[118] Ibíd.

[119] Por ejemplo, China, apoyó la enmienda a la resolución 15/23 sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer presentada por Arabia Saudita: Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Eliminación de la discriminación contra la mujer”, proyecto de resolución 15/L.15, A/HRC/RES/15/L.15, observación general de China, webcast, 1 de octubre de 2010, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/fifteenth/hrc101001am2-eng.rm?start=00:10:24&end=00:11:38 (consultado el 27 de julio de 2011).

[120] Véase el Apéndice 3.

[121] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “El derecho a la alimentación”, 25 de marzo de 2011, resolución 16/27, A/HRC/RES/16/27.

[122] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Mandato del Experto independiente sobre las consecuencias de la deuda externa y de las obligaciones financieras internacionales conexas de los Estados para el pleno goce de todos los derechos humanos, sobre todo los derechos económicos, sociales y culturales”, 24 de marzo de 2011, resolución 16/14, A/HRC/RES/16/14; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Consecuencias de la deuda externa y de las obligaciones financieras internacionales conexas de los Estados para el pleno goce de todos los derechos humanos, sobre todo los derechos económicos, sociales y culturales”, 17 de junio de 2011, resolución 17/7, A/HRC/RES/17/7.

[123] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “La utilización de mercenarios como medio de violar los derechos humanos y obstaculizar el ejercicio del derecho de los pueblos a la libre determinación”, 30 de septiembre de 2010, resolución 15/12, A/HRC/RES/15/12.

[124] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Promoción del derecho de los pueblos a la paz”, 17 de junio de 2011, resolución 17/16, A/HRC/RES/17/16.

[125] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales mediante un mejor entendimiento de los valores tradicionales de la humanidad”, 24 de marzo de 2011, resolución 16/3, A/HRC/RES/16/3.

[126] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 15/22; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 16/28; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 17/14.

[127] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas”, proyecto de resolución 15/L.23, A/HRC/15/L.23, observación general de Cuba, webcast, 30 de septiembre de 2010, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/fifteenth/hrc100930pm1-eng.rm?start=00:51:11&end=00:54:44 (consultado el 28 de julio de 2011).

[128] Consejo de Derechos Humanos, resolución 17/19.

[129] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 15/27; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 16/8; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 16/9; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución S-16/1; Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 17/24.

[130] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de Cuba antes de la votación de A/HRC/15/L.3 sobre la situación de los derechos humanos en Sudán, presentada el 1 de octubre de 2010, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=101001  (consultada el 24 de agosto de 2011); Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de Cuba antes de la votación de A/HRC/16/L.11 sobre la situación de los derechos humanos en la Myanmar, presentada el 25 de marzo de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110325 (consultada el 24 de agosto de 2011); Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de Cuba antes de la votación de A/HRC/17/L.20/Rev.1 sobre la situación de los derechos humanos en Belarús, presentada el 17 de junio de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110617 (consultada el 24 de agosto de 2011).

[131] Véase por ejemplo: Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Situación de los derechos humanos en Belarús”, proyecto de resolución 17/L.20/Rev.1, A/HRC/17/L.20/Rev.1, observación general de Cuba, webcast, 17 de junio de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/seventeenth/hrc110617pm2-eng.rm?start=01:16:07&end=01:21:06 (consultado el 25 de julio de 2011).

[132] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Situación de los derechos humanos en la República Popular Democrática de Corea”, proyecto de resolución 16/L.3, A/HRC/16/L.3, explicación del voto de Cuba antes de la votación, webcast, 24 de marzo de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/sixteenth/hrc110324am1-eng.rm?start=02:08:16&end=02:10:07 (consultado el 25 de julio de 2011).

[133] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Fortalecimiento del diálogo, la coordinación y la cooperación entre el Consejo de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos”, 27 de septiembre de 2010, proyecto de resolución 15/L.30, A/HRC/15/L.30.

[134] Cuba propuso el “establecimiento de un mecanismo de control para revisar el cumplimiento del Código de Conducta por parte de los titulares del mandato”. Consejo de Derechos Humanos de la ONU, A/HRC/WG.8/1/CRP.1/Rev.1, pág. 35.

[135] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de Egipto dentro del tema 2 de la agenda del 17º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, presentada el 30 de mayo de 2011, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110530 (consultado el 24 de agosto de 2011).

[136] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de Egipto en nombre del Movimiento de los Países No Alineados, presentada el 7 de febrero de 2011 en la segunda sesión del Grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta sobre el examen de la labor y el funcionamiento del Consejo de Derechos Humanos (en los archivos de Human Rights Watch).

[137] Declaración de Estados Unidos en la sesión extraordinaria sobre la situación de los derechos humanos en la República Árabe Siria, http://geneva.usmission.gov/2011/04/29/hrc-special-session-on-syria-statement-by-ambassador-donahoe/ (consultada el 11 de agosto de 2011).

[138] Consejo de Derechos Humanos, resolución 14/15.

[139] Durante la sesión extraordinaria sobre la situación de los derechos humanos en la República Árabe Siria, celebrada el 29 de abril de 2011, Brasil y Mauricio expresaron claramente dichas preocupaciones.

[140] Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón, “Japan-Sri Lanka Foreign Ministers’ Meeting (Overview)” (Reunión de los Ministros de Asuntos Exteriores de Japón y Sri Lanka (descripción general)), 29 de julio de 2010, comunicados de prensa (declaraciones), http://www.mofa.go.jp/announce/announce/2010/7/0729_04.html.

[141] Véase el Apéndice 3.

[142] Ibíd.

[143] Ibíd.

[144] Véase el Apéndice 2.

[145] Véase el Apéndice 1.

[146] Véase el Apéndice 3.

[147] Véase el Apéndice 1.

[148] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Derechos humanos, orientación sexual e identidad de género”, proyecto de resolución 17/L.9/Rev.1, A/HRC/17/L.9/Rev.1, observación general de Jordania, webcast, 17 de junio de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/seventeenth/hrc110617am1-eng.rm?start=02:46:02&end=02:46:23 (consultada el 28 de julio de 2011).

[149] Véase el Apéndice 3.

[150] Véase el Apéndice 1.

[151] Véase el Apéndice 3.

[152] Véase el Apéndice 1.

[153] Consejo de Derechos Humanos, resolución 16/18.

[154] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, A/HRC/WG.8/1/CRP.1/Rev.1, pág. 88.

[155] Véase el Apéndice 3.

[156] El Gobierno de Irán no ha respondido a las solicitudes de visitas de los siguientes procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos: el Relator especial sobre la cuestión de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes (solicitudes de 2005, 2007 y 2010), la Relatora especial sobre la independencia de los magistrados y abogados (2006 y 2011), la Experta independiente sobre cuestiones de las minorías (2008), el Relator especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión (2010) y el Relator especial sobre el derecho a la alimentación (2011). Se han acordado en principio las solicitudes del Grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas o involuntarias, el Relator especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias y el Relator especial sobre la libertad de religión o de creencias, pero no se ha fijado una fecha para las visitas. OACNUDH, “Country and other visits by Special Procedures Mandate Holders since 1998 - F-M” (Visitas a países y de otro tipo de los titulares de mandatos de procedimientos especiales desde 1998 - F-M),

http://www2.ohchr.org/english/bodies/chr/special/countryvisitsf-m.htm#iran (consultado el 7 de julio de 2011).

[157] Consejo de Derechos Humanos, resolución 15/21. Véase el Apéndice 1.

[158] Véase el Apéndice 3.

[159] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Situación de los derechos humanos en Belarús”, proyecto de resolución 17/L.20/Rev.1, A/HRC/17/L.20/Rev.1, observación general de México, webcast, 17 de junio de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/seventeenth/hrc110617pm2-eng.rm?start=01:21:13&end=01:22:53 (consultado el 25 de julio de 2011).

[160] Consejo de Derechos Humanos, resolución S-15/1.

[161] Los otros países eran Honduras y Costa Rica.

[162] Consejo de Derechos Humanos, Decisión 17/118.

[163] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, A/HRC/WG.8/1/CRP.1/Rev.1, págs. 85-86.

[164] Véase el Apéndice 3.

[165] Ibíd.

[166] Hasta ahora, la excepción a esta posición ha sido la votación sobre la resolución de Sudán (Consejo de Derechos Humanos de la ONU, resolución 15/27) con respecto a la cual, a pesar de la oposición de Sudán a la resolución, el Grupo de Estados de África no ha podido adoptar una posición común de rechazo al texto.

[167] Véase el Apéndice 1.

[168] Ibíd.

[169] Ibíd.

[170] Véanse los Apéndices 1 y 3.

[171] Véase el Apéndice 3.

[172] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Derechos humanos, orientación sexual e identidad de género”, proyecto de resolución 17/L.9/Rev.1, A/HRC/17/L.9/Rev.1, observación general de Nigeria en nombre del Grupo de Estados de África, webcast, 17 de junio de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/seventeenth/hrc110617am1-eng.rm?start=02:20:07&end=02:27:21 (consultada el 29 de julio de 2011).

[173] Véase los Apéndices 1 y 2.

[174] Véase el Apéndice 3.

[175] Ibíd.

[176] Véase la sección sobre “Acontecimientos temáticos preocupantes”.

[177] Véase la sección sobre “Avances en las cuestiones temáticas abordadas por el Consejo”.

[178] Consejo de Derechos Humanos, resolución 16/18.

[179] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Situación de los derechos humanos en la Jamahiriya Árabe Libia”, declaración de Pakistán en nombre de la Conferencia Islámica, webcast, 25 de febrero de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/special/15/hrc110225am1-eng.rm?start=00:37:47&end=00:41:54 (consultada el 28 de julio de 2011).

[180] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “La situación actual de los derechos humanos en la República Árabe Siria”, proyecto de resolución S-16/L.1, A/HRC/S-16/L.1, observación general de Pakistán, webcast, 29 de abril de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/special/16/hrc110429pm2-eng.rm?start=00:11:27&end=00:15:07 (consultada el 28 de julio de 2011).

[181] Véase el Apéndice 3.

[182] Véase por ejemplo: Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Situación de los derechos humanos en la República Islámica del Irán”, proyecto de resolución 16/L.25/Rev.1, A/HRC/16/L.25/Rev.1; observación general de Pakistán en nombre de la Organización de la Conferencia Islámica, webcast, 24 de marzo de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/sixteenth/hrc110324am1-eng.rm?start=02:25:53&end=02:27:51 (consultado el 28 de julio de 2011).

[183] Véase el Apéndice 3.

[184] Ibíd.

[185] Véase los Apéndices 1 y 2.

[186] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Mortalidad y morbilidad materna prevenible y derechos humanos: seguimiento de la resolución 11/8 del Consejo”, proyecto de resolución 15/L.27, A/HRC/15/L.27, observación general de Pakistán en nombre de la Organización de la Conferencia Islámica, webcast, 30 de septiembre de 2010, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/fifteenth/hrc100930am1-eng.rm?start=02:06:44&end=02:07:11 (consultada el 28 de julio de 2011).

[187] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Protección de los derechos humanos en el contexto del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)”, proyecto de resolución 16/L.22, A/HRC/16/L.22, observación general de Pakistán en nombre de la Organización de la Conferencia Islámica, webcast, 25 de marzo de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/sixteenth/hrc110325pm1-eng.rm?start=01:06:04&end=01:07:58 (consultado el 28 de julio de 2011).

[188] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Eliminación de la discriminación contra la mujer”, proyecto de resolución 15/L.15, A/HRC/RES/15/L.15, observación general de Pakistán, webcast, 1 de octubre de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/fifteenth/hrc101001am2-eng.rm?start=00:20:20&end=00:21:25 (consultado el 28 de julio de 2011).

[189] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Derechos humanos, orientación sexual e identidad de género”, proyecto de resolución 17/L.9/Rev.1, A/HRC/17/L.9/Rev.1, observación general de Pakistán, webcast, 17 de junio de 2011, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/seventeenth/hrc110617am1-eng.rm?start=02:13:58&end=02:16:30 (consultada el 28 de julio de 2011).

[190] Véase el Apéndice 1.

[191] Consejo de Derechos Humanos, resolución 15/21.

[192] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas”, proyecto de resolución 15/L.23, A/HRC/15/L.23, observación general de Pakistán, webcast, 30 de septiembre de 2010, http://webcast.un.org/ramgen/ondemand/conferences/unhrc/fifteenth/hrc100930pm1-eng.rm?start=00:57:49&end=01:00:30 (consultado el 28 de julio de 2011).

[193] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, A/HRC/WG.8/1/CRP.1/Rev.1.

[194] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de la Federación de Rusia antes de la votación de A/HRC/17/24, presentada el 17 de marzo de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110617 (consultado el 24 de marzo de 2011).

[195] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de la Federación de Rusia antes de la votación de A/HRC/RES/S-16/1, presentada el 29 de abril de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=0116#pm (consultada el 24 de agosto de 2011).

[196] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de la Federación de Rusia antes de la votación de A/HRC/RES/16/24 sobre la situación de los derechos humanos en Myanmar, presentada el 25 de marzo de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110325#pm2 (consultada el 24 de agosto de 2011).

[197] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta sobre el examen de la labor y el funcionamiento del Consejo de Derechos Humanos, “Informe del Grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta sobre el examen de la labor y el funcionamiento del Consejo de Derechos Humanos”, 4 de mayo de 2011, A/HRC/WG.8/2/1, pág. 112.

[198] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de la Federación de Rusia antes de la votación de A/HRC/RES/16/3 sobre la promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales mediante un mejor entendimiento de los valores tradicionales de la humanidad, presentada el 24 de marzo de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110324 (consultada el 24 de agosto de 2011).

[199] Ibíd.

[200] Ibíd.

[201] Véase el Apéndice 3.

[202] Véase el Apéndice 1.

[203] Véase el Apéndice 2.

[204] Véase el Apéndice 3.

[205] Ibíd.

[206] Véase el Apéndice 1.

[207] Ibíd.

[208] Véase el Apéndice 3.

[209] Consejo de Derechos Humanos, resolución 17/19.

[210] Declaración oral de la delegación de Sudáfrica durante la primera sesión del Grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta sobre el examen de la labor y el funcionamiento del Consejo de Derechos Humanos, presentada el 25 de octubre de 2010 (en los archivos de Human Rights Watch).

[211] Véase el Apéndice 3.

[212] El otro país fue México.

[213] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaración oral de Uruguay antes de la votación de A/HRC/RES/16/9 sobre la situación de los derechos humanos en Irán, presentada el 24 de marzo de 2011, webcast, http://www.un.org/webcast/unhrc/archive.asp?go=110324 (consultada el 29 de agosto de 2011).

[214] Los otros dos países eran Chile y Ecuador.

[215] Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Los derechos del niño: un enfoque holístico de la protección y la promoción de los derechos de los niños que trabajan y/o viven en la calle”, 24 de marzo de 2011, resolución 16/12, A/HRC/RES/16/12.

[216] Véase el Apéndice 1.

[217] Véase los Apéndices 1 y 2.

[218] Véase el Apéndice 3.

[219] Véase el Apéndice 1.

[220] Véase el Apéndice 3.